Planear la salida de Paula

2070 Palabras
Estaba oscuro cuando me apresuré a casa, y sentí una sensación espeluznante en mi espina dorsal al saber que alguien podría estar mirando, como cuando ves esas películas de terror, donde el maleante se va apresurando a  medida que la persona va caminando lo más rápido que puede, y de repente siente que está ya detrás susurrando en el oído cosas terroríficas. Bueno así me sentía.   Quería estacionarme y llegar allí, a esa casa vieja, meter un palo a través del agujero en el cerco de esa casa abandonada y esperar que encontrara el ojo de Larry, para acabar con todo de una vez y por todas. Quería al menos darle la vuelta al pájaro de la vieja casa en caso de que estuviera allí. Sin embargo, me contuve. No sería una buena idea hacerle saber a Larry que sabíamos de sus actividades encubiertas, sobre todo que ya sabíamos que las hacía en la medianoche.   Tan pronto como llegué a casa (casi que corriendo), caminé ya calmada pero agitada a la mesa donde está el teléfono, y llamé a Freddy. Me sentí un poco culpable porque sabía que mi amiga Paula confiaba en mí para no contarle a nadie más sobre su secreto, pero yo no se lo había prometido, así que no había problema, y esto era por su propio bien. Además, Freddy no era cualquier persona. Él era nuestro amigo, ese amigo con el que contamos en los momentos tan difíciles como era este caso. Estaba casi segura que Freddy no nos abandonaría en estos momentos de tanta tensión tanto para Paula como para mí.   Apenas alcé la bocina y comencé a contarle todo, con lujos y detalles, escuchó en silencio mientras le iba recitando todo lo que había sucedido. — Tenemos que evitar que vuelva a huir—, concluí diciéndole a Freddy.   —Pero no tengo la menor idea de cómo. ¿Crees que deberíamos llamar al oficial Torres? Podríamos intentar atrapar al loco de Larry, pero no sé qué haríamos con él una vez que lo atrapemos. Después de que lo golpeamos sin sentido, claro está. Dudo que hablarle lógicamente a ese tipo sea una opción. Freddy, ¿qué vamos a hacer? — le pregunté con desespero.   — Estoy tratando de pensar si te quedaras callada por un minuto Lisa. Hay algunas cosas que no cuadran aquí. ¿Cómo supo este tipo cuando Paula estaría dormida y sería seguro para él entrar y buscar al pequeño Zach? — Una buena pregunta de Freddy, al final este amigo mío tenía muchas cosas buenas, como pensar tan rápido y de esa manera.   Recordé lo que a menudo había acusado a Freddy de hacer para explicar cómo sabía todo lo que pasaba en el vecindario. — ¿Él observa su casa? — le dije. Eso explicaría todo los movimientos que hace Paula con su pequeño Zach.   — Esta sería mi suposición— dijo Freddy. — Entró mientras ella no estaba, instaló un par de micrófonos ocultos y sustituyó la aspirina por pastillas para dormir. Entonces, la próxima vez que tuviera dolor de cabeza, estaría tan drogada que él podría entrar y llevarse al niño sin despertarla. Eso explicaría su presencia en la vieja casa al otro lado de la calle. No solo estaba mirando. Él estaba escuchando también—. Me explicó Freddy con detenimiento.   — ¡Cónchale! Podría haber estado escuchando esta noche. Eso significa que él sabe que ella me lo contó absolutamente todo. Él cree que ella correrá y se irá de viaje mañana—. Le respondí a Freddy, inmediatamente con mucha angustia.   — Correcto de nuevo—. Expuso Freddy. —Independientemente de lo que esté planeando, probablemente acelerará su calendario—. — Bueno, eso me lleva de vuelta a mi pregunta original. ¿Qué podemos hacer para ayudarla? — le volví a preguntar a Freddy, más afligida. Teníamos que actuar tan rápido que no le diera chance al loco de Larry llegar ni siquiera cerca de Paula.   — No sé. Necesitamos hablar con ella, pero él (Larry) también podría tener el teléfono intervenido. Tenemos que entrar en su casa sin que nos vea. ¿Qué llevas puesto? — de nuevo Freddy me dejaba anonadada de lo rápido que era para pensar en hacer algo con urgencia y poder tener la solución al instante. Aunque no sabía muy bien a qué se refería con esa última pregunta.   — ¡Freddy, este no es momento para una llamada telefónica obscena! — le dije. Habría sido bien haberle dicho eso a Freddy, aunque no creo que eso lo haya hecho salirse de los pensamientos del plan en marcha.   Ignoró por completo mi intento de frivolidad y ocurrencia, él estaba claro, yo era la media loca que no había entendido que, estábamos entrando en un plan casi perfecto pensado por Freddy y yo arruinando la cosa.    — Ponte ropa oscura y luego sal por la puerta trasera y ve a la puerta trasera de la casa de Paula. Esta noche no hay luna, así que deberías poder deslizarte sin ser vista si te escondes detrás de árboles y arbustos tanto como puedas. Eso no debería ser difícil con la jungla que estás cultivando allá atrás—. Me dijo Freddy. Lo que acaba de decirme, era algo como de película.   —Apuesto a que ahora estás contento de que ignoré todos esos avisos del Departamento de Saneamiento para limpiar el lugar—. Le respondí con picardía. Pensando que me la estaba comiendo con mis comentarios elocuentes.   — Es el Departamento de Salud y no te enviaron ningún aviso—. Me respondió tan asertivo como siempre. Equivocarme con el nombre del departamento hacía que me sintiera un poco fuera de lugar. Freddy se sabía todos los nombres de todos los departamentos públicos del Estado Lara, eso era evidente.   — Te veré en el porche trasero de Paula. Si Paula por casualidad te ve y te deja entrar antes de que yo llegue, no dejes que diga ni una sola palabra. No queremos que nadie sepa que estamos allí—. Me dijo Freddy muy ansioso por llevar a cabo todo lo que pensaba con rapidez. Por supuesto, tendría que pensar rápidamente, como lo hace Freddy, en qué debería de hacer para que Paula no pegara un grito y todo se arruinara por mi culpa al verme.   — Entendido, general. — Le respondí rápidamente. Podría decir que no sabía qué hacer, pero ciertamente sonaba como un hombre con un plan tan perfecto, así como un hombre con demasiada información a la vez. ¿Cómo supo que el Departamento de Salud no me había enviado ningún aviso? Definitivamente Freddy tiene secretos que debería averiguar en algún momento, pero no sería en este.   Me disponía a colgar el teléfono, y empezar a hacer lo que me había dicho Freddy, y luego me di cuenta de que había una cosa que aún él no sabía pero que probablemente pronto lo haría. En este punto, todo lo que podía hacer era enojarse conmigo y lo superaría. Siempre lo hace. Aunque pensándolo bien en ciertas ocasiones Freddy ni tomaba en cuenta mis comentarios.    — Supongo que será mejor que te diga algo para que sepas exactamente dónde estamos. ¿Recuerdas ese vaso de papel en el baño de Larry que tenía pelos castaños con raíces rubias? Ahora está vacío. Me deshice de esos pelos. Evidencia destruida—. Le conté a Freddy un poco nerviosa.   Se quedó en silencio por un par de latidos y yo me tensé, esperando la explosión de palabras que me iba a decir. — ¿También enjuagaste los tejidos con sangre? — preguntó con voz tranquila. Y esto me impresionó.   — No. ¿Por qué habría? No es la sangre de… ¿verdad? — le pregunté.   — No, pero sospecho que va a influir en su derrota y condena. No importa. Nos ocuparemos de eso cuando sea necesario, no en este momento. Bueno, te veré en el porche trasero de Paula en cinco minutos Lisa—. Me colgó el teléfono.   Los hombres son totalmente incomprensibles. Ustedes saben que por lo general los hombres dicen frases como: “Las mujeres han sido hechas para ser amadas, no para ser comprendidas”. Y esto lo repite y lo reafirman además. Pero debemos hacerle caso omiso a esas frases ya que ellos no tienen la culpa, solo repiten como loros.   