En Italia todo iba normal. Pero esta vez no era que ellos lo creían así. No. Realmente todo estaba en orden. Después de varios meses de evaluación y seguimiento del comportamiento de Ryan First, el juzgado le dio la libertad plena, podía salir del país como antes. En una madrugada, después de hacer el amor, mientras Adele dormía, Ryan recordaba el pasado. Los días del secuestro, cuando ella le profesaba un amor eterno. Ryan muchas veces dudó de que aquel amor que Adele decía sentir fuera real. La noche antes del rescate, ellos hicieron el amor apasionadamente, y mientras Adele lo montaba con movimientos lentos, hablaban sobre hacer una vida juntos. —Tenemos que seguir nuestro camino, amada mía —comentó Ryan, Adele lo miraba confundida. Los dos le dieron la vuelta al mundo, desde que i

