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2194 Palabras

56 No tengo la fuerza mental para levantarme de mi cama, bañarme, desayunar e irme para el colegio. Anoche no paré de llorar. Después de verme con Felipe, llegué a casa, comí con mis papás, no les conté nada de lo que me está pasando, y luego subí a mi cuarto y me acosté. Traté de ver una película medio hueso de un tiburón gigantesco, pero me quedó imposible seguirle el hilo porque no paraba de pensar en mis tres amores, que ya no son mis amores. El solo pensar que me quedé sola me hizo empezar a llorar y no paré hasta que me quedé dormida. Mi mamá entra a mi cuarto y me dice que le apure o que me va a dejar la ruta. No sé si fingir que estoy enferma, pero eso solo aplazaría en un día lo que no puedo evadir: ir al colegio y enfrentar a mis compañeros. Entonces, como dice el refrán, >

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