Hank había entrado a su habitación sin permiso. Ella volteó a verlo inmediatamente, y a juzgar por su expresión, no estaba ahí en plan de discutir. Así que se tranquilizó permaneciendo en su posición volviendo la mirada al cielo observando las estrellas. Él se acercó a su lado observándola, podía sentir su mirada sobre ella. —Te propongo un nuevo trato —dijo serenándose. —¿Qué hay de malo en el que tenemos? —Dime algo, Nayla. ¿Quieres deshacerte de mí? ―cuestionó directamente. Su pregunta la tomó por sorpresa y se giró un poco hacia él. ―¿Qué…? —Si quieres el apartamento, te lo dejaré y me iré. No quiero competir contigo por ese asunto. Ni quiero que te vayas. Solo pensar que podía quedarse sola, y que ganaría por default ese reto… le asustaba. —¿Qué sugieres? —cuestionó Nayla al

