Capitulo 1
Fue una noche cualquiera en un hotel de cinco estrellas en la Ciudad Imperial.
Susan entró en una habitación privada y el primer hombre que vio fue el que estaba sentado en medio de un grupo de personas. Él hablaba con la persona a su lado.
Era alto y se mantenía sentado con una compostura severa. Era muy guapo, y una leve sonrisa se dibujaba en su rostro mientras hablaba. Parecía que una sola de sus sonrisas podría encantar a cualquier mujer… incluso a un hombre, tal vez.
—Señor Brook, ¿quién es esta hermosa dama que trajo con usted?—preguntó uno de los hombres presentes, haciendo que Susan volviera en sí.
Susan estaba allí para acompañar a Tyler a una reunión privada. Tyler la tomó del hombro y la presentó:
—¡Esta es mi esposa, Susan Cooper!
El hombre apuesto, que había hipnotizado a Susan momentos antes, la miró.
Era atractivo, joven y elegante, destacándose entre los demás hombres de la sala. Sin embargo, desprendía un aura dominante y tenía la postura natural de un líder.
Susan y Tyler tomaron asiento.
Tyler había bebido demasiado vino durante el almuerzo, por lo que no pudo beber más esa noche. Le pidió a Susan que brindara en su nombre.
—Brinda por el presidente Stefan Novak, ese hombre impresionante sentado en medio de todos ustedes. Es un viejo amigo mío.
Susan no sabía si realmente era un viejo amigo de Tyler. Aun así, obedeció, se puso de pie y brindó por Stefan.
—Señor Novak, esperamos cooperar con usted en el próximo proyecto.
Estaba a punto de beber el vino que había usado para el brindis cuando alguien le arrebató el vaso de la mano justo antes de que pudiera dar un sorbo.
Stefan jugueteó con el vaso que había tomado y le indicó que se sentara. Cuando Susan obedeció, él le dijo con total naturalidad a Tyler:
—Señor Brook, considere confirmada la asociación entre usted y el Grupo Novak.
Tyler quedó atónito por aquel acto inesperado. Luego, una sonrisa apareció en su rostro.
—Presidente Novak, reciba mi agradecimiento por adelantado.
Después de la cena, Tyler llevó a Susan hasta el final del pasillo. Su sonrisa desapareció y se transformó en un ceño fruncido cuando comenzó a gritarle:
—¡Perra! Estás completamente loca.
Tyler y Susan eran pareja. Sin embargo, el examen médico al que Susan se sometió antes del matrimonio no estuvo listo hasta después de la ceremonia, y reveló que ella no era virgen. Desde entonces, la actitud de Tyler hacia ella había cambiado.
A Tyler le importaba demasiado la virginidad de una mujer, especialmente la de su esposa. ¡No podía aceptar el hecho de que su esposa no fuera virgen!
Pero ya habían intercambiado votos frente a todos durante una ceremonia fastuosa. No podía simplemente abandonarla después de algo así, ¿verdad? Al menos, no por el momento.
Decidió mantener a Susan como su esposa temporalmente. Además, sabía que ella no se atrevería a dejarlo, ya que su padre padecía una enfermedad cardíaca y había estado hospitalizado recientemente. El médico le había dicho a Susan que debía mantener a su padre tranquilo y evitar alteraciones emocionales; de lo contrario, podría ser hospitalizado nuevamente o incluso morir. Aun así, Tyler nunca se casó legalmente con ella.
Susan no dejó a Tyler por el bien de la salud de su padre.
—¿Sabes quién es Stefan Novak?—continuó Tyler—. Un hombre con fama y riqueza en la Ciudad Imperial. El récord más rápido de adquisición empresarial fue de medio mes, y fue suyo. Tiene grandes visiones. Muchas empresas han querido colaborar con él, pero siempre rechazó sus ofertas y propuestas. Y hoy bebió tu vino e incluso firmó un contrato con mi empresa. ¿Cuándo tuviste la oportunidad de conocerlo?
Susan replicó, indignada:
—¿Podrías dejar de dudar de mí sin motivo? ¡No lo conocía en persona!
—¿Nunca lo habías conocido? ¿De verdad crees que voy a creer esa basura?
Tyler levantó la mano, a punto de abofetearla. Sin embargo, alguien lo sujetó de la muñeca antes de que pudiera hacerlo.
Stefan sostenía la muñeca de Tyler con una mano, mientras la otra descansaba con calma en el bolsillo de su pantalón. Lo miró fijamente y dijo con frialdad:
—Señor Brook, ¿siempre golpea así a su esposa? No creo que el Grupo Novak pueda aceptar como socio comercial a un hombre que abusa de su propia esposa.
Tyler apretó los dientes de dolor. El agarre de Stefan en su muñeca era firme.
—Señor Novak, solo estábamos bromeando y jugando entre nosotros —dijo Tyler.
—¿Es así, señora Brook? —preguntó Stefan, mirando a Susan.
Susan asintió. No sabía por qué Stefan había intervenido para ayudarla. Frunció el ceño y dijo:
—Mi esposo y yo solo estábamos bromeando.
¿Esposo? Ella se refiere a él como su esposo…
Ese pensamiento hizo que Stefan se sintiera incómodo al instante.
—Lamento haberlos interrumpido cuando solo estaban divirtiéndose —dijo con frialdad. Luego se dio la vuelta y se marchó.
Hubert, el amigo de Stefan, estaba apoyado junto a la entrada del ascensor. Colocó un brazo sobre el hombro de Stefan mientras se burlaba:
—Te lo dije. Ella no va a aceptar tu ayuda.
Stefan no respondió y apartó el brazo de Hubert.
—¡Oye! ¡No pierdes nada si te toco! —protestó Hubert.
—Me ensuciaste el traje y tienes el brazo pesado —respondió Stefan mientras entraba al ascensor.
Hubert lo siguió.
…
Stefan solo le entregó a Tyler la mitad del contrato del proyecto de asociación. Aún no le había dado la otra mitad.
Al día siguiente, Tyler le dijo a Susan:
—Te daré la dirección de la casa de Stefan. ¡Ve y consigue la otra mitad del contrato!
—¿Por qué debería ir yo y no tú? —preguntó ella.
—¿Crees que no puedo ver cómo te protege como si fueras su tesoro? —replicó Tyler.
Susan frunció el ceño.
No entendía por qué Stefan la protegía. Se habían conocido por primera vez la noche anterior, y estaba segura de que nunca lo había visto antes.
—¡No te dejaré entrar a esta casa esta noche si regresas sin el contrato! —Tyler la empujó fuera y cerró la puerta de un portazo.