Capítulo treinta y ocho Pov Kayla —Eres una... —abre la puerta de un jalón y se baja mientras remanga su abrigo hasta la mitad —¡Ven! ¡Vamos, ven! ¡Sal de ese maldito auto y pelea conmigo, rubia tonta! —grita llamando la atención de todas las personas a nuestro al rededor —¡ven aquí zorra roba novios! La tonta de Gabriela le pega a la puerta del mismo coraje que siente y yo observo solamente como me puedo meter en problemas gracias a las personas que están grabando lo que sucede. No pienso hacer que mi padre me de un sermón y menos cuando ya ha arreglado lo de la universidad y cuando entre porque sí a la clase de él, aunque si no bajo quedaré como la idiota que rechazo una simple pelea en la que evidentemente de un solo golpe e incluso sin tocarla puedo ganar. Tengo dos cosas en j

