Al día siguiente.
Muy temprano por la mañana, Consuelo sale de su casa.
Llega a la estación de buses donde la señora Lorena ha comprado los pasajes.
Consuelo lleva una pequeña mochila con tres mudas de ropa y una pijama. Además de llevar cosas para su cuidado personal.
Compra en una tiendita unos paquetes de galletas y los guarda en su mochila.
- ¡Consuelo! - aparece a su costado Elsa mientras Consuelo pagaba por lo comprado.
- ¡Elsa!
- ¿Qué has comprado? - le pregunta.
- Pues, galletas para picar si nos da hambre en el viaje.
- Mmm... yo compraré bebidas. Y más galletas, por si acaso.
Bueno.
Las dos chicas ahora van al paradero.
- Ya va ser la hora de salir. - comenta Elsa.
- Allá. - dice Consuelo señalando con la mirada. - Ése de allá es.
Señala un bus al que estan subiendo ya los pasajeros, ellas se dirigen allí.
En el bus, estan sentadas una al lado de la otra. Elsa mirando por la ventana por delante de Consuelo que se ha quedado dormida.
Elsa no puede evitar imaginar qué sería garabatear la cara de Consuelo con un plumón, pero viéndola así, tan tranquila durmiendo... hasta parece una niña. Abandona la idea.
Elsa piensa en cómo será la vida de esa chica delgada de abundante cabello negro... Ve las manos de Consuelo... no son tan cuidadas como las de ella, sus uñas estan recortadas de forma medio imperfecta, como si lo hubiera hecho apurada, tiene el esmalte en las uñas un poco descolorido...
Elsa deja de mirar a Consuelo. Mejor mira por la ventana. Consuelo es una chica sencilla, pero muy trabajadora, recuerda lo feliz que la vio abrazando a Lis... emocionada por su primera venta y se pregunta si ella alguna vez se emocionó tanto cuando logró algo... no. Nunca. Siempre todo le ha parecido fácil. Y nunca ha sido necesario comprometerse por algo en cuerpo y alma... porque su familia es adinerada. Siempre ha tenido todo lo que desea con solo pedirlo... hasta que lo conoció... al él.
Consuelo despierta un poco sobresaltada:
- ¡Ay! - exclama - Elsa... ¿me has tocado?
- Oye... claro que no. - le dice Elsa mirándola sonriendo, ahora cambia y le sonríe maliciosa - Quizás tu trasero... solo un pellizco.
- ¡Jajajaja! - ríe Consuelo - ¡Me despertaste, tú y tus bromas!
- ¡Jajajajaja! - ríe Elsa.
Consuelo mira a Elsa. Tiene algo de curiosidad.
- Elsa ¿tienes novio?
Elsa la mira a Consuelo
- Ah... es complicado Consuelo. - Consuelo se sorprende. Elsa ¿se ha puesto seria?
- Elsa... si deseas... no tienes que contarme...
- JA. - dice Elsa sin gracia mirando hacia la ventana - Si supieras las ganas que tengo que alguien más lo sepa. Mis padres no pueden saberlo, mis hermanos... amigas... nunca he tenido amigas. Bueno, amigas para pasar el rato, nada más. Nunca he tenido una "mejor amiga" me entiendes ¿verdad?
- Sí, te comprendo. Yo tampoco ¿sabes? - le dice Consuelo - Recién ahora con Lis estoy viviendo lo que es tener a alguien con quien contar, a quien contarle cosas...
- Son muy unidas ustedes - comenta Elsa - ¿No? - le da un empujón con su hombro a Consuelo y la mira sonriendo - Demasiado unidas ¿por qué no me cuentas?
Consuelo mira a Elsa sonriendo. Luego mira al frente y da un respiro, se pone melancólica.
- Lis me ha ofrecido su amistad... y yo aprecio eso. Yo la estimo mucho Elsa.
- ¿Tienes novio Consuelo? - pregunta Elsa.
- Tenía. Pero el muy pendejo me engañó con una de mis compañeras de clase. Supuestamente mi amiga.
- Mierda, lo siento Consuelo, no quise hacerte recordar...
- Aprovechó para saber sobre él cosas ¿sabes? Se ganó mi amistad y luego me traicionó. Juré que no tendría amigas nunca más.
- Consuelo, lamento mucho oir eso. Ese maldito te hizo mucho daño. - le dice Elsa tristemente.
- Sí, pero no te preocupes, fue hace un año, ya lo superé. - le dice Consuelo y la mira sonriendo. Ahora con curiosidad - ¿Tú por qué no quieres hablar sobre eso?
- ¿Yo? - pregunta Elsa sorprendida - ¿A qué te refieres?
- Tu novio Elsa. - le dice Consuelo.
- Ah, él... - dice Elsa. - Es complicado... Consuelo, yo lo conocí en la universidad donde estudio.
- ¡Oh, vamos cuenta cuenta! - le dice Consuelo.
