Ella no sabía qué pretendía al pedirlo. No sabía si solamente estaba jugando con ella para que bajara la guardia, no entendía que más podía buscar en ella, así que decidió escucharlo solo para saber sus intenciones, y poder idear un mejor plan contra él. Asintió cuando la mano de Hank tocó su mentón haciéndola voltear hacia él, pero no le regresó la mirada, no quería verlo. Estaba muy confundida. —¿Qué es eso que te urge que hablemos? —preguntó intentando sonar indiferente con todo su ser aferrándome a la toalla con la que intentaba cubrir su vergüenza. —Hoy te hice una pregunta y no respondiste —mencionó él con seriedad. —Tú tampoco respondiste a las mías —acusó. —Porque quiero saber tu respuesta en concreto, no quería que preguntaras lo mismo que yo —replicó. Y tenía razón. Se e

