Unas horas más tarde...
Un taxi se aleja por una autopista, dejando a Elsa y Consuelo al borde de la vía.
Lomas y cerros desérticos, algún que otro arbusto por allí. El cielo está despejado y el sol esta alto.
Saliendo del borde de la autopista, hay una explanada cubierta de pequeñas piedras blanquecinas. Al caminar por ellas, Elsa y Consuelo sienten que emiten un sonido como si crugieran. A unos 50 metros donde termina la explanada, se ve la entrada al lugar donde se ha hecho la entrega de los equipos. Hacia los lados de la explanada hay algunos arbustos y algunas lomas desérticas.
Consuelo y Elsa se cubren del sol solo con sus manos, cada una lleva una mochila de regular tamaño, estan vestidas con botines de color n***o, pantalones vaqueros y una camiseta blanca bastante ceñida a su cuerpo, de mangas cortas. Las camisetas tienen bordado el logo de la empresa MicroLogic en el lado izquierdo del pecho.
Al fin terminan de cruzar la explanada caminando con un poco de dificultad ya que cada que dan un paso, las piedrecillas ceden dejando pequeños hoyuelos donde pisan.
Se acercan a la garita de control. Dos agentes de seguridad las miran de lejos:
- Mira, chicas de ciudad.
- Wao ¿qué hacen por aquí?
Elsa es la primera en acercarse.
- ¡Hola chicos! - saluda alegre - Somos Consuelo y Elsa, de la empresa MicroLogic.
- Hola. - saludan los agentes - Nos permiten sus identificaciones por favor.
Ambas les alcanzan sus "fotocheck". Uno de ellos hace una llamada:
- Sí, aquí esta la señorita Consuelo Tianama y la señorita Elsa Merlín... ah... claro... acaban de llegar sí... ok ingeniero como diga.
El agente las mira:
- Pueden pasar, el ingeniero Samanéz las espera.
El otro agente de seguridad abre la garita para que las dos chicas pasen:
- Gracias. - sonríe Consuelo.
- Gracias chicos. - sonríe Elsa.
Caminan por una larga vía de asfalto dentro de las instalaciones del lugar. La vía tiene un pequeño borde de cemento pintado de color amarillo a los lados. Las dos caminan por él haciendo equilibrio. Hacia la izquierda se ve algunas pequeñas lomas desérticas y hacia la derecha un pequeño bosque de árboles de la zona. Lo demás son lomas desérticas. Hacia el frente al fondo, un edificio de dos plantas de color blanco y forma cuadrada, ventanas con persianas.
- Oye, está bien lejos, deberían tener algun tipo de movilidad aquí. - comenta Consuelo.
- Camina, esto va hacerte bien a las piernas. - le aconseja Elsa.
- Tengo buenas piernas ... - dice Consuelo.
- Ja ja ja. - dice Elsa - Bueno entonces le hará bien a tu trasero.
- ¡Jajajaja! - ríe Consuelo - Elsa estas loca.
- Eso me dicen todos.
Llegan un poco fatigadas al edificio.
Parece estar vacío. Tiene una puerta de dos hojas, cada hoja es de cristal y puede verse en el interior que no hay nadie. Arriba en el segundo piso se ven algunas ventanas con persianas.
Elsa abre una de las hojas y entra seguida de Consuelo.
- Está un poco solitario esto. - comenta Consuelo.
- Esperemos a que alguien venga amiga - le dice Elsa seriamente - Aquí parece ser recepción.
Efectívamente, es una recepción, pero vacía.
Bueno, hay unas tres gradas pasando la recepción, que permiten subir hacia el desnivel donde se encuentra el interior del primer piso. Consuelo y Elsa se sientan en esas gradas a esperar.
- ¡Ayy...! mis piernas... como duelen. - se queja Elsa.
- No estas acostumbrada a caminar tanto ¿ves? - le dice Consuelo - Creí que ibas al gimnasio.
- ¿Por qué? - pregunta Elsa.
- Tienes buen cuerpo.
- Nada que ver. No voy, nunca he ido... bueno, en realidad solo fuí una vez.
- Vaya, que afortunada.
- Sí, debe ser. No me gusta hacer ejercicio Consuelo. - dice Elsa. - La única vez que fuí no me gustó.
- Nadie diría eso al verte. - comenta Consuelo.
- ¿Y tú?
- Si pudiera iría.
- Ah, pero igual te ves muy buena, Consuelo.
- ¡Ya, no empieces! - ríe Consuelo.
