El tiempo se había detenido para Nayla «¿por qué me suceden estas cosas?» Se cuestionó internamente. Escuchó los golpes a su puerta, pero estaba tratando de sacar de su cabeza la imagen de Neal y esa mujer. —Pompón, ¿qué sucede? —preguntó Hank con preocupación, pero no pudo responderle. Nayla centró su mirada en el rostro de Hank con con la ligera esperanza de que esas imágenes perturbadoras se fueran de su mente. Tenía el celular en su mano con el chat abierto, y Hank lo notó. No hizo falta decirle nada, lo tomó y vio el video. No dijo nada, solamente se acercó y la abrazó. Ella se aferró a él y lloró tanto como le fue posible, hasta que sintió un intento por separarse de mí, ella, pero se aferró aún más a él. Después de un rato, se relajó y fue entonces que él la cargó para recost

