Alan boto las vendas y entregándome unas pastillas dijo
— Bueno Jake, toma estas pastillas y habrás terminado, una cada día, es un por si acaso la herida esta sin sanar por completo, no queremos que se te infecte ¿cierto? -
Todos asentimos diciendo que entendimos, poniéndome nuevamente la camisa salimos todos de la enfermería y Luisa pregunto de inmediato mientras íbamos caminando
— Y ¿te gusto mi regalo, Jake? –
Yo haciendo memoria de inmediato lo recordé y con una agradable sonrisa le respondí
— ¡si! Me encanto, fue un bonito detalle. Gracias por preocuparte tanto por mi Luisa – Diana un poco molesta me miro y pregunto con un tono un tanto, ¿extraño?
— ¿A qué se está refiriendo exactamente Luisa, Jake? – Andy de inmediato aguantándose la risa me miro y entre susurros dijo
— Pelea de gatas por un ratón… - las dos lo miraron molestas y dándole otro coscorrón gritaron
“¡a quien llamas gatas!”
Debo admitirlo, lo de “gatas” suena divertido, él se quedó frotando su cabeza de dolor. Mientras a lo lejos veíamos como Sabrina se acercaba corriendo y al llegar muy agitada pregunto
— ¿ya le quitaron las vendas? Díganme que no por favor… - Andy como si no hubiera tenido bastante ya, se atrevió a susurrar más.
— Pero bueno Jake es el imán de chicas, ahora solo falta que venga el resto… -
Todas lo miraron más que furiosas, totalmente histéricas y con sed de sangre, bueno lo acabaron a golpes. Mientras veía que lo pellizcaban y daban coscorrones me divertía y alguien toco mi espalda para que me voltee, al mirar de quien se trataba era Pamela
— Hoja Jake, vine a ver si ya te quitaron tus vendas. – yo tragando saliva la miré, había algo diferente en ella, desde que ya no está en el orfanato y usa ropa “normal” de casa, ella se ve totalmente radiante, sus ojos brillas cuál sol y su pelo es tan liso como la seda, sus labios tomaron un color rojizo cuál rubí, es ¿Cómo decirlo? ¿Muy linda? Así que totalmente nervioso la saludé y pregunte
— Ho… hola Pamela, si ya, este, ya me quitaron las vendas, muchas gracias por preocuparte por mí – ella sonrojada negó y replico
— No tienes que agradecer nada Jake, en realidad la que debería agradecerte soy yo. Esas heridas me las debí llevar yo, pero tú sales muy valientemente y me defendiste, estaré agradecida siempre contigo – y con una sonrisa, me abrazo de inmediato, supongo que la golpiza que le estaban dando a Andy paro porque este mirando la escena del abrazo se le ocurrió decir
— Al parecer la gata mayor gano la competencia por quien se quedaba por el ratón, mininas perdieron su presa jajaja – yo muy sonrojado lo regrese a ver y no fui el único las chicas me estaban mirando y se sintió en el ambiente un tono extraño, como si hubiera presión en el aire, se sentía como el aire transmitía vibras de odio y enojo. Él mirando lo que había provocado avergonzado dijo rápidamente — claro no es que esté hablando de Jake. Es decir, todos sabemos que es una broma ¿cierto? ¿Chicas? –
Bueno ahí termina la historia de Andy Hamilton, creo que tuvo una buena vida.
Al salir de la cabaña, tras una fuerte golpiza que le habían dado nos sentamos en la entrada de la cabaña, para descansar unos instantes, Andy saco de su mochila un par de jugos de naranja entregándome uno sonriente dijo
— Ten Jake, descansemos un poco y tómatelo con la pastilla – yo asentí y haciendo caso a lo que dijo me tome la bebida junto con el medicamento que me dio Alan
Se sentía agradable, hacia un buen tiempo también, el sol brillaba en su máxima expresión, los más pequeños jugaban entre las hierbas, mientras los más grandes se dedicaban hacer diversas actividades dentro de la cabaña aún había varias partes de esta que debían ser reconstruidas.
