Para variar las cosas se complicaron teníamos que alistar a los chicos para el regreso de clases, buscar un lugar no quemado para vivir, cerca del centro para acceder mejor al negocio, escuelas e ir a buscarles cuando se escapaban.
Todo parecía imposible, ahora que Luthor había regresado quería un cambio de colegio, se había empeñado en que no eran competentes, odiaba ese lugar y la educación, creía que todo debía estar relacionado con valores, por lo que, había realizado una alta selección, con alta calidad y cantidad de folletos, pero parecía imposible encontrar algo bueno para el señor.
—Creo que estás molesto con el sistema privado.
—Sí, pero mis hijos no van a ir a un colegio público.
—Adam, ¿qué tiene de malo?
—Jane—Le interrumpí.
—Adam, la mayoría de las personas van a colegios públicos, cerca de sus casas y se hacen profesionales de excelencia.
—Jane, si a mis hijos les costase un poco el estudio, los sometería a una educación más baja, si fuésemos pobres sería nuestra opción. Jane, tenemos el dinero e hijos inteligentes.
—Adam, estamos de acuerdo, son inteligente, pero tú te presionas demasiado y los presionas a ellos.
—Pueden y deben acostumbrarse a dar lo mejor.
—Entonces sabías que Adrian tiene déficit y un leve retardo. Decidiste que podía dar más, estar al nivel de los otros.
Por primera vez, se había quedado callado, se mantuvo en silencio durante unos minutos, mientras se rascaba el cuello. Finalmente me volvió a ver directo a los ojos.
Adam salió de la casa.
—Oh, Jane —Dijo Kyle y levantó la mano, hice un gesto con la cabeza para que hablara. —Creo que Adam te ha vuelto a abandonar.
—Kyle, pasarás el día con tu mamá.
Bebí un grande sorbo de vino y Ada me sorprendió al entregarme un lindo dibujo, eran ella su hermana y yo, "las chicas de la casa", le cargué y le llené de besos, mientras Serena salió de la casa, dejó la puerta abierta para variar.
Escuché a mi hija reír y gritar.
Adam entró con Serena cargada y corrió hacia Ada, la cual se apresuró a correr en dirección hacia su habitación.
—Mi marido acuesta a nuestras hijas, ustedes a su cama.
—En realidad hay una fiesta...
—¡No! —respondí antes de que pudieran terminar y les miré a los tres. —No. Están a semanas de entrar al colegio irán a entrevistas, tú Drake tienes formularios que llenar, un ensayo genial, tema: viviendo con mi madrastra a la que no le importa si le ruedan los ojos. —Kyle se puso en pie—¡NO saldrán, se acabó la discusión!
Drake suspiró y yo hice lo mismo antes de voltearme y caminar hacia mi habitación, me detuve al escuchar:
—Le pediré permiso a papá.
Por lo que caminé hacia ellos y planté enfrente de los tres jóvenes, los miré a los ojos y me senté sobre la mesa decorativa, los tres me miraron serios y Kyle hizo un ademán para moverse y yo una seña clara para que tomara asiento.
—Adam está de vuelta, por un tiempo o quizá toda sus vidas, yo soy quien tiene sus custodias, así que cuando digo no es ¡NO! No me reten, no soy su hermana mayor, no soy solo su madrastra soy la persona a cargo de sus vidas, lo pueden hacer difícil o fácil. Vayan a sus habitaciones, hoy dormimos con alarma.
Fui a mi habitación con mis amigas; la copa y la botella, me acosté sobre mi cama e intenté relajarme, poco después Adam entró en la habitación, se veía más viejo y cansado, por alguna razón mi corazón tembló, todos querrían explicar que los sentimientos no estaban tan relacionados con el corazón como órgano, pero ver a mi anciano favorito vivo y en el umbral de la puerta podía pausarle el ritmo cardiaco durante unos segundos.
Luego definitivamente se aceleraba.
—Cuando cumplí siete, yo... solía ir con mi madre los fines de semana. Mi hermano, por supuesto, jamás me ha soportado.
—¿Jane?
—Él iba a una cooperativa educativa, era muy inteligente, mamá tenía para pagar la escuela privada pero ella... creía que las cosas caras debían ganarse con esfuerzo, sobre todo cuando se trataba de él.
—Jane...
