El escuadrón Alfa avanzaba rápido y con cautela. El parque a esas horas de la noche estaba solitario y silencioso y tan solo se escuchaba el canto de los insectos. Eran nueve hombres incluyendo al coronel quien iba encabezando la misión y guiándolos. Tenía en sus manos los planos de los túneles y Erick el joven técnico especializado en tecnología tenía una tableta donde se mostraba la imagen de todas las cámaras del aeropuerto. Le había tomado un poco de trabajo y más tiempo del que creyó que se tardaría, pero al final logró lo que su superior le encargo. —Sigan soldados —les animó el coronel alumbrando con su lampara que estaba integrada a su arma, era algo muy práctico pues tan solo tenía que apuntar con su arma y tendría delante suyo todo iluminado— ¡Llegamos! Todos se detuvieron alr

