Capítulo 7

1044 Palabras
El amor todo lo puede y todo lo soporta, claro, si es mutuo y verdadero, aunque este sentimiento es lo más hermoso que puede existir, a veces las mentiras lo desgastan, pero si nos aferramos a él con fuerzas este siempre gana. Aarón no solo me mintió en que volvió a la mafia y al narcotráfico, sino que hizo que su amigo fingiera estar prometido y eso es algo que me molestó mucho. —¿Desde que se fueron los invitados no volviste hablar? —dije mientras nos cambiábamos de ropa. —No tengo nada que decir, Danna—no me mira, está enojado por lo que no se esperaba. No añadí más, salí de nuestro vestidor para no discutir. El teléfono de casa empieza a sonar, contesté con un diga, pero nadie dice nada, y en ese instante entendí que la que podía estar llamando es, la mujer que me dio la vida y que ahora me molesta con llamadas ocultas y guardando silencio. —¿Mamá? —dije en un hilo de voz —. Sé que estás viva, si eres tú solo dilo —le pido, pero sigue sin decir nada. —¿Todo bien, Danna? —entra Aarón y después escucho como la llamada fue colgada. Asentí. —Danna, tengo miedo, miedo de que al cerrar los ojos no estés, miedo a que me odies por lo que no debí de haber hecho— rodea sus brazos en mi cintura. Al parecer el sentimiento de culpabilidad lo está golpeando, porque hace nada no tenía nada que decir y ahora me estaba insinuando lo que ya sabía. El miedo se aferra a las personas que ocultan cosas y él estaba escondiendo mucho. Siento como me quiere contar todo, pero este no lo hace, ¿pero, por qué?, ¿qué es lo que le impide hacerlo? ¿Lo habían amenazado como hicieron conmigo? —Y yo tengo miedo a que el amor que nos tengamos se vea debilitado, Aarón—añadí con el corazón encogido. Él solo me mira con temor. —No soy tonta y sé que algo me ocultas, por eso hiciste que Lenin fingiera estar prometido—solté sin más. —¿Qué?, ¿Cómo? —exclamó alejándose de mí —. Es tu imaginación, mi amor, ya oíste, serán padres y te juro que no hay nada que te esté ocultando, nena—vuelve a mí. Si él quiere continuar con esta mentira, pues que así sea, vamos a ver hasta dónde llega con todo esto. —Te extraño, quiero estar dentro de ti, Danna—musita a mi oído cambiando de tema. —No tengo ganas Aarón—lo rechacé. Se me queda mirando, es la primera vez que le digo que no.  Aarón Despertar a mi mujer y pedirle mil veces perdón por haberle mentido acerca de Lenin y decirle la verdad sería la única solución de parar lo que estaba por venir, pero luego pienso, se trata de su vida y la de nuestros hijos, ella lo entenderá cuando todo esto acabe. En la mañana desperté en busca del cuerpo de Danna, pero no estaba, intenté abrir los ojos y mirar la hora. —Buenos días, mis bebés—saludé con un beso a Lucía y Aarón. —Matilde, ¿y mi esposa, donde esta? —Salió temprano, solo me dijo que tenía cosas que hacer y que me encargara de los pequeños. Asentí y después les di el desayuno a los niños. —Espero que la mentira que se inventó la loca que trajiste ayer lo soluciones cuanto antes, porque si dentro de nueve meses no nace un bebé tendremos problemas—hablo con Lenin. —No te preocupes Aarón, lo solucionaré, pero no te llamaba por eso. —Te escucho. —Los italianos se asociaron con una nueva intrigante, al parecer tiene más poder que los rusos, según tengo entendido, controla la mercancía que entra y sale de varios países. —Joder—musité. —Fazio quiere tener más aliados por si nosotros damos el golpe—añade él. —¿Quién es? —pregunté. —Solo sé que se llama Bianca. —No sé quién es ni quiero saberlo, solo hay que eliminarla de nuestro camino. Sé que juré no arrebatar la vida de nadie más, pero era eso o la de mis seres queridos. —¿Estás seguro? —No me queda de otra — alcé la voz —. Nos vemos en media hora en el mismo lugar de siempre. No sé por cuánto tiempo podré aguantar con esta presión, Danna sí que me cambió por completo, mi yo de antes no analizaría las cosas como lo hace mi yo de ahora, pero que puedo hacer, el amor de esta mujer me cambió por completo. Por más que llamaba a Danna, esta no me contestaba. —Mi amor, me tienes preocupado, ¿se puede saber dónde has ido en la mañana temprano? Le mandé un mensaje el cual no contesta, realmente no sabía qué pensar. Danna Necesitaba hacerle la visita al ser que nunca pensé visitar, mi padre, él me tiene que decir si realmente mi madre estaba viva. —Solo dime si es cierto o no, es lo único que pido de ti—subí levemente la voz. Éste baja la mirada y se queda pensativo. —No puede ser cierto, recuerdo su ataúd en medio del salón de casa, recuerdo cómo llorábamos Roberto y yo, y también vi como sufrías por ella. Aunque era solo una niña, recuerdo cada lágrima que derramé por mi madre. —Tu madre nos abandonó, y por eso la di por muerta tanto para sus hijos como para mí—dijo, y luego avisó a los guardias de que la visita había llegado a su fin. Todo en mí se derrumbó, hubiera preferido escuchar que realmente estaba muerta, que oír que nos había abandonado. ¿Qué tan mal hice en esta vida para que esta me castigara de tal manera?, la única persona que podía confiar también me estaba mintiendo, ahora solo toca luchar hasta que mi vida llegue a su fin y si es necesario moriré por Aarón, aunque eso signifique dejar a mis hijos sin madre. Sufrí y sigo sufriendo demasiado.  
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