Narra Alison Aun no podía creer lo que estaba pasando, digo, hace poco confesamos lo que sentíamos, aunque ya lo sabia por mi amiga Esmeralda, y también ya aclaramos su mal genio, otra cosa que ya sabía, pero no quería que estuviera al tanto de ello o si no se molestaría con su hermana. Lo que de verdad no me esperaba, era que había dejado a la pesada de su novia por mí, sé que no es un mujeriego, pero tengo entendido que son novios de algunos años, hasta me siento culpable que la dejara por mí. – No debiste dejarla. – digo con preocupación. – No nos amamos, sólo era para pasarla bien, sé que cometí un error al pedirle que nos casáramos, pero cuando te conocí, todo cambió. – dice mirándome a los ojos mientras acaricia mi mejilla. – Tú también cambiaste mi vida, soñaba

