Apenas estoy a tiempo, una ducha muy caliente y mis sentimientos en el desagüe, me han dado un nuevo aire, no sé nada de la chicas y sería imposible saber algo, mis documentos, mi celular, mi poco dinero, estaban en ese bolso, no sé si siguen ahí,es muy probable que tal vez entre el tumulto los perdí, pero eso es lo menos importante en este momento, Camilo, me ha pedido un favor y estoy dispuesta a cumplirle. Camilo es un joven muy amable y risueño, tiene mi edad y nos conocimos en el restaurante donde hasta hace dos meses trabajé, siempre dócil y divertido, siempre con los nervios en un hilo, pero listo y ágil. Tomo el subterráneo, a pesar de la lluvia no puedo darme el lujo de tomar un taxi, no, está noche, botas, un buzo n***o y una sudadera amplia cubren mi cuerpo, me miro en e l

