A la mañana siguiente estoy tomando mi café matutino mientras espero a que Liam termine de preparar el desayuno, me parece que hoy se ha decidido por hacer tortillas de avena, porque ya me huele a su jarabe de cereza, el cual es característico de sus tortillas. Hoy nos hemos saltado el entrenamiento, no tuve una noche fácil, llegué a tener una pesadilla y lo desperté por mis sollozos, así que pasó unas cuantas horas calmándome. Pudimos dormir tranquilamente a eso de las tres y media de la madrugada. Nos despertamos a las seis y quince de la mañana, el pobre Liam se ve un poco fatigado, eso me apena, no quiero terminar siendo una carga para él. Caty está comiendo unas torrejas de pan con mermelada, dice que no puede esperar a que esté listo el desayuno. —Anoche… dormiste con Liam, ¿no