—Adam escúchame —Él asintió. — Yo... le conté a papá que él quería ir a mi colegio y Jade pagó las mensualidades e hizo una beca a nombre del chico. Mi mamá enloqueció cuando se dio cuenta de que era de parte nuestra. Cuando llegué el fin de semana me trató peor que siempre, ese fin de semana bebió a toda hora y faltando una hora para que papá llegara me pegó, la mujer acabó ahorcándome con sus propias manos y tanta fuerza... mi hermano pensó que yo le había quitado la oportunidad. Él simplemente... Le quité todo y no fue como a Cin, ella y yo lo compartíamos todo y le quitaba ligas o prensas a él, a mi hermano le quité oportunidad y cosas sin importantes
Adam dejó los archivos sobre colegios en el suelo y se acostó a mi lado.
—Ya sabes cuando fuimos pobres, mi mamá... ella nunca se interesó por cómo pagaban mi colegiatura.
—¿Perdiste el año?
—Papá me enviaba a un colegio de rancho y me recuperaba en casa, luego volví a la cuidad y Adriana hizo todo el trabajo.
—¿No tenían sexo?
—No, la de eso era Dani.
—Son el trío más romántico...—Me burlé y mi esposo besó mis labios.
—Sé que lo público no tiene nada de malo, pero quiero que mis hijos aprendan durante el día y en la noche estén bien cansados —reí. — Imagínate, hay una guardería en la cuál enseñan un idioma diferente por día, así los niños aprenden simultáneamente nuevos idiomas.
—¿Mis gemelas?
—Hablarán: mandarín, francés, portugués, ruso e italiano.
— ¿Inglés?
—Es la lengua base.
—¿Entonces, mis hijas está retrasadas?—Adam rió.
—Entienden inglés, les he dicho cosas.
—Adam... no lo puedo entender—Dije frustrada. ¿Quién pensaría que sería difícil?
Incluso pensaba que él sol iba a un colegio e iba ahí, pero no, tenía que crear un sistema para ello, Adam en definitiva debía estar entre los candidatos a padre sobreprotector del año.
Me quedé acostada sobre la cama, en silencio, mi esposo salió de la habitación le escuché hablar con sus hijos, luego regresó a la cama con más carpetas.
—Adam, solo durmamos...
—No lo entiendes, mira, dijiste que iríamos a terapia así que busqué los mejores, en terapia de pareja, ellos... solo son tres.
—Bien, escuché sobre una tal Fernanda.
—He ido, es bastante comercial. James Altazar, comentó que él y su esposa fueron con una tal Soledad, ¿te parece?
—Bien, su nombre no la comercializa, pero... —Me encogí de hombros y Adam me abrazó, incluso cruzó una des su piernas encima de la mía.
—¿Cómo te sientes con la medicación?
—Bien mamá.
—Me preocupo Adam, eres mi esposo, te amo Por la alarma, esos mocosos quieren escapar.
Adam obedeció y finalmente se puso sus pantalones de dormir, se acostó a mi lado y nuevamente me estripó contra su cuerpo.
...........................
Cuando desperté lo primero que vi fue a las gemelas, ambas hacían muecas mientras la otra asentí.
—¡Mamá ya despertó! —Dijo Ada cotenta y Serena se aclaró a garganta y levantó la mano.
—Mamá, Patrick cree que te drogas.
—No escuches mucho a tu hermano.
—La alarma se activó y Adam, estaba afuera con mis hermanos, los de seguridad vinieron y Patrick, así que Adam y Patrick han estado regañando a mis otros hermanos.
—Sí, porque Drake tuvo una despedida de soltero, pero Patrick les recordó que ya estaba casado con Addi.
—Y... adivina. —Serena no hizo una pausa. —Adam les dijo que eran estúpidos y Kyle, dijo que solo querían celebrar y que le prefería muerto.
—¿Cuándo se murió?, la gente no revive.
—Así que Adam nos ha enviado aquí, pero sabemos que les han dado unos fajazos —Ambas rieron cómplices mientras se miraban, rodé mis ojos y pensé en regañarles, pero afuera había una más grande batalla.
Salí y mis hijas caminaron detrás de mí, con fingidas sonrisas inocentes, Adam se sostenía la espalda mientras miraba hacia la cafetera.
—Adam, ¿hola, qué es, te volviste loco o sigues cuerdo?
—Ada, Serena, no soy su compañero de juegos, considero que es justo que me llamen papá, son consientes de que soy su papá.
—Cuéntales de la escuela de idiomas, así sabremos si les gustará.
Adam les explicó a las niñas y Ada pareció emocionada, Serena por su lado no le encontró el sentido, como yo, era algo... demasiado para las niñas.
—¿Te gusta Serena?
—No Adam, estás algo confundido, mi hermana y yo tenemos tres años, con costo sabemos pronunciar imagínate eso de los idiomas.
—¿Sabes decir papá?
— ¡Sí! Oui. Ja. Ken. Yes, but I don't care!
¡Sí, pero a mí no me importa!...
Está claro que no, si Adam continuaba con sus problemas de autoridad frente a nuestros hijos, en unos diez años mi vida sería exhaustiva desagradable, claro, hasta que les envíe a un autoritario internado, lejos de mí.
Patrick soltó una carcajada al ver a su padre y su mal humor, al igual que yo, era increíble que una pequeña se burlase con tanta facilidad de un adulto.
El timbre sonó y ambas fueron directo a la ventana, se asomaron y aplaudieron, luego fueron a abrir, las dos gritaron por lo que decidí ir con ellas.
—¡Tío Archi volvió!
—Drake, también volvió tu novia, ¿Le tenemos que decir que tuviste una despedida de soltero?
—Eso se hace antes de casarse Serena, creo que no me lo tenías que decir y ella es su esposa.
—Adam les dio fajazos —Las tres rieron.
Las tres se sentaron en el sofá a burlarse de los chicso y yo les observé, Addison de madre sería mi peor pesadilla, definitivamente eso... estaría completamente mal.
—Serena, la chica sí en diversos idiomas también puede que reciba unos fajazos.
—"No les pego a mis hijos" —Repetí antes de ir a saludar a mi amigo el cual me comí a besos y luego a su hermana.
Preparé tostadas francesas, con crema batida y frutas, para el desayuno fue genial, mi amigo habló de su salida y de todo lo que había sido genial, decidí organizar una reunión con unos amigos en un bonito restaurante para celebrar que había vuelto.
Volteé a la cocina y observé a Kyle, con el ojo morado y el pómulo inflamado.
—Kyle que te pasó en el rostro, quién te golpeó.
—Adam —Le volví a ver.
—¿Limpiaste después de destrozarle la cara?
—Sí, a las niñas no les hace bien ver la sangre por ahí —Contestó. —Y no, no le llevaré al doctor quiero que le duela y se disculpe. Además que lo piense porque la próxima no le llevaré tampoco al dentista le sacaré uno por uno los dientes y luego machucaré sus encías.
—¿Crees tener tanta fuerza?
—La tiene—Contestó Patrick. —Sabes, odio la mayor parte del tiempo a mi hermano, pero siempre decía que con Adam cerca, él simplemente tenía que fingir no estar ahí; perfil bajo.
—Jane, me voy a quedar unos días con Daniell.
—Sí, la llamaré para ver si puede, si no, Adam irá a un hotel así ninguno de los dos le tendrá que ver.
Adam se puso en pie e hizo una seña a su hijo mayor, salió de la casa con él y Kyle se sentó junto a Serena quien se puso en pie y le acarició el moretón.
—Mamá, creo que a alguien le dieron más que fajacitos —le mordió dedo y la pequeña se sentó de vuelta.
Cuando Arche se volvió a ir.
Me senté a hablar con los tres mentirosos mayores y escuché su versión de la historia y aparentemente mi esposo había tenido un poco de razón cuando quiso pe
—Bien, si ya terminaron de hacer su reunión de lloriqueo me puedo llevar a Drake.
—Sí, Drake está casado, por lo que, Drake solo puede salir con su esposa.
—Imagínate —Hizo una mueca y le tomó de la mano, para arrastrarle a la puerta.
La mujer salió de casa acompañada por Drake. Ambos parecían felices, se puede ser feliz cuando se vive tan lejos, creo viven completamente drogados o algo simplemente está mal con ellos.
Adam apareció y poco después Daniell.
—Adam, cuida tu temperamento con mis hijos, te he visto por años hacerles llaves a Adrian y Patrick, boxearlos, enviarlos volando, así que te pido, y ordeno que no le hagas volverme loca y matarte.
—A mis hijas tampoco les puedes pegar.
Daniell, como es costumbre tomó una taza de café y se sirvió un plato con desayuno antes de llamar a su hijo y llevarle a la clínica.
Pensé en pasar todo el día en la cama, pero, el aburrimiento y escándalo que provocaban mis hijas me distrajo.
—Jane, sacaré a las chicas, vienes con nosotros.
—¡Adam, le acabas de pegar a tu hijo como si fuese policía y él un criminal!
—Dijo que desearía que estuviese muerto a que viviéramos en la misma casa y se me tiró encima, sí, le pegué a mi hijo.
Nos quedamos mirando a los ojos y en silencio.
—Adam nos llevará, a pasear.
—Adam, es un dulce papá, yo iré con mis amigos. —Contesté y les di besos a los dos.
Adam llevó a las niñas afuera y en realidad sabía que él no sabía nada que hacer con ella, yo no quería pasar tiempo con él y todos estaban fuera, por lo que puse música y me quedé ordenando mi casa. Después de mediodía iría a la oficina, tantos días de vacaciones, no tan relajantes con Adam tendrían bastante papeleo acumulado.
Estaba bailando mientras limpiaba, se le consideraba amabas cosas ejercicios por lo que era bastante provechoso.
Escuché risas y me volteé, eran Adam y sus hijas riéndose de mí.
—Bien, sí tengo mis momentos.
—Te creemos. —Dijo mi esposo y besó mi mejilla, tomé sus manos y las puse sobre el palo piso.
—Sí mi amor, por eso tú y ellas van a limpiar por mí.
Me vestí semiformal y fui hacia la oficina, Patrick estaba trabajando, Adrian se había dado el día libre y Sunny estaba dando vueltas por toda la oficina, el sonreí y fui hacia la oficina de Patrick.
—Abuelo lo dejó todo montado.
—Es un genio—Dije y me senté. — ¿cierto?
—Lo es.
—¿Qué te parece si renuncio?
—¿De qué vas a vivir?
—Tengo los negocios, generan bastante y tal vez algo más, esto, firmas multimillonarias, inversores, socios, viñedos, cervecerías y todo lo que requieren sí, jamás, no puedo con ello.
—Si puedes...
—Bueno, sí puedo, no quiero. No es mi sueño, es el sueño de su papá, de ustedes, no el mío.
—Bien, lo capté, pero qué quieres hacer, tampoco eres el tipo ama de casa Jane.
—Bien—Rió Patrick. ¿Me apoyas?
—Me quiero ir de casa —Contestó. —Creo que voy a sacar una maestría en biología molecular.
—¿Te vas de la cuidad?
—No, me quiero mudar con Dani y la carrera, bueno, siento que me va bien. Pero siempre puede ser mejor.
Joder Adam.
Le había entrenado a su hijo para que ganar con respecto a los colegios, definitivamente no lo discutiría con Patrick porque quizá podría robarle el impulso, luego Adam tendría la razón y no se la daría por nada del mundo.
—Tienes todo mi apoyo con lo segundo, lo primero me parte el corazón.
Me puse en pie y fui a abrazarle, Patrick aceptó a regañadientes y le apretujé con mayor fuerza hasta que se rió.
—Bien Jane, siento tu amor y apoyo — Reí y caminé hacia su puerta.
—¿Con quién están las gemelas?
—Limpiando, por burlarse de su mamá junto a Adam.
—Las ha metido en un lío.
—Así es.
—Bien, si quieres me quedo yo, ve a burlarte de ellas.
Agradecí y fui a visitar las tiendas de niñas y en una me encontré con la segunda esposa de mi esposo, o mejor dicho, para ser técnicos la primera, pero... lo que no cuadraba era qué hacía ella en una tienda infantil.
—Jane, ¿has firmado los papeles del divorcio?
—No, mi esposo y yo tenemos una familia, somos felices. ¿Qué piensas tú, desaparecer a sus seis hijos?
—Sí, Jane, me preocupa mi esposo, mis hijos y yo, nuestra familia en crecimiento.
Sacudió el par de mudadas de bebé y fue directo a la caja para pagar. Yo hice lo mismo en cuanto ella salió. Me sentía mal por no llevar nada para los chicos, por lo que compré unas películas, además de unos audífonos y juegos de electrónicos, le compré a Kyle una crema para desinflamar, a Karl unos tapones de nariz para sus ronquidos, a Zack crema contra el acné, a Drake condones, nadie quiere ser "agüelito" ni siquiera tengo cuarenta y me compré mucha lencería.