Es grato ver como todo es paz y tranquilidad, si hubiera conocido este estilo de vida antes, hubiera sido grandioso, la vida en el bosque es lo mejor que me pudo llegar a pasar, pensando en todo esto sin darme cuenta me había quedado dormido y no fui el único, Andy también se había quedado rendido. Al abrir mis ojos ya no estaba nadie, ni los pequeños jugando, ni los otros chicos dentro de la cabaña, solo estaba Andy dormido. Frotando mis ojos me acerque para despertarlo
— Andy, levántate se nos hace tarde para volver a casa… - mientras lo levantaba mire por los lados buscando a Pelusa así que trate de llamarlo — ¡PELUSA! – esto era extraño, no estaba cerca. Cuando nos dormimos, este estaba sentando en medio de los dos, acostado totalmente relajado. ¿Tal vez entro a casa? Aunque es imposible, jamás se separa de nosotros, no al menos de que le demos esa orden. ¿Dónde está? Mirando a Andy le empecé a decir — vamos Andy, Pelusa no está, despierta hermano, debemos ir a buscarlo. Tengo una mala sensación ¡despierta! –
Este seguía dormido así que ya muy extrañado me incline frente a él y volteando su cabeza hacia mi frente, note que su lado izquierdo de la cara estaba lastimado y chorreando sangre. De inmediato retrocedí asustado y echando un grito caí al suelo, todo mi cuerpo se congeló ¡¿Qué sucedió?! ¡¿Qué DEMONIOS SUCEDIÓ?! De nuevo me levante y abrazándolo trate de ver que le paso en la cabeza, es como si este hubiera recibido un golpe en toda la frente dejándolo ¿muerto? De inmediato empecé a gritar
— ¡AYUDA! ¡ALGUIEN AYÚDEME! – mirándolo ya con lágrimas en los ojos le decía — Andy no por favor, no vamos compañero eres mi única familia no me dejes, no te vayas, por favor, no. ¡NO! Espérame por favor amigo, ahora vuelvo con ayuda no te muevas. Estarás bien, estarás bien – así que levantándome de inmediato ingrese a la cabaña corriendo a toda velocidad
En el lugar empezó a llover, pero no una lluvia cualquiera, esta era como si se cayera el cielo, una lluvia torrencial junto con relámpagos que iluminaban todo el lugar, ya que se había oscurecido en cuestión de segundos por las nubes negras, mientras corría por todo el lugar gritando “AYUDA” note que no había nadie, hasta que llegue al cuarto de enfermería en busca de Alan. Este estaba sentado dándome la espalada.
— ¡Alan! Tienes que ayudarme Andy está herido ¡Alan! – dije mientras me acercaba, pero este no respondía. Así que me detuve y yendo lentamente hacia su hombre le fui diciendo — ¿Alan? Estas… ¿Estás bien? – una vez llegué le di vuelta a su silla solo para darme cuenta de que Alan estaba igual o peor que Andy
De inmediato solté otro grito que fue acompañado de un relámpago y cayendo al piso vi como en toda la pared había salpicado la sangre, Alan estaba con una herida en todo su pecho y como si le hubieran disparado.
— ¡NO! ¡NO! – de nuevo empecé a correr y al salir con un relámpago que ilumino todo el lugar note que había cuerpos de los chicos en todo el lugar así que, casi vomitando, escape de allí — ¿Qué está pasando? –
era lo único que podía repetir, al salir nuevamente mire hacia los lados y note que entre la yerba si estaban los más pequeños, pero al igual que el resto, sus cuerpos yacían entre el césped mientras la lluvia caía. Asustado corrí hacia el bosque, solo para encontrar a los líderes bueno, los cuerpos de ellos,
— ¿Christine? ¿Diana? ¿Sabrina? – estaban rasgados como si hubieran tenido una gran lucha la cual obviamente perdieron y entre los arbustos algo se movía. — ¡¿Quién anda ahí?! – pregunte asustado y con lágrimas
— Soy… yo – dijo una voz exhausta, la reconocí de inmediato era Mark
Dirigiéndome de inmediato donde él, mire que estaba gravemente herido, este al verme puso una sonrisa y mientras salían lágrimas de sus ojos dijo
— Jake, te… necesitábamos… - y tras ello cerro sus ojos, quedando inmóvil negué con la cabeza, asustado, nuevamente corrí y vi los cuerpos de Pamela y Luisa estos estaban ensangrentados y Pelusa estaba recostado con ellas
— ¡CHICAS! ¡PELUSA! – dije emocionado, pero al acercarme, solamente miré que estas habían dejado de respirar. Pelusa estaba aún con vida, acariciándolo entre lágrimas miré que estaba sangrando por diversas heridas. — ¿Qué sucedió? ¿Qué sucedió? – preguntaba entre lágrimas mientras Pelusa me dio una última lamida a mi cachete
¿Qué demonios es esto? Si es una pesadilla por favor déjenme despertar ¡ahora! Por favor… por favor, entre lágrimas miré hacia el bosque, estaba el ciervo nuevamente allí y desde lo lejos se escuchó como este dijo
— Ayúdame y evitemos una masacre… ¡JAKE AYUDAME! – dijo la voz y al mismo tiempo un relámpago cayó frente a mí iluminando demasiado mis ojos y yo solo pude dar un fuerte grito
— ¡AHHH! – al abrir mis ojos nuevamente Andy estaba frente a mí agitándome de mis hombros
— ¡Jake!! ¡Jake! Despierta, ¡despierta! – decía mientras yo con la vista nublada lo mire muy agitado.
Todos me quedaron observando, los pequeños que jugaban, los chicos que estaban reparando se habían acercado y me estaban observando, incluso los lideres, Luisa, Pamela, Sabrina, Diana, todos, todos estaban observándome preocupados.
Andy se apresuró a mirarme y pregunto
— Ey, campeón ¿te encuentras bien? – yo agitado, trague saliva mientras trataba de recuperar el aire y asentí, tras ello pregunte
— ¿Por qué la pregunta? – y uno de los pequeños hablo rápidamente
— Porque estabas gritando por ayuda… - yo avergonzado agaché la mirada y Diana cogiendo al pequeño en brazos replico
— Vamos pequeños, hora de irnos a sus clases el tiempo para jugar término
Después de ello todos se retiraron y siguieron con sus actividades Luisa se acercó con un vaso de agua y entregándomelo dijo
— Ten, para los nervios. – yo asentí y dándole las gracias tomé de inmediato todo el vaso de un solo bocado. Andy volvió a preguntar
— ¿Qué sucedió? ¿Te encuentras bien? Te duele las heridas ¿tal vez? O ¿soñaste algo? – yo negué y nada más respondí
— Solo debe ser el cansancio, es todo, estoy bien. – Alan se acercó y mirándome me apunto con su linterna en los ojos y dijo
— No creo que estés bien, estás pálido. Como si hubieras visto un muerto – tras esa palabra de inmediato me entraron unas ganas de vomitar totalmente horribles, todos me observaron preocupados
Me llevaron hasta el comedor allí me dieron una manta y una taza de té cortesía de Luisa y Pamela
— Ten, ayuda con la ansiedad… - dijo Pamela mientras Luisa un poco molesta también dijo algo
— Sí, está muy rico yo te lo prepare. – Pamela de igual forma la vio con una mirada furiosa. ¿A qué momento se volvieron enemigas? Me pregunté, mientras Alan pregunto
— Jake, ¿Qué sucede? ¿Tal vez las pastillas te hicieron mal? – yo negué con la cabeza
¿Cómo se supone que les explicas a todos que acabas de haberlos visto muertos? Es totalmente, ilógico supongo, ahora es cuando aprecio en lo máximo mi expresión, “rábanos” tontos rábanos, los odio con todas mis fuerzas, Andy solo me quedo observando y confundido miro a todos, sabiendo lo que había sucedido porque temprano paso lo mismo.
— Chicos, chicos, tranquilos Jake no durmió muy bien anoche, no es nada – dijo mientras se despedía de todos y me jalaba — bueno nos tenemos que ir, estamos tarde para, unas cosas que tenemos que hacer, nada importante de hecho ¡se cuidan! –
Yo simplemente despidiéndome con la mano fui jalado a toda velocidad por Andy llevándome a gran velocidad fuera de la cabaña mientras todos me veían extrañados por no saber qué sucedía, tras salir de la cabaña me quede mirando a Andy y le pregunte confundido
— ¿Qué sucede? ¿A dónde vamos? – él con una mirada seria y preocupada respondió de vuelta
— Iremos donde el “sabio ermitaño” – yo tratando de hacer memoria, recordé de inmediato a lo que se refería, así que como estaba muy preocupado por el sueño que había tenido (seguido) nos pusimos en marcha a toda velocidad
Más vale que ese sabio tenga noción de que significan estos sueños antes de que me explote la cabeza con otro más y no haya remedio entonces.
Junto con Andy llegamos hasta la cascada y yo confundido le pregunté
— ¿No se supone que íbamos donde el “sabio ermitaño”? – dije confundido, mientras este con una mirada seria respondió de inmediato
— Necesitaremos unas cosas antes de ir allí, no es seguro acercarnos por esa zona, pues cerca de ella se encuentran los mineros. Seremos sigilosos, creo que te servirá la capa que te dio Christine, será de mucha ayuda te camuflas muy bien entre los árboles con algo así, también el monocular de Mark y lleva algo para anotar tal vez veamos cosas interesantes –
Yo sonreí de inmediato, no había podido usar nada de eso pues por las vendas era imposible usar la capa y el monocular, no tenía mucha utilidad si solo pasaba dentro de casa ¡genial! Me sentiré como si fuera un explorador o tal vez un historiador, como Indiana Jones o Tomb Raider, me pregunto qué tesoros encontraremos. Andy mirándome con una mirada seria dijo rápidamente
— Más te vale no estar pensando en que jugaremos a los arqueólogos de las películas y videojuegos. ¿Cierto? – yo muy avergonzado negué rápidamente y subí hasta mi habitación
Al estar allí tome todas las cosas que necesitaba y poniéndomelas rápidamente baje listo para conocer a ese tal “sabio ermitaño” dios que nervios, me pregunto qué significaran mis sueños…
…