- ¡Jajaja! Tú comenzaste ¿no?
- ¿Por qué estas conversaciones derivan en eso siempre?
- ¡Yo qué sé!
- Hablemos de otra cosa.
- Como digas. - Elsa se pone de pie - Éste lugar ¿qué será? - Elsa mira a los alrededores.
- No tengo la más mínima idea.
- Quizás nos hemos metido a un edificio abandonado. - dice Elsa.
- ¿Abandonado? - dice Consuelo.
- Vienen unas personas mira. - De pronto, Elsa señala hacia la puerta. Consuelo mira también.
Entran unos 4 sujetos. Tres de ellos son jóvenes el cuarto de ellos, es de baja estatura, rechoncho y semicalvo. Al verlas se acercan.
- ¡Hola chicas! ¿Buscan a alguien? - pregunta uno de los jóvenes.
- Hola. - saluda Consuelo - Busco al ingeniero Erick Samanéz ¿Es usted?
Los 4 sujetos ríen.
- Ingeniero, lo esperamos arriba. - los jóvenes se retiran. Queda el hombre bajo y semicalvo sonriendo.
- ¡Consuelo hola! - la saluda - ¡Qué gusto verte!
- ¿Ingeniero Samanéz? - dice Consuelo.
- Ése soy yo. ¿Qué tal, a quihoras has llegado?
- Ah, hace poco, no se preocupe. Ella es mi compañera Elsa. - Consuelo presenta a Elsa.
- Ingeniero buenos días. - saluda Elsa.
- Buenos días. - dice el ingeniero Samanéz con una sonrisa - Estan terminando de instalar los equipos, ¿desean ir a ver?
- ¡Claro! - dicen en coro.
Salen del edificio. Hay una camioneta de color gris, en las puertas el logo y slogan de la empresa SyncComunicaciones.
Consuelo mira a Elsa que le susurra:
- Mierda, sí había movilidad.
- Suban chicas, es un poco lejos. - Les dice el ingeniero Samanéz divertido.
Suben a los asientos de atrás las chicas.
Mientras van en la camioneta, Consuelo conversa con el ingeniero Samanéz sobre el lugar, el clima, etc. Elsa mira distraídamente.
A los 5 minutos llegan a un segundo edificio que tiene una antena de parabólica en su encima, de regular tamaño.
El pequeño camión de carga con el logo de la empresa MicroLogic, Consuelo y Elsa lo ven estacionado allí, frente del edificio.
- ... como te decía Consuelo, si deseas visitar unas ruinas antiguas, por aquí cerca hay un hotel para turistas.
El ingeniero baja de la camioneta y abre la puerta para que bajen las chicas.
- ¿Ruinas antiguas? - dicen en coro Elsa y Consuelo.
- Sí, son de una antigua civilización, no sé mucho de esas cosas.
- Ah, vaya. - Comentan Elsa y Consuelo.
Dentro de ese edificio estan terminando de instalar los equipos el personal de la empresa MicroLogic.
- Consuelo, menos mal me vendiste estos equipos, estan escasos en estos días. - le comenta el ingeniero Samanéz - Son antiguos.
- Bueno, para servirle ya sabe. - dice sonriendo Consuelo.
- Si necesitamos algo más, no dudaré en llamarte. - le sonríe el ingeniero Samanéz.
Entran en el edificio, llegan a ver a Elmer, está terminando de atornillar un equipo, otros técnicos estan terminando de conectar el cableado de la red y eléctrico.
- ¡Chicas! - las saluda Elmer al verlas y se acerca - Ya casi está listo esto. - mira al ingeniero - En unas horas vendrá un ingeniero a configurar los equipos.
- Ok, esta bien. - dice el ingeniero Samanéz.
Minutos después.
Consuelo y Elsa ven como se va el camión de carga de la empresa MicroLogic con Elmer y los demás. Las chicas entran y observan que la instalación de los equipos es impecable.
El ingeniero Samanéz y sus técnicos verifican que las conexiones e instalaciones sean de su agrado, también los encienden los equipos. Hacen pruebas de conectividad, verifican que sí hay conexión hacia el otro edificio, donde Consuelo y Elsa llegaron primero.
- Chicas, esto ha quedado perfecto. - dice el ingeniero Samanéz - Solo falta la configuración y listo. ¿Tienen dónde almorzar?
- Ah... ingeniero. Nosotras preferimos esperar a nuestra compañera.... - le dice Consuelo.
