Elva salió confundida aún más, había descubierto el secreto de Celeste, pero esa joven era como una fiera, es por eso que decidió llamar a Marcus y informar todo lo que estaba sucediendo en casa, ella hizo la llamada rápidamente. Marcus quien estaba en la habitación de hotel viendo las noticias de economía, sus largas piernas cruzadas se emocionaron al ver cómo su móvil suena sobre la mesa y era la ama de llave. —Dime Elva, ¿le gustaron las flores que le he enviado?, quiero saber que a dicho del jardín, con los arreglos que he pedido especialmente para ella, ahora no llevará ni un poco de sol— Marcus estaba emocionado, quiere que ella esté bien, no quiere presionarla, solo desea que su amada Celeste tenga lo mejor, pero jamás imaginó que Elva le dijera de todo, menos algo bonito, esa ch

