Nos despedimos de mamá y Allan los cuales veían un documental algo extraño en el salón, los demás chicos no se acercaron siquiera a saludar. Una hora más tarde estábamos llegando a una de las mejores vistas de la cuidad, era una empresa grande con bastantes vistas panorámicas, el dueño quería vistas que incentivaran a sus clientes y mi padre realizó un espectacular trabajo. —Papá trabajó mucho en esto. —Lo sé, conozco la historia—contestó y me llevó hacia los elevadores. —Adam, por qué alguien vendría acá a cenar a modo de negocios. —Porque vamos a cenar con la familia que dejó a mi esposa embarazada e hijos en la calle. —¿Esta es la compañía de Marketing de Eduardo? —Adivina de quién es hijo Eduardo. —Adam, no estoy entendiendo... Mi piel se erizó y mi esposo detuvo el eleva

