Pasó mucho tiempo, aproximadamente tres años, cuando Adele decidió retomar su hábito de escribir un diario. En él contaba todo lo que sentía, cada situación que vivía fuera buena o mala. Estaba segura de que todo podría mejorar si frenaba su lengua y lo liberaba al escribir. En una mañana, luego de una pequeña e hiriente discusión con Ryan, él salió enojado de la casa y Adele se quedó escribiendo en su diario personal. Dejó que los sentimientos la dominaran, escribía poseída por la rabia, por ello apretó el bolígrafo cuando escribía. "(...) Estoy enamorada y nada podrá separarnos pero a veces siento miedo de no poder controlar mi lengua y decir algo de lo que pueda arrepentirme. Hay una canción que describe muy bien la historia entre Ryan y mi persona, se llama Aún hay algo y realmente

