Cuando entramos, me quito el saco y la camisa y quedo con el pantalón puesto. Sé que tal vez la estoy intimidando un poco, pero quiero que comience a perder el miedo. Pronto la tendré gimiendo debajo de mí y su hermoso cuerpo estará desnudo. —¿Quieres beber algo? –le ofrezco y ella asiente. —Lo mismo que tu vayas a tomar. –me dice y esbozo una sonrisa. Le voy servir un whiskey. Se lo doy en la mano y primero lo huele. Después lo prueba y lo toma de un trago. —Es el único que te voy a dar. Te quiero muy consciente. –le digo y se pone roja. Se aleja hacia la ventana, pero no la voy dejar escapar. Comienzo a pasar mi nariz por su cuello . S piel se eriza, puedo notarlo. —Mmm. –es lo único que murmura. La giro para que quede frente a mí y busco su rostro. Voy directo

