—Únicamente lo sabe Liam, mi Ejecutador. —No se lo digas a nadie, ¿entendido? —suelta a modo de regaño. —Sí, entendido —acepto. Entonces, la anciana comienza a quitarse la capucha y me revela su rostro. Quedo pasmada, ellas nunca se descubren el rostro ante alguien, así que no sé cómo reaccionar a este momento. Tiene la piel blanca, pálida, como si nunca tomara el sol. Sus ojos son grises, pálidos; el cabello es n***o con rayones platinados. Debe tener unos cincuenta y cinco años. Es la misma mujer que vi en mi futuro dándome consejos. Ella será de ahora en adelante mi mentora, la Vidente Suprema Magna Bance. —Bienvenida a tu nueva vida, Vidente —dice. *** Una vez terminada la entrevista con la Vidente Magna, me hacen dirigir ante El Consejo. Todo de mí sabe que estoy entrand

