Afortunadamente, Nayla no tuvo que lidiar con su madre; aunque sí la llamaba mucho. Le salió un vuelo de última hora y eso era algo que ella nunca se daba el lujo de rechazar. Y así permaneció durante algunas semanas más. Hank regresó a sus clases, pero Nayla trataba de evitarlo por las mañanas, durante toda la semana, aunque por las noches era imposible, él permanecía en casa después de sus deberes y tenía que verlo. Un par de veces se comunicó con ellos el Sr. Gary, era muy agradable para ellos conversar con él. En la siguiente semana, volvieron a su rutina. Hablaban más, aunque no mencionaban nada de lo sucedido esa última vez en mi habitación. Las discusiones sin sentido volvieron a ser normal entre ellos; Nayla seguía con su desorden y él seguía robando de la comida que había en

