Valente sentía la rabia ardiendo en su interior, tomó al hombre que yacía ya muerto encima de la mujer y lo tiró a un lado, guardó su arma y la ayudó a limpiarse de la sangre y de los residuos que había dejado el hombre encima de ella. Mientras Alondra permanecía en completo silencio, parecía como si hubiese perdido la facultad de hablar, él la ayudó a levantarse, le arregló las prendas y le dio su chaqueta para que se cubriera, al verla así quiso abrazarla y reconfortarla, que confiara que mientras estuviera con él nunca le pasaría nada, pero controló sus emociones, no quería asustarla. Él solo la tomó por los hombres, ante su contacto ella miró su rostro tratando de identificarlo, se miraron por unos segundos, su expresión era extraña, detalló su rostro, sus ojos profundos de color verd

