Mapas
Ella de inmediato me vio muy preocupada, regresamos a la cabaña y estando allí, muy furiosa dijo
— ¡como que una o dos semanas Jake! ¡Necesitamos ser más precisos! – yo tragando saliva le conteste de vuelta
— escucha, Christine, no te puedo dar valores exactos, tal vez hasta nos quede un mes, pero no sé la condición de la mina, algo es seguro, con los desbordamientos que han tenido, pronto será el retiro de los mineros, eso tenlo por seguro, de allí el tiempo exacto no te lo puedo entregar necesito datos, información – ella sentándose miro al techo y exhausta pregunto
— ¿Qué datos necesitas? – mirándome, mientras levantaba sus cejas, presionándome solo con su mirada, yo empecé a titubear sin saber que contestar y ella nuevamente pregunto — Rápido Jake, ¿Qué datos necesitas? – yo tragué saliva y respondí brevemente
— no muchos, tan solo, no sé, saber el estado de la mina, cuantas personas trabajan en ella, que herramientas tienen, tal vez algo más no te lo puedo dar en este instante – ella rascándose su cabeza, agacho la mirada, mirando hacia la mesa dijo en voz baja
— Mark, ¿en cuánto tiempo puedes reunir a tus chicos de casería? – el de inmediato la miro y contestando
— a la hora que me ordenes Christine, tal vez una hora u hora y media para alistar a todos – ella mirándolo muy estresada, dijo
— bien Mark, prepara a tus chicos tienen una hora para estar listos – y cambiando la mirada hacia mí, suspiro y me dijo — Jake, iras con ellos, tú mismo tomaras los datos que necesites, así que has una lista, si necesitas la ayuda de Sabrina o de alguien dilo en este instante, lo único que quiero es que me des datos exactos y los quiero para el atardecer, ¡moviéndose! –
Todos aceptamos y de inmediato nos pusimos en marcha, Andy, Luisa y Pamela me quedaron viendo con preocupación, mientras yo solo encogí mis hombros y dije
— tengo, que hacer mi lista pronto – Diana se acercó junto con Sabrina y esta última dijo
— ¿necesitas algo Jake? – yo negué, yendo a sentarme de inmediato empecé a anotar todo lo necesario, atrás mío se sentaron Luisa y Pamela, mientras Diana y Sabrina se miraron entre ellas y salieron de la biblioteca, Andy antes de salir con ellas dijo
— ey, te traeré un poco de café, ahora vuelvo hermano –
— gracias, eso me ayudaría mucho – dije mientras continúe escribiendo, para ser preciso con el tiempo que tendríamos, Luisa y Pamela por mientras, solo observaban preocupadas, luego de unos minutos Luisa pregunto
— Jake, ¿necesitas algo? –
Yo un poco estresado, solo me limité a negar, mientras seguía anotando, Luisa y Pamela también se miraron entre ellas, como sea no me interesa mucho lo que piensen, tengo que terminar pronto. Al cabo de una hora, tenía al fin una lista, acabada y completa con lo necesario para hacerlos los cálculos precisos, Mark se acercó y dirigiéndose hacia mí, me dijo
— Jake, es hora de irnos, haremos una pequeña visita a los mineros, ¿tienes la lista? – yo asentí y el muy contento continúo diciendo — bien, entonces sígueme, partiremos en este instante – levantándome, fui tras él, mientras Pamela y Luisa me miraron preocupadas y esta última dijo
— por favor, cuídate – y Pamela de tras de ella
— si, por favor, ten cuidado – Andy se rio y brevemente dijo mientras salíamos
— vaya, que las tienes locas por ti, eh casanova jaja –
Dándole un coscorrón, continuamos saliendo de la cabaña, al salir vimos como estaban esperándonos toda la guardia “el zorro rojo” estaban vestidos con capas teñidas de un color rojo oscuro, ahora entiendo de donde viene el término “zorro rojo” jamás los había visto de día, normalmente siempre están yendo a toda velocidad por el bosque a media noche, por lo cual no distinguía su capa de que color era, creí que era negra, como sea se ven bastante bien. Mark de inmediato, una vez salimos dijo
— ¡firmes! – todos se quedaron quietos como si fueran estatuas, Mark sonriente continuo — ¡chicos! El día de hoy tenemos la misión de adentrarnos en los lugares prohibidos, entraremos en el área minera y debemos escoltar a Jake, para que recoja los datos necesarios, nos dividiremos en tres grupos, “grupa A” ustedes tendrán que escoltar a Jake y protegerlo de cualquier situación, “grupo B” ustedes vendrán conmigo y haremos una distracción para que pueda entrar el “grupo A”, para finalizar el “grupo C” este será dirigido por Andy, él se encargara de disparar a discreción nuestros nuevos tranquilizantes, dotados por Sabrina –
¿Sabrