153. Oscuridad Charlene Aún siento que estoy viviendo un sueño. La fiesta que Arnold organizó, fue lo más hermoso que han hecho por mí. Y que mis padres estuvieran presentes, fue un gran regalo extra. Estamos yendo de regreso a Canadá. Con los cambios en la fecha de viaje, perdimos nuestros lugares en primera clase, por lo que vamos viajando en clase ejecutiva. Los rostros de mis padres y Lorraine lo dicen todo. Pero a pesar de esto, vienen contentos. —¿Te sigue doliendo? –sentada a mi lado viene la dulce Kat. Se supone que íbamos a viajar ayer, pero con lo de la fiesta, todo se pospuso para hoy. –¿Quieres que pida un analgésico? –le digo, y la niña asiente. Me dijo que anoche se fue de la fiesta temprano, porque tenía muchos cólicos. Aunque en el transcurso de la noche,

