Andrew. Ya han pasado un par de semanas desde qué volvimos, y un día saliendo de la base dejé a Sara en casa y aproveché que Brooke no está en la suya para hablar con su padre a solas. Estar frente a su puerta, solo imaginando el escenario que tendremos hace a mis manos sudar, temblar y creo que empecé a tener taquicardias. Sinceramente, no estoy preparado para una respuesta negativa. Estaba a punto de llamar a su puerta cuando el señor Maxwell la abrió. —Hola Andrew, por favor entra— me invito a entrar amablemente el papá de Brooke, yo acepte con una sonrisa nerviosa, cosa que no pasó desapercibido para él —Brooke no se encuentra en estos momentos en casa— me informa. —Lo sé señor, ella me dejó un mensaje en la mañana.— aclaré mi garganta y reuní todo mi valor —De hecho, yo buscaba