En cuanto entré a mi casa los chicos informaron que Alan se había llevado a su hijo un par de horas antes.
—Llegué a la hora de los regalos—Dijo Patrick mientras veía a sus hermanas modelar.
—Compré protectores—dije refiriéndome a los condones. — para ti.
—Gracias, estos son de sabores—Dijo Patrick mientras revisaba la caja.
—No esos son con un lub de cosquillas—aclaró Kyle.
—¿Tú qué sabes?
—Me enseñaron a leer y tengo buena visión.
—Kyle si no tienes novia no debería saber tanto—Le recordó su hermano mayor y le hice una seña.
Definitivamente ese y yo hablaríamos más tarde.
No es que me encantara hablarles de sexo o darles condones, pero si fuesen niñas tomarían pastillas y en cuanto me diese cuenta de que no son vírgenes el "DIU T de cobre" sería su segundo útero.
No permitiría que ninguno de mis hijos pasase lo que yo, una cantidad horripilante de abortos, culpa, terapia, finalmente, más problemas, drogas.
Compramos comida china, me fui a mi cama y vi una película con las niñas quienes se quedaron dormidas y sus hermanos las pasaron a sus camas, volví a la sala de televisión y apagué el televisor de la sala todos se quejaron porque los dejaba a medias del partido.
Le pedí a Patrick que trajera el racimo de plátanos y tomé cinco condones y se los repartí, los cinco me miraron y rodaron sus ojos.
—No me interesa. Háganlo bien y nos ahorramos la charla.
Dejé de último a los mayores y Patrick fue el único en darse cuenta de que su condón estaba roto.
—Patrick estás graduado.
—Lo sé ahora iré a hacer uso de mi graduación.
—¡No!, primero escúchame. Los cinco —dije. —La mayoría está grande.
—Jane, no deja de ser incómodo —Dijo Patrick mientras abría una cerveza.
—Bien hoy es noche de cerveza para todos —dije y les caí bien de nuevo.
Todos sonreímos y la puerta se abrió Adam ingresó con un gigante ramo de rosas y gomitas ácidas, besó mi mejilla y me pidió una disculpa.
—Lo siento Kyle, —Le lanzó las gomitas. — me excedí.
—El radiólogo dijo lo mismo.
—El radiólogo no escuchó lo que dijiste.
—Sí, bien Adam, lo siento, por pasarme, pero en su mayoría sí siento lo que dije. —Mi esposo asintió y tomo una cerveza antes de sentarse en la mesita junto a mí.
— Chicos aborté tres veces. —Todos me miraron no tan sorprendidos. — Cada una fue más horrible que la otra. Soy una especie de criminal, debería estar en cualquier otro lugar. Y sí, hay días en los que me pregunto: ¿por qué Dios si existe no me castigó? me mató o me esterilizó, Luego me casé con su papá —todos sonrieron. — Al principio, cuando su papá me llevó a casa y nos conocimos pensé que me estaba castigando... yo tendría hijos de sus edades, pero, tomé la decisión que parecía fácil.
—¿Jane? —intentó decir Karl.
—Un montón de gente hace eso, —Comentó su gemelo. — es mejor que ser padres ineficientes, irresponsables, depresivos como los de Vero...
—Kyle, yo aborté trillizos. Me casé a los dieciocho porque estaba embarazada, Dereck no lo resistió; porque seríamos todo eso, ¿Cómo era? Sí... depresivos, ineficientes e irresponsables padres. Me llevó a abortar, me dejó en el lugar, me abandonó. Como no dijimos que eran tres. Hubieron complicaciones y me tuvieron que llevar al hospital. Cuando desperté, una semana después, Arch me dio los papeles del divorcio y mi mamá fue la persona que tomó mi mano. Cinco niños.
Adam me rodeó con su brazo y dejó un beso sobre mi cabeza.
—Eso sin contar mis tiempos de cocainómana, la verdad fueron divertidos.
—No se les ocurra, no habrá golpes, habrá una matanza.
—Siempre tan informativo. Como me gustaría estar drogada y no pensando en qué hacen cuando no los vigilo.
Fui en dirección a mi cama me acosté y esperé a que mi marido regresara, en su lugar, recibí a varios adolescentes que se ejercitan y como si viviésemos en el ejército y pesaban como explosivos, pero los amaba, no creía que hubiese una mejor forma de vivir, recibir amor.