Acto 3

2824 Palabras
La semana transcurrió volando, sin demasiada novedad, lo único interesante que ocurrió en la universidad fue una huelga que estaban haciendo un grupo de chicos encadenándose sobre un árbol para que no fueran a talarlo, porque al parecer las raíces de este si continuaban creciendo saldrían a la superficie arruinando la acera y parte de la calle más cercana al enorme árbol, varios chicos estuvieron atados con cadenas por toda esa semana, incluso algunos programas de televisión locales abarcaban la noticia de los jóvenes en huelga, Sam se había mantenido al margen del bullicio sensacionalista (Adam no quería que su hijo se viera inmiscuido) los cuales sus consignas eran: " No más genocidio contra los árboles". El pelilargo decidió asomarse para ver el show que albergaba a las afueras de la universidad - ¡No más genocidio, no más genocidio, no más genocidio! - gritaban los chicos que estaban amarrados en el árbol, mientras tenían unas pancartas escritas con su mismo grito de protesta, Sam no pudo evitar pensar si realmente esos chicos pasaban día y noche ahí, porque desde que estaban en medio de la protesta los estudiantes que no les importaba "la revolución" entraban por otra entrada, el castaño estaba en ese grupo. Pero una mañana la curiosidad se enseñorea del cuerpo de Sam, este se asoma entre el gran número de estudiantes aglomerados para ver quiénes eran los chicos "reformistas", cuando está frente a los jóvenes abre un poco su boca al notar que uno de los chicos atados es Tadzio, rápidamente se acerca a él, intentando caminar entre el montón de muchachos que les daban ánimos a los jóvenes atados para que continuasen con su protesta, cuando estaba cerca de él, con una sonrisa lo saluda con su mano, pero Tadzio no le presta atención porque está muy ocupado en medio de su griterío, Sam se encoge de hombros, pero eso no le impide carraspear su garganta para saludarlo como es debido - Hola Tad... ¡No más genocidio, no más genocidio! - gritaba Sam junto con los chicos, solo para que el joven le prestara intención, en ese instante Tad lo observa - ¡Hola Sam! ¿También estas apoyando la causa? - comenta entre gritos por los alaridos de los demás protestantes, el castaño miente asintiendo con la cabeza, produciendo en su acompañante alegría - Me alegro... aunque no te había visto por aquí en toda la semana desde que comenzó la movida - Comenta el muchacho bajando la pancarta porque seguramente tenia los brazos cansados, Sam se torna un poco nervioso, pero mientras le sonríe procesa la mentira que pronto le dirá al pelinegro - Eh... es que... estaba en el fondo por eso no me veías - asegura riéndose bajito, Tadzio hace una mueca en su rostro - Oh entiendo... - agrega viendo hacia otro lugar, Sam se mantiene en silencio... notando que el muchacho parecía distraerse - ¿p-puedo estar en el árbol también? es decir... ¿atado como tú? - pregunta en un intento desesperado para que el chico lo note, el pelinegro algo sorprendido asiente con la cabeza - ¡Claro!... realmente no estamos tan atados... ven te doy un espacio a mi lado - propone Tad, el rostro de Sam se ilumina de alegría cuando observa que el muchacho se hace a un lado para darle espacio en el árbol, el castaño intenta pasar entre el montón de chicos que estaban saltando y gritando, cuando logra atravesarlos, se agacha para introducirse sobre las cadenas, Tadzio le sonríe y Sam muy sonrojado lo observa también, el chico olía con una mezcla de perfume y sudor, el castaño no pudo evitar suspirar sintiéndose alegre por estar tan cerca del chico que le gustaba, incluso cerró sus ojos para disfrutar mejor el momento, Tad se volteo para ver a Sam y este estaba sonriendo de forma tonta con sus ojos cerrados - ¿será que consumió algo? -Piensa el muchacho arqueando una ceja, asumiendo que el pelilargo estaba bajo los efectos de alguna droga - eh... Sam ¿te encuentras bien? - pregunta tocando el hombro del chico con gafas, Sam se aparta de su ensimismamiento, asintiendo con la cabeza - L-lo siento... eh... ¡No más genocidio contra los árboles! - grita el muchacho ruborizado por la vergüenza, Tad continuaba viéndolo de forma extraña, pero después de unos minutos decide no prestarle atención gritando la misma consigna junto a él. Un par de horas y varias clases perdidas después, Sam decide que ya es suficiente, aunque le gustó compartir con Tadzio, ya era momento de terminar su actuación revolucionaria - Tad... debo irme - dice encogido de hombros, el muchacho le sonríe - Si... yo también me voy, muero de hambre - comenta saliendo de sus ataduras fácilmente, una de las chicas que estaba junto a él lo observa - ¿ya terminaste por hoy Tad? - pregunta omitiendo a Sam que estaba al lado del pelinegro como si fuese invisible, el guitarrista asiente con la cabeza - Si... ya terminé por hoy, que Thomas me reemplace, nos vemos mañana Kristen- se despide, la chica se encoge de hombros - Esta bien, nos vemos mañana... ¡Thomas, es tu turno en el árbol apresúrate! - Grita la muchacha llamada Kristen a otro joven que estaba con un grupo de chicos, corre rápidamente hasta el lugar y cuando pasa a un lado de Tadzio le saluda - ¿Qué vas hacer en la noche? porque esta noche nos vamos a la montaña, hoy es la lluvia de meteoros, que estaba mencionando Lucas desde hace más de dos meses ¿vas a ir? - Comenta el joven Thomas a Tad, este frunce su boca - Si, Lucas me comentó ayer... por supuesto que voy, dicen que es muy hermosa las lluvias de meteoros y es un espectáculo que solo sucede cada sesenta años - comenta estirándose un poco, Sam que permanecía al lado de Tad se sentía completamente ignorado, pero prefirió no intervenir - Okey perfecto, salimos a las 8 de la noche en casa de Margareth ¿les digo que te esperen o irás por tu cuenta? - Pregunta Thomas con interés, Tad parece pensar su respuesta - Umm me iré con ustedes... ¿Sam, quieres ir? - Pregunta de un momento a otro el pelinegro, haciendo que el corazón del castaño comience a latir con fuerza, y sin pensarlo demasiado asiente con la cabeza - ¡S-si yo quiero ir! - Asegura con un entusiasmo exagerado y restos de nerviosismo, el chico Thomas se da cuenta de la presencia del pelilargo - ¿Quién es? - Pregunta señalando a Sam, el cual se encoge de hombros y Tadzio se dispone a presentarlo -Oh él es mi amigo... y además estudia en esta universidad... Sam él es Thomas, Thomas él es Sam - presenta Tad con una sonrisa, Sam se acerca al muchacho para estrecharle la mano, el joven la sostiene sonriéndole - Mucho gusto Sam... bueno me voy a mi turno en el árbol, nos vemos a la noche chicos, no olviden traer comida y bolsas de dormir porque vamos a acampar - comenta el muchacho pelirrojo despidiéndose mientras camina hasta el árbol, Tad se despide de él, y Sam también mientras mira de reojos al pelinegro que está a su lado se siente el chico más afortunado del mundo, además de haber pasado varias horas con el muchacho, ahora iban a acampar juntos, Sam comenzó a reírse por lo bajo mientras sostenía su bolso con fuerza, y cuando se da cuenta Tadzio ya estaba caminando, con la rapidez que puede lo alcanza, intenta ocultar su cansancio suspirando un poco, cuando está a su lado una vez más, el muchacho se voltea para sonreírle - ¿Qué estudias acá? - pregunta Tadzio con curiosidad, Sam que no veía venir esa pregunta se sorprende un poco - estudio literatura... ¿estudias aquí? creo que nunca te había visto - comenta el castaño pensando que, sin duda alguna jamás lo vio rondando por el campus, el chico niega con la cabeza - No... yo voy a otra universidad, pero tengo varios amigos que estudian aquí, y me uní a su causa de salvar al árbol - relata con naturalidad, Sam asiente con la cabeza pensando que Tad debía ser un mal estudiante, porque faltar tantos días a la universidad no era bueno - Oh ya veo... y... - se detiene viendo a su alrededor - ¿Qué estudias? - pregunta con mucho interés, este momento era increíble para el castaño, comenzaba a conocerlo mejor y para su sorpresa el pelinegro le estaba resultando ser muy agradable - Estudio artes escénicas, quiero ser actor y quizás algún día sea guionista... ese es mi sueño - dice volteándose para ver a su acompañante, dándose cuenta que Sam no le quitaba la mirada de encima - ¡Que interesante! - Exclama con una emoción real, pero otra inquietud le carcomía, tenía que saber de qué vivía... ya que asumía que su "trabajo" de guitarrista callejero no era muy lucrativo - Tad... ¿tienes algún empleo? - pregunta Sam asumiendo que su pregunta era muy confianzuda, pero si no lo decía, quizás no iba a poder concentrarse el resto de la tarde, el muchacho asiente con su cabeza - Si... trabajo en el teatro que está cerca de aquí, en algunas obras o musicales, no puedo quejarme porque la paga es decente... y como ya sabes los fines de semana voy al parque a ganarme una mierda con mis canciones que nadie valora - comenta encogiéndose de hombros, pero luego comienza a reírse, Sam abre sus ojos negando con la cabeza - ¡Tus canciones son muy hermosas! yo las valoro créeme, las escucho siempre cuando las cantas - comenta con un tono de voz algo elevado, pero luego se da cuenta de su error, prácticamente se había destapado como un acosador consumado, sus mejillas comienzan a ruborizarse mientras se cubre su boca con las manos - Q-quiero decir - intenta corregir su error - que... tus canciones deben ser muy buenas, y que... me gustaría escucharlas...- concluye cabizbajo, seguramente Tadzio pensaría que era un extraño, luego al poco tiempo escucha las risas del muchacho - ¡Yo sé que me escuchas! somos vecinos, siempre te veo... incluso te envidio porque te llega más clientela que a mí, deberías enseñarme a pintar y dibujar un día de estos... o unirte a mí en el parque - comenta mientras poco a poco su risa va desvaneciéndose, Sam traga saliva con su rostro sumamente ruborizado - ¡T-te enseñaré cuando gustes Tad! - promete riéndose de forma tonta, el muchacho le da un leve golpecito en el hombro - Okey, entonces es un hecho... dame tu dedo meñique para cerrar el trato - dice afable extendiendo su mano, Sam esta vez se paraliza extendiendo su mano sudorosa y temblorosa, Tadzio que puede oler el nerviosismo del castaño sin esforzarse demasiado, sostiene su mano entrelazando el meñique del pelilargo con el suyo, agitándolo un poco en el proceso - Okey listo, ya cerramos el trato... y una última cosa antes de que se me olvide - comenta el pelinegro con una pequeña sonrisa, Sam suspira para intentar calmarse - ¿Qué cosa? - pregunta sonriendo, Tad se torna un poco serio, pero sin ser demasiado intimidante - No vuelvas a seguirme hasta mi departamento, si querías acompañarme solo debías pedírmelo ¿de acuerdo? eso fue algo extraño... porque aunque parezca distraído, estoy muy atento a todo lo que ocurre a mi alrededor, y es por eso que pude notar fácilmente que una vez me seguiste - comenta levantando sus hombros mientras Sam se petrifica y el poco color de su piel se desvanece poco a poco, de forma robótica asiente con la cabeza, deseando en lo más profundo de su ser, que la tierra se abra tragándoselo - Esta bien... - musita en un hilito de voz viendo sus pies, Tad le da un par de palmaditas en la espalda - Bien, ahora que dejamos las cosas en claro ¿quieres comer? yo invito - propone el muchacho muy sonriente, Sam que aún no se recuperaba del balde de agua congelada que recibió, vuelve a asentir con la cabeza, pero después velozmente se corrige negando - Lo siento Tad... siempre almuerzo con mi papá... nos vemos luego... en la montaña esta noche - comenta Sam viendo con desesperación al chico, asumiendo que después que él en pocas palabras le dijo que era un acosador, quizás lo había pensado mejor rechazando que este le acompañase, pero al parecer Tadzio no pensaba de esa forma - Okey está bien... anota mi número para coincidir esta noche cuando vayamos al viaje - comenta sacando su teléfono móvil, los ojos del castaño brillan en ese instante asintiendo lentamente con la cabeza, ambos jóvenes intercambian teléfonos celulares, y luego al poco tiempo se despiden. *** - ¿Vas a irte a acampar? ¿Entre semana? ¿Con quién? ¿A cuál montaña? todo eso suena peligroso Sam no lo sé... - comenta Adam viendo a su hijo con preocupación, Sam se encoge de hombros, porque después que despertó del "hechizo de amor" comenzó a procesar el asunto y no parecía muy seguro, sin mencionar que escalar una montaña seria toda una proeza para él en su estado, pero le agradó tanto la idea que Tadzio no le prestó atención a su cojera y el otro chico tampoco al punto de invitarlo a acampar juntos... le alegró enormemente - Pero papá... estaré bien... no escalaremos... creo - comenta aun encogido de hombros, Adam chasquea su lengua - Mejor no vayas a ningún lugar Sam, es peligroso, no quiero que te esfuerces y te llegue a pasar algo malo con chicos que apenas conoces - objeta Adam con el ceño fruncido, el castaño suspira viendo hacia otro lugar - pero... yo quiero ir... - chilla el chico de gafas como un infante - En la noche habrá una lluvia de meteoritos, por eso irán a la montaña, y además tú me decías que no tenía vida social... ir a acampar un miércoles es tener vida social - aclara en un intento por cambiar de parecer a su padre, este aún no se convence demasiado - No vas a ir... fin de la discusión... suena demasiado peligroso para ti ¿y si te llegas a tropezar? lastimándote ¿escalar en la noche? escucha la frase: ESCALAR, EN LA NOCHE, si volteas las palabras dice: ACCIDENTE TRAGICO Y MORTAL es por eso que... no quiero que te pase nada Sam, no insistas - reprende Adam con seriedad, Sam chasquea su lengua - Pero tengo 21 años y además... - Adam lo interrumpe - ¡Oh no...no me vengas otra vez con el temita que tienes 21 años... ¿pero sabes qué? pensándolo bien, ve a la montaña señor de 21 años, anda con tus nuevos amigos los cuales no conoces, acampa, luego si quieres mañana cuando desciendas, te vas al Tíbet a escalar el Everest! ¿Crees que solo verán estrellitas en el cielo? ¡Por supuesto que no!... además de ver "la lluvia de meteoritos" verán OVNIS, a pie grande bailando bachata y al chupacabras rapeando, cuando estén en medio de un "viaje ancestral" producido por hongos alucinógenos y otras drogas que consumirán en el camino... pero está bien... ve con ellos, drógate, embriágate, señor de 21 años, te doy mi permiso y APROBACION - Exclama con un claro tono de molestia, Sam se encoge de hombros - está bien... no iré... sé que tu afirmación y tu supuesta aprobación solo la haces para hacerme sentir mal... además no creo que se droguen... Tad no parece de ese tipo - musita sin ver a Adam, este niega con su cabeza al notar la inocencia e incredulidad de su hijo - No lo sé, y tampoco quiero que tú te expongas, a diferencia de ellos tú tienes una discapacidad y... - se detiene por un momento viendo como el muchacho se torna más cabizbajo - Lo sé, y ya debo aceptar que tienes razón... mejor comamos papá, no iré a acampar con ellos, porque no puedo caminar bien y me cansaría más rápido que ellos, cuando acepté olvidé ese detalle... olvidé que no soy normal- murmura con una pequeña sonrisa en sus labios, la cual se desvanece cuando come un trozo de su hamburguesa, Adam se torna serio - Un día de estos los dos iremos a acampar ¿te parece? obviando las montañas, quizás a algún valle o llanura llevaremos a Stuart también - propone el mayor tratando de mejorar el ánimo de su hijo, Sam con una fingida sonrisa asiente con la cabeza - Suena bien... - musita intentando en lo posible no mostrarle a su papá la tristeza que sentía con otras de sus expresiones de alegría forzadas.
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