57 No sé qué responderle a mi mamá: es obvio que Pepe le contó lo de la pelea con esos manes y lo de mi confesión. Lo que no entiendo, es qué putas tiene que ver lo uno con lo otro. Yo sé que ese fue el motivo de la pelea, pero ese cucho no tiene por qué andar contándole a mi mamá que yo soy bisexual. Bueno, el caso es que ya lo sabe y no puedo hacer nada para evitarlo. La miro por un segundo, me muerdo el labio inferior y luego miro al frente y le digo: —Pues… también me gustan las mujeres, aparte de los hombres —se lo digo sin ser capaz de voltear a mirar para pillarme cuál es su reacción y sigo mirando al frente, hacia el muro que rodea el colegio. Ella se queda ahí, con la cabeza inclinada, los ojos fijos en el piso, callada durante diez segundos, luego levanta la mira