- ¡Consuelo, después de la que me has salvado! Permíteme al menos invitarlas a almorzar. - le dice alegremente el ingeniero.
- Ah... bueno... - Consuelo mira a Elsa que mira distraídamente hacia un lado. - De acuerdo ingeniero, gracias.
El almuerzo pasó lentamente para gusto de las chicas en medio de 12 hombres. Consuelo y Elsa fueron blanco de algunas preguntas que apenas respondieron, se sentían un poco intimidadas.
Los técnicos y el ingeniero Samanéz estaban proponiendo tomar unas cervezas con las chicas, Consuelo estaba tratando de negarse inventando excusas pero ya quedándose sin ideas, de pronto, suena el celular de Elsa que lo coge y dice.
- ¡Lis!
Consuelo mira a Elsa sorprendida.
- ¡Sí, claro, iremos por ti! - Elsa les dice a todos - Disculpen tenemos que trabajar chicos, ingeniero.
- Claro chicas, vamos con la camioneta para recoger a su amiga. - Les ofrece poniéndose de pie el ingeniero Samanéz.
- Se lo agradecería mucho. - dice Elsa.
Lis con unas gafas de sol y medio acalorada mira hacia el fondo el edificio de las instalaciones donde han sido traídos los equipos. Ha pasado la garita de control. Y al ver la distancia, prefirió llamar a las chicas, no le cuadraba la idea de caminar sola por allí.
Ve venir una camioneta gris por la pista. Se hace a un lado. La camioneta se detiene y bajan corriendo Elsa y Consuelo.
- ¡Lis, Lis! - corren a recibirla.
- ¡Tranquilas chicas! - dice Lis y se retira sus gafas de sol - ¿Todo bien?
- Sí Lis, todo bien. - le dice Consuelo sonriendo feliz.
Unos minutos más tarde.
Ahora las chicas estan acompañando a Lis que esta usando una laptop para conectarse a los equipos y configurarlos. Se encuentra sentada en el piso, apoyada contra una columna. Un cable de color azul claro sale de su laptop hacia varios equipos de comunicaciones en un gabinete.
- ¡Jajajaja! - ríe Lis - ¡Qué sanas que son ajajaja!
- No, yo no quiero tomar. - dice Elsa - No los conozco.
- Yo menos. - dice Consuelo - Me asusté un poco.
Lis esta tranquílamente configurando los equipos sentada mirando la pantalla de su laptop.
- Tranquilas chicas, ya estoy aquí ¿sí?
- ¡Hay Lis! - dice Elsa - Llamaste justo a tiempo.
- No se asusten tontitas. - las tranquiliza Lis - Aurita termino de configurar estas huevadas y nos iremos por algo de comida para la cena. Viniendo vi un hotel de turistas muy bonito.
- Pero Lis ¿hoy vas a terminar todo? - pregunta Consuelo.
- Esa es la idea tontitas. - dice Lis y les guiña un ojo. - Aunque no creo, me va ganar la tarde. Mañana termino. Voy a hablar con el ingeniero y nos vamos al hotel chicas, nos merecemos un descanzo.
Lis luego de hablar por celular con el ingeniero Samanéz, coordinó terminar al día siguiente con el trabajo, luego salieron de allí.
Justo pasaba un taxi. Las chicas lo detuvieron y le indicaron que las lleve al hotel de turistas.
Llegaron, Lis pagó.
El hotel era de dos plantas pero bastante extenso. Era de noche cuando llegaron, Tenía las paredes de color blanco y las ventanas tenían los marcos de color n***o, los vidrios ahumados. En el frente y esquinas esta decorado con árboles del lugar muy bonitos.
Entraron y rentaron una habitación cada una. Pagaron con sus tarjetas que les dio la señora Lorena.
Subieron llevando sus ligeras mochilas a sus habitaciones asegurándose que estén una junto a la otra.
Consuelo entra en su habitación y ¡Oh pero que espaciosa! Hay una enorme ventana a través de la cual se ve una enorme piscina iluminada por luces amarillas. Los alrededores del hotel también estan iluminados de la misma forma. Consuelo bota sus cosas sobre la alfombra de la habitación y se lanza de espaldas sobre la enorme cama de sábanas y almohadas blancas.
- ¡Ayyy Dios mio que ricooo! - siente toda la suavidad del colchón después de tan durísimo día. Cierra los ojos sonriendo feliz, como en trance...
De pronto, se sienta en la cama sobresaltada:
- Pero primero... debo ir al baño.
Y va corriendo al baño de la habitación, cierra la puerta tras entrar.