CAPÍTULO 61

2251 Palabras

NARRA DEIAN ROSENZWEIG —¡Ustedes no pueden hacerme esto! —gruño, furioso—. ¡Están cometiendo una equivocacion! ¡Esto es una maldita injusticia, porque yo no maté a mi esposa! Me sacudo, intentando soltar mis muñecas de las esposas, pero por más que trato no lo consigo. Golpeo la compuerta con mi hombro, para intentar abrirla, y es lo mismo. Nada de lo que haga o diga, cualquier intento que haga, logra liberarme. Los policías se suben a la patrulla y me sacan del cementerio, pasando justamente por en medio del tumulto de periodistas que casi me dejan ciego con los malditos flashes de sus cámaras que me sacan cientos de fotografías para utilizar en sus notas periodísticas de mañana. ¡Todos van a morir! ¡Todos! ¡Absolutamente todos los que están contribuyendo a hacer de estos últimos día

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR