De tal palo tal astilla

2683 Palabras

Dos meses después.  Adam no estaba muy feliz últimamente y menos cuando no podía llevar él mismo a los niños a donde fuese que necesitaban ir, en algún plan maléfico o negocio secreto estaba involucrado. Esa mañana los chicos no estaban en casa porque habían pasado tiempo con sus madres el fin de semana, tomé a mis bebés y las alisté, las dos se rehusaban a ir al kínder, les soborné y acabé arrastrándolas.  —¿Necesita ayuda, señora Luthor? —Preguntó uno de los guardas de seguridad.  —No Edmund, ocupo un cambio de actitud. ¡Me están cansado, nenas! —Dije y las dos se subieron al auto. Le dije al guarda que íbamos al colegio y aseguré a mis hijas con el cinturón, las dos estaban mirándose en silencio, decidí pasarme un poco de brillo en los labios y puse el aire acondicionado, luego condu

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR