—¡Mamá hoy es viernes! —Dijo Ada sonriente. —¿Sabes qué pasa hoy? —Cuéntanos pequeña ruiesilla. —Dijo Patrick mientras les ayudaba a subir al banquillo y besaba sus cabezas, sonreí hacia mi hija y sus emocionados ojos. —Hoy es viernes de Adam. —Guaooo, qué emocionante. —Sí, iremos a montar a caballo y comer picnics—reí. Mis hijas comen picnics. —¿Les irás a dejar? —No, él debe estar por llegar para dejarles en el kínder. Salí corriendo a mi habitación, cuando llegué al piso de arriba, decidí tomar una rápida ducha, depilarme y luego maquillarme un poco, pero cuando cerré la ducha. 'le estaba ahí. —Es el jodido peor mes de mi vida. —Suspiré y le miré con una sonrisa. —Me has abandonado. —No. Nos obligo a cumplir preciosa. —Te amo Adam. Te extraño. Nuestro matrimonio es

