Tragué saliva y traté de pensar en lo que había hecho la noche anterior. No le había besado ni tampoco dicho que quería algo con él. La única opción era que él había esperado hasta que estuve completamente borracho y básicamente se aprovechó de mí. Quise reír por lo estúpido que había sonado eso, pero esperaba con todas mis fuerzas que no hayamos tenido sexo. Si había sido así no quería ni pensar en Kyle y Jacob. — Jake... — susurré moviendo su cuerpo bruscamente. Joder, no lo iba a levantar como si fuera la bella durmiente, me había jodido la vida el pendejo. — ... levántate, idiota. — ¿Ah? — ¿Qué me hiciste? ¿Qué pasó ayer? Se volteó a mirarme y sonrió soñoliento. Mis manos se convirtieron en puños y quise darle un golpe para que quitara esa cara de idiota que ponía. — ¿Qué crees?

