De inmediato, Pamela, quedo en el piso inconsciente, maldita sea ¡no puedo moverme! Tal vez sea momento de decirle a Petsova la frase que me dijo el dios ciervo, aunque él me dijo que serviría para salvar una vida, me pregunto si este es el momento correcto, tal vez deba mirar un poco más no quiero desperdiciar mi única oportunidad, así que me trate de tranquilizar un poco, tomar aire y ver que sucedía luego — vaya… después de todo tu espíritu luchador no logro hacer tanto como imagine… como sea será mejor amarrarte de nuevo, no quiero que tenga problemas de nuevo por tu culpa… - así que, cargándola, la trajo de vuelta hasta su lugar y esta vez la sujeto con fuerza, mientras yo la miraba, tratando de pensar en decir algo… tal vez algo prudente que la haga recapacitar, si logro convencer a

