La probabilidad de que esto sucediera era, sin dudas, algo alta, mi hermano saliendo a fiestas y regresando a casa totalmente ebrio, traía consigo distintas situaciones, una de ellas era que él terminara sentado en el suelo de mi habitación, al borde de mi cama. Aquí es donde me pregunto si es una buena idea hablar con él, o si es mejor llevarlo a su cuarto, pero no podría, no me lo aguantaría ni arrastrándole. Mamá está dormida, creo que no se ha dado cuenta de Ashton viniendo en plena madrugada, y espero que no lo haga, se armaría una gran discusión. Salgo de la cama, alumbrándome con la pequeña lámpara de mi mesa de noche, la luz es tenues, trato de hacer el menor ruido posible, y me arrastro por el suelo, para estar a su lado. Tiene los ojos cerrados, su boca está ligeramente abierta,

