Capítulo 23

1781 Palabras
Capítulo 23 Adara Entré a mi habitación y me acuesto en la cama abriendo mi celular para ver los mensajes y notificaciones que me han llegado. Parece que tengo varios trabajos pendientes Los haré después porque ahora tengo mucha flojera. Veo que me llega mensaje me pregunto quién será. —Mensajes— —Hola Adara, ¿Cómo estás? Soy Noah, cambié de numero. ¡Me escribió! ¡Me escribió para darme su nuevo número! Pego un brinco de moción sobre la cama. Para solo responder un: —¿Bien y tú? ¿cómo has estado? —Bien, tengo un primo de visita y he compartido con él toda la noche. Mensaje que llegaba, mensaje que respondía. —Que bueno. Hace mucho que no veo a mi familia, ya comenzamos la universidad pero seguro cuando lleguen vacaciones, iré a Grecia—le comento para sacar conversación. — Hace mucho que no veo a mi abuela. Cómo anhelo que haya una cena donde ella esté. —¿Por qué no la has visto?— le pregunto. —¿Qué te parece si te llamo? En vez de hablar por mensajes, así nos entenderemos mejor—me propone. Está noche se va a volver larga. —Si está bien, llámame. Me acerco a mi mesa de noche y rápidamente abro la gaveta para sacar mis auriculares. Veo que el teléfono empieza a sonar, claramente es porque él está llamando. Rápidamente con las manos temblorosas, con un tanto de nervios coloco bien los auriculares, así que contesto. —Hola, ¿Ahora sí podremos hablar mejor?—le digo. —Claro que sí, ¿Me puedes volver a decir la pregunta que me estabas haciendo? —Si,—hago una pausa bajando los nervios para recordar que dije—él porqué no has ido a ver a tu abuela o porqué ella no te ha visto. —Como te había comentado antes de lo que pasó con mi hermana, ha sido muy complicado para mí familia. —Te entiendo... debe ser un poco difícil superar todo eso, pero ya ha pasado bastante tiempo, ¿o no? —Si, tiempo, pero ese tipo de cosas no se olvida. —En eso tienes razón. Discúlpame mi poca prudencia. —No te preocupes, eres la única que se atreva a preguntarme. Eso sí que me gusta de ti Adara. Cada palabra que sale de su boca simplemente me encanta sobre todo si es para elogiarme. —No es nada,—cambio el tema—¿cómo está tu hermano? no me has dicho cómo ha progresado ha pasado semanas. Claro, había olvidado comentarle. —Ha estado mucho mejor, ya puede dar muchos pasos, aunque usa la silla de ruedas todo el tiempo. Wendy lo ayuda mucho acomodarse en las mañanas antes de irnos, también lo acompaña cuando está en las terapias con la enfermera. —Eso es buenísimo, pero, ¿Como hace pra ir al baño?, Disculpa mi pregunta poco prudente— se ríe. —Nadie más lo acompaña, solo yo o mi mamá. Aunque igualmente le daba mucha pena, incluso con su propia mamá. En respuesta a eso, me regaló una carcajada, el sonido de su risa genuina que me gusta oír. —Bueno Liom, no es como que tenga otra opción o es su papá o somos nosotros. Así que ha perdido un poco la pena. —Pues sí, ¿has mejorado en los exámenes de matemáticas? —Si, no te había contado, he mejorado mucho y todo gracias a ti. —No seas tonta, ¿Cuál ha sido tu mejor nota lo máximo o por lo menos haber pasado la materia? —Mi nota máxima ha sido un diez, y de verdad no tengo palabras para agradecerte, porque sino el castigo que me fuera llevado por mi padre hubiera sido severo. —Déjame decirte que gracias a ti, has mejorado mi ánimo. Casi que no puedo creer que el sea tan sincero a vece,s pero me encanta. —¿En serio?—le pregunto sonando sorprendida. —Pero no te vanaglories por eso, también te puedo tratar mal—dice con un tono picaron. —Muy gracioso—respondo con Sarcasmo. Cómo puedo mencionarle que aún no olvido ese beso, no quiero sonar como una chica fácil, creo que ya hemos hablado suficiente, no sé si avanzar en lo nuestro sea una buena idea ahora. Mi deseo por dejarme llevar por los instintos netamente humanos es demasiado, pero la coherencia nunca se ha alejado de mí. —Deberíamos ir a dormir ¿No crees? —Mañana no tenemos clases ¿O es que tienes otros deberes?—me pregunta. Parece que no quiere cortar la llamada este chico. —Es que mi hermano hará una fiesta mañana en la noche, como no hay clases, vamos a aprovechar de comprar todas las cosas. —¿Tu papá no ponen ninguna restricción con respecto a la fiesta? —No, Liom ha estado mejorando su salud y podríamos decir que esto es para mejorar su ánimo. La verdad que cuando llegó aquí a la casa se veía muy deprimido, cómo si hubiera perdido más, que la capacidad de caminar. —Entiendo, espero que te diviertas mucho. Quiero invitarlo pero no sé si sea prudente. Oh por Dios, ¿Cómo no va a ser problema? si el descarado de Cody se besó con otra, casi lo olvido, casi se ablanda mi corazón. —¿Quieres venir mañana? ¡Me encantaría verte y que compartamos un rato en persona! ¿no hay problema con eso? —Claro porque no, quizás así repitamos lo de la biblioteca... Lo acaba de mencionar, enserio acaba de decirlo, ¿Que rayos? —S-í-í ¡Si!—tartamudeo mucho. Pero intenté decir algo. Lo mejor es que no diga nada referente al tema, aunque se debió dar cuenta que acaba de sorprenderme con sus palabras. —Hasta luego. —Allí estaré, que descanses dulce Adara. —Feliz noche dulce Noah— corto la llamada. Vuelvo a poner mi teléfono a cargar, me acuesto sin dejar de pensar en él. No sé porque me siempre me genera aquella sensación que Cody nunca alcanzó a provocar. (...) —Adara, ¿Ya estás despierta? necesitamos que vayan a comprar las cosas a tiempo—grita Wendy desde la cocina. Abro mis ojos y me estiro en la cama. —Adara ¡Ya levántate antes que sea más tarde!—vuelve a gritar. —¡Ya voy! ¡Dame cinco minutos! me me levanto justo para ir al baño. Al salir me coloco un vestido n***o casual junto con unas sandalias azules con brillos. Quiero estar cómoda, pero sin perder la elegancia sobre todo en este día qué es tan largo. —¿Estás lista? —Sí —entonces vámonos. Me acerco el auto, Cody también va a subir al auto. Pero no veo ni a Dylan ni a Wendy montarse en el mismo auto que nosotros, sino en la camioneta de Liom. —Si creen que voy a ir con Cody, están muy equivocados prefiero entonces quedarme, así limpiar la casa como una sirvienta. ¡Antes que irme con él! Dylan se queda pasmado al escucharme. —Estás molesta con Cody, no lo sabía— se acerca al auto,—si quieres yo voy contigo para que no perdamos más tiempo. —Está bien. Cody se acerca a mí y toma mi mano —por favor Adara no tomes esa actitud conmigo— suplica. Alejo mi mano con crueldad y me subo al auto, me senté cerrando la puerta con fuerza, ya no quiero tener nada que ver con él, siempre he sido muy condescendiente. Es mi turno de darme a respetar, él no puede pretender que será así de simple. Tengo que demostrar que valgo más. Aunque siento que en parte es mi ego hablando, porque dentro de mí la mala siempre fui yo, estando con la esperanza por algo que no sentí al 100%, la culpa a veces habla dentro de mí. Dylan enciende el auto mientras que Cody se queda afuera, mientras me observa a través de la ventana hasta que abandonamos el lugar. —Adara creo que tienes algo que decirme—asegura Dylan y acelera. —Lo siento creo que estos no han sido mis días. —¿Acaso tienes la menstruación?—se burla. —Obviamente que no se trata de eso, es que ví a Cody ser un hipócrita en la mayor expresión. —¿Qué hizo? —Lo ví besarse con una porrista en el campus. —Ahora entiendo todo, eso explica tu forma tan cruel para tratarlo. No le dije nada ante eso, sinceramente hablar esto no me gusta. Carraspea la garganta —¿Sabes Adara? No lo justifico, pero creo que deberías hablar con él. Recuerda que todos vivimos juntos y no podemos estar con enemistades. —Tienes razón, pero aún no me siento lista para hablarlo. —Tómate tu tiempo, pero una vez que te sientas lista, deberías tomar una actitud madura y hablarlo con él para que queden en buenos términos. —Tienes razón, lo haré— le digo y colocó algo de música mientras vamos llegando al supermercado. Entramos al supermercado y me voy a la zona de golosina, así encontrar diferentes comidas chatarras. —Cualquiera de estos va a ser bueno para pasar la noche— veo a Dylan con un sin fin de variedad de los mejores jugos y bebidas alcohólicas. —Wendy nos comentó que el tema sería Neón. Así que debería escoger algunas gomitas con tonos bastante verdes y rojos. —Ojalá, puede ir acorde a la temática y que la pasemos bien sin importar lo que pasó. No escogido mi ropa ni que me pondré. Tampoco como me maquillaré, lo único que si sé es que él iba a estar, y será la mejor parte de la noche. —Muchas ganas de terminar borracho, no me cabe duda, realmente que Liom y sus amigos siempre han sido fiesteros, son de hacer muchas locuras una vez que están borrachos. Me acerco a Dylan—¿A quienes vas a invitar esta noche?— le pregunto. —Hice algunos amigos en la universidad, voy a invitar a las que me ayudaron en unos exámenes, les debo la vida. —Yo también voy a invitar a alguien que me ayudó a mis exámenes— le digo. —Eso es muy bueno, los amigos de este tipo de negocios son los que tenemos que tener más cerca de la cama—menciona con sarcasmo y se ríe. Si el supiera que a la persona que acabo de invitar me quiere dar un beso otra vez...
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