Ella no decía palabra, tal vez estaba queriendo hacer tiempo hasta que llegue el señor Cane o tal vez si la tenían muy amenazada, aunque tal vez y solo tal vez, le estén pagando ¡claro! Nadie hace algo gratis en esta vida — ¡Petsova! Escucha… - ella me miro de inmediato y yo continué hablando después de tragar un poco de saliva — no sé cuánto te esté pagando el señor Jaymes, pero te puedo asegurar que nosotros te podemos ofrecer el doble, pero déjanos ir ¡ahora! Vienes conmigo o te quedas… tienes cinco segundos… - tal vez poniéndole este ultimátum al fin reaccione y se una a nosotros. Aunque por lo poco que la conozca ahora que lo pienso no creo que haya sido una gran idea… — entonces… ¿Con qué, me quieres comprar? ¿Eh? – exclamo Petsova, levantando el ceño y su tono de voz, cambio ahora

