VIERNES, 9: 50 AM Evans Miré a mi asistente abandonar la oficina, la misma que hoy quería renunciar. Tomé la carta de renuncia y la abrí, leyendo lo que había estado temiendo desde que llegó. El día que me abandonara, que se harta de mi actitud y se fuera. Pero no podía, no quería dejarla ir, si fuera por ella se alejaría de mí para siempre y no podía soportar aquello. Angela era demasiado importante para mí como para dejarla renunciar y alejarse de mi vida para siempre. Rompí la carta en pedacitos, furioso. No podía aceptarlo, no dejaría que Frederick se la llevara, ella no era un objeto, como había dicho, era mucho para mí, lo era todo. Después de verla casi besándose con mi abogado, quería matarlo. Entonces, me di cuenta de que quería que Angela fuera toda mía, en c