Así que me puse unos vaqueros negros y una sudadera negra con capucha, haciendo tal cual lo que me había pedido Freddy que hiciera. Si no llegaba rápido a la casa de Paula, estaría en peligro de desmayarme por la postración de calor que sentía con semejante vestimenta. Pero en este caso tenía que entender que era algo de vida o muerte, así que tendría que soportar el calor que pudiera sentir.   Dudé por un momento antes de salir por la puerta. ¿Cómo diablos se suponía que iba a evitar que Paula, no dijera nada cuando me viera? Aún no había pensado en eso. Ella era un caso perdido sabiendo que ese idiota estaba en la ciudad y mirándola. Probablemente gritaría algo así como un perverso asesinato.   Pero de repente se me vino una idea, encontré un trozo de papel me fui directo a la computadora e imprimí en letras lo suficientemente grandes para que Paula lograra verlo estando a metros inclusive: “LA CASA TIENE MICRÓFONOS” “NO DIGAS UNA SOLA PALABRA” Ahora, si lo lee antes de gritar perverso asesinato... o si va detrás de mí con un imán, estaré perdida, y podría ser que Freddy estuviera en un mayor peligro.   Por lo general Paula tenía algunas cosas que me hacían dudar de su agilidad ante ciertas situaciones. En este caso, Paula podría arruinar todo el plan casi perfecto de Freddy y yo sería la culpable de tan atroz caos. No podía dejar que eso sucediera, así que pensé muy bien cómo haría para poder entrar y que leyera primero las hojas con letras grandes.   Podría hacer que al llegar me vaya directo a la ventana de su habitación y le muestre el mensaje, o dejar caer los papeles por debajo de la puerta y colocarle por supuesto que soy yo. La verdad esas ideas eran algo tontas pero no se me venían más ideas a la  mente en ese momento. Así que salí lo más pronto posible de mi casa, antes de que Freddy llegara y yo no estuviera allí esperándolo con Paula calmada y ya al tanto de todos los detalles de lo que Freddy y yo charlamos unas horas antes.    También tenía que contarle a Paula, que luego de que pasara todo ese caos de Larry, teníamos que investigar el pasado de Freddy, ya que todas sus ideas y planes eran casi que perfectos. Aunque sabíamos lo necesario de él, había cosas muy extrañas que me hacían pensar que Freddy tenía algo que ver con planes sobre robos, escapes y cosas así.   Aunque Freddy tenía pinta de ser así como un nerd (un intelectual estudioso de la tecnología) y que sabemos que por lo general este tipo de personas tienen desinterés por los deportes o por la moda, Freddy tenía algo de estas dos cosas, pero esos pensamientos y esa conducta de querer siempre pasar largos tiempos en actividades impopulares, hacían que Freddy tuviera ciertos secretos que teníamos que descubrir. Y sería un caso de Paula y mío, sin oficiales ni abogados de por medio.   Es más les cuento que podría decir que Freddy, era algo así como más bien, un tipo geeks (una persona extrovertida, con pasión por el conocimiento y una fascinación casi extrema por temáticas de ciencia y ficción así como de la tecnología).   Él sabía todo lo relacionado a las computadoras y sus características, tenía además una agilidad increíble para hackear cualquier cosa que se le dijera, así como a hacer planes perfectos. Es un tipo muy serio en sus cosas, también con los demás, porque no duda en decirte cualquier cosa de frente sin que le quede nada por dentro.   Quería pensar que todo este plan que se le había salido decir a Freddy resultara como todas esas cosas que hace y logra en su computadora, incluso como el plan del gerente del edificio. Teniendo acceso a muchos sitios que hacen que pueda conseguir todos los datos y documentos de un soplo. 
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