El origen de Mora Cruz Arias. (pasado y presente)

1520 Palabras
Tiempo atrás. (pasado) Beatriz lo jaló y lo beso, mientras ella sobaba su manos en el cuerpo de él, así apenas ingresaron se despojaron de su ropa y tuvieron intimidad en la escalera de la casa. Y así fue hasta amanecer y ya había llegado la luz del dia, mientras dos cuerpos desnudos estaba acostado en el piso, ambos abrazados aunque la familia Clark se dedique más al extranjero. Beatriz, —No te vayas, quédate conmigo— Aaron, —Sabes que me escape por ti— Beatriz, —Vamos ya no eres un niño— Aaron, —Si nos casamos— Beatriz, —¿Quien se casa a esta edad?— Aaron, —Mi hermano— Beatriz, —Oh seguro dejo embarazada a su novia, aunque ella es fea—(desagrado) Aaron, —El amor es bello y no está embarazada ella— Beatriz, —Raro, ni es de nuestro círculo social, que será— Aaron, —Bueno me iré, te amo— Beatriz, —(lo abrazo) Y yo a ti también— Se levantó de piso así desnuda y camino solo era para seducir al chico y así él se quede a su lado. Aaron se paró y fue atrás de ella para volver a tener intimidad en la sala de la familia, aunque Beatriz es insaciable en ese aspecto. Ya la familia Sotomayor ya estaba despiertos y como siempre y tenía que cumplir lo que dijeron que al día siguiente la familia irá a visitar a doña Celeste Lazos y hijas Así pasaron horas todos ya estaba listo, para salir menos Aaron que llegó tarde a la casa. Perla, —Buenas tardes joven— Aaron, —¡Mamá!, yo ya me alistó y salimos— Alberto, —(se rió) Hijo, la próxima llama a la casa— Aaron, —(sonrisa) Si padre, bueno me iré a mi habitación y ahí bajo— Alfonso lo miró cuando estaba bajado de las escaleras y Aaron subiendo sin nada como no hubiera dormido bien y no le hablo solo paso. Perla, —Hay ese muchacho— Alberto, —Amor, nuestros hijos está enamorados— Perla, —Tiene razón, pero Beatriz será de nuestra sociedad, pero no me agrada— Alberto, —Intuicion amor— Perla, —Es difícil, mi hijo está tan bobo, pero ella bueno— Alberto, —¿O celos?— Perla, —Amor, no soy una madre egoísta, mis hijos nacieron para volar y vivir, yo sé que se va equivocar y saldrá heridos— Alberto, —Mi hermosa es la ley de la vida— Ya Alfonso había bajado verlos tan felices, y como son de unidos también quisiera así una vida juntos. Perla, —Mi niño, ya está lindo y guapo— Alberto, —Igual a mi— Perla, —(lo abrazo) Si igual a mi esposo, amor te amo, y no me dejes— Alberto, —Hare lo posible mi esposa— Alfonso, —Bello amor, padres yo también quiero uno así— Perla, —Y lo tendrás hijo, también Aaron— En ese instante baja Aaron ya cambio usado sus lentes como lo hacía antes, aunque quería tapar los chupones que le dejo Beatriz en el cuello. Perla, —Bueno amor ya estamos listos, nos iremos— Alberto, —Doña Flor me va a cuidar— Aaron, —Lo más gracioso, que mamá jamás contrata a alguien para siempre— Perla, —Hijo, yo soy una excelente ama de casa, aunque me maltrate mis uñas— Alfonso, —Vamonos mejor— Alberto, —Doña Flor, no le hagas caso a mi esposa e hijos, y quiero un rico filete— Perla, —Amor, mejor me quedó— Alberto, —Solo es broma, ande pida la mano de Gabriela— Alfonso, —Gracias papá— Así salieron hacia la casa de doña Celeste para el compromiso de sus dos hijos. En ese instante antes que llegue la familia Sotomayor, María decidió irse a buscar a su amado secreto a Elías. Aunque aún no le dará la primera vez lo quiere enamorar, aunque ella siente que ya está muy agachada de él. Celeste, —¿Dónde vas?— María, —Saldre con Sonia, además ya se va a casar— Celeste, —Si, me invitó a su matrimonio, iré para ver a Cata, y lo más grandioso que se casará con un doctor y él la ama— María, —Claro, mejor me voy— Gabriela, —Maria, María espera— Ya le había cerrado la puerta, aunque no quiso hacerle caso, cuando abrió la puerta no la encontró. Celeste, —¿Qué pasó mi ángel?— Gabriela, —Es que María se puso la blusa que me compré y quería estrenar hoy— Celeste, —Hija, mañana te compro dos— Gabriela, —Mamá, ya me diste educación, mírame soy enfermera— Celeste, —Si, mi vida te amo— Gabriela, —Mamá, te iría a vivir conmigo, si me casó— Celeste, —Hija, está es mi casa, viví aquí desde que tú padre murió— Gabriela, —No recuerdo mucho a papá, pero la casa era pequeña y está es a tu nombre— Celeste, —Me fui de aquella casa, porque lloraba por él— Gabriela, —Recuerdo que papá tenía una maleta, y tu gritabas— Celeste, —Mejor, terminó de cocinar— Hasta que la puerta le estaba tocando y Celeste se acercó para abrirle y ahí fue que entraron la familia Sotomayor. Perla, —Buenas noches señora Celeste— Celeste, —Buenas noches doña Perla, joven Alfonso y joven— Alfonso, —Buenas noches señora Celeste, él es mi hermano gemelo Aaron— Aaron, —Buenas noches señora— Gabriela, —Buenas noches señora Perla, buenas noches Alfonso y buenas noches Aaron— Perla, Aaron y Alfonso le saludaron, hoy estaba para pedir la mano de Gabriela en casamiento y así sucedió aunque María no estaba en casa. Tiempo actual. Ambos hermanos recordó sus momentos que jamás olvidara de su vida, en casa de Alfonso ya se levantó camino como siempre, miró antes el lado donde dormía su esposa antes. Ya se había levantado doña Perla para salir, justo había comprado regalos para la bebé de María. Alfonso, —Buenos días mamá, tan temprano, ¿Dónde vas?— Perla, —Iré a hablar con Celeste y le regale la casa— Alfonso, —Bueno está bien, anda con cuidado, madre— Perla, —Cuida a los bebés, no voy a demorar tanto—(se van) Así doña Perla fue a ver a la madre de Gabriela, llevado obsequio para la bebé. Hasta que tocaron la puerta que María dejó de recordar, Celeste se acerca para abrirla es nada menos que doña Perla, que la deja pasar, además viene con regalos para la bebé. Perla, —Buenos días a todos, traje esto para su niña— Armando, —Buenos días señora Perla— Celeste, —Buenos días señora Perla, ¿Qué hace aquí?, ¿Paso algo a mi nieta?— Perla, —No, vine para conversar— Maria, —(mira los presentes) Buenos días señora— Perla, —Disculpa, todo esto es para tu hija— Armando, —Se llama Mora Cruz Arias— Perla, —Que bonito nombre, puedo verla— Armando, —Si, mirala, ahora duerme— Perla, —(la miro) Ella es blanca y su cabello es castaño— Celeste, —Debe ser por mi padre— Perla, —Debe ser, mi nieta también es bella, le puso de nombre Aurora Sotomayor Arias, mi hijo aún está triste también— Celeste, —¡Oh, entiendo!, me imagino, que bueno ya mi nieta ya tenga su nombre muy bello— Perla, —Tambien nos iremos a Alemania en unos días, y quería darte, a ti Celeste mi casa, también casa de Gabriela— Celeste, —No sé qué decirte, es que yo— Maria, —Nos iremos todos a vivir en la casa de Gabriela— Perla, —Si desea si, ¿Celeste?— Maria, —Claro, mamá tiene que aceptar— Celeste, —¡Es muy grande!, nosotros seríamos cuatro— Perla, —Si es grande, y no se preocupe por Aaron, ya no vive ahí además está casado y decidió irse— —A vivir en La Molina lejos de su madre, cuando murió su padre, se fue él— —Decidió irse de la casa aunque había tantos cuartos, es que Beatriz viene del extranjero, su educación es diferente— Maria presionaba a su mamá, para que decida aceptar la casa, hasta que decidió. Celeste, —Si entiendo su dolor, bueno acepto la casa, si desea darmelo— Perla, —Me alegro mucho, que me acepte y si es tuyo— Celeste, —Muchas gracias señora Perla— María, —Bueno me iré ver los regalos y gracias señora— Perla observa a la bebé y le hace recordar a alguien que se parece, aunque puede ser de Elias, su amiga Brisa le había enseñado la primera vez a su hijo cuando aún era un tierno bebé. Armando también le observa a la señora Perla.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR