Adele estaba decidida a regresar a la ciudad y hacer como que nada ocurrió. Tomó su bolso, camino al baño y se cambió de ropa. Adele tenía en su cabeza la imagen de Ryan y Lauren besándose con tanta pasión. Fue difícil sacársela de la cabeza. Al celular le entrarion varias llamadas pero no contestó ninguna. Ryan estaba desesperado por encontrarla, mientras Adele en el baño de la habitación se daba una ducha. Se tocó el cuello y al sentir la cadena de medio corazón, soltó un suspiro. Adele, sin buscarlo, comenzó a recordar toda su historia con Ryan. Las imágenes eran ahora más nítidas, ya no había recuerdos vagos ni borrosos. El celular seguía sonando mientras tanto. —Dios Santo, ¿no va a dejar de llamar acaso? —replicó Adele. Pero antes de que pudiera decir otra cosa, la puerta del b