- Él... pues... él... me cayó bien desde que hablamos. O sea... a ver te cuento como fue: había una fiesta por el aniversario de la universidad. Todos estaban invitados, para mí era la primera vez que iba en la noche a la universidad, antes no había ido a los aniversarios. Y entonces llegué. Estaba parada sin saber que hacer, estaban poniendo musica y yo sin querer me acerqué a la pista de baile a mirar, de pronto se me acerca un chico y me invita a bailar. Acepté. Cuando bailaba con él pues me di cuenta que nunca lo había visto antes, parecía un profesor...
- ¿Un profesor? - Exclama Consuelo - ¿Te has levantado a un profe? ¡Ay Elsa!
- ¡No pendeja, deja que te siga contando y no grites! - le dice Elsa.
- Esta bien, esta bien. - Consuelo susurra - Bajemos la voz.
- Bueno, como te decía, me dijo que nunca me había visto por la universidad. Yo no le hice caso y seguí bailando... no me cuadró que me saque a bailar un profe, así es que estaba pensando que termine la musica y salir de la pista de baile.
- Que pendejo ese huevón. - dice Consuelo.
- Nada de pendejo. Fue mala suerte la mia. Justo llegó las doce de la noche y el animador apareció con payasos y bailarinas, globos y serpentinas ¡La hora locaaaaa!
- ¡Jajajaja! - ríe Consuelo.
- Bueno, algo así fue como lo conocí. - dice Elsa. - Porque seguimos bailando. Yo estaba muerta de risa. Él me invitó a sentarnos en una mesa, ya que todos estaban bailando, y yo ya estaba cansada habíamos estado bailando más de media hora. Así es que le acepté. Nos sentamos y yo fuí cortante, le dije "Eres profesor ¿verdad?" pero él me dijo "Y que si lo fuera" yo le dije " no esta en mis planes salir con un profe" y él me preguntó "¿por qué?" yo respondí "porque no salgo con viejos" y él rió y me dijo "¿por qué?" yo respondí "porque ya debe ser casado" y él me dijo "¿y si es soltero?" yo le dije "eso no es normal" y el nuevamente comenzó a reir.
- Elsa... pero ¿pasó o no pasó nada? - Consuelo devorada por la curiosidad.
- Espera pues, te estoy contando - le dice Elsa - Entonces me preguntó "¿eres soltera?" yo respondí "soy casada" para que de una vez se fuera pero él siguió, me preguntó "¿cuando te casaste?" yo le dije "hace años" él me preguntó "¿y lo amas?" yo el dije "Claro" entonces él me dijo "quien es" yo le dije "no ha venido" entonces él me dijo "yo no te dejaría venir sola" yo le dije "no eres él" entonces él nuevamente rió y me dijo "soy Wenceslao" me reí de su nombre "¿por qué ese nombre?" pregunté y me respondió "mis padres no sé por qué me lo pusieron" nos reímos... entonces me dijo "y tu nombre cual es" y le dije que no se lo iba a decir pero él insistió entonces me dijo "Estrella" yo dije "quien es estrella" él dijo "tú pues" respondí "claro que no".
- Elsa, en serio, no sé donde quieres llegar contándome todo eso. - le interrumpe Consuelo.
- Bueno, es que como dije, esto no se lo he contado a nadie. Y tengo muchas ganas de hacerlo.
- Pero dime ¿tú lo amas?
- Sí Consuelo, yo lo amo... lo amo. Es la verdad. Aunque es un poco cojudo pero así me gusta.
- Elsa Elsa Elsa... - comenta Consuelo - quien iba pensarlo, te estas tirando a un profe que además es mucho mayor que tú.
- Solo hay un detalle. - dice Elsa.
- ¿Cual es? - pregunta Consuelo extrañada.
- No es un profe. - dice Elsa.
- ¡Ajajajaja! - ríe Consuelo - Oye, eres mas interesante que una buena peli Elsa. Mejor que una serie hasta ahora.
- ¡Jajaja! - ríe Elsa - ¿Tú crees?
- Cuenta más.
- Pero ¿qué más?
- Ya te lo has... - Consuelo la mira con esa miradita inquisitiva...
- Ah, eso. - dice Elsa - Se cansa rápido...
- ¡Jajajajaja! - ríe Consuelo. Todos en el micro se sobresaltan por la carcajada.
- Silencio por favor. - reclaman algunos pasajeros.
Consuelo se averguenza un poquito, inclina la mirada haciendo un gesto de incertidumbre:
- Carajo, Elsa como te gusta bromear.
- Mejor hablemos de otra cosa. - le dice Elsa - En otra oportunidad abordaremos estos temas, también quiero saber de ti.
- No hay mucho que contar. - dice Consuelo algo digna.
- Ja ja ja. - dice Elsa - Que eres ¿una mosquita muerta?
- ¡Claro que no! - nuevamente exclama Consuelo, nuevamente gente reclamando silencio.
- Ya no jodas, mejor durmamos - dice Elsa y cierra los ojos.
- Ok. - dice Consuelo - Me has dejado con la curiosidad...
- Mañosona de miércoles. - le dice Elsa.
- Jijiji. - contiene la risa Consuelo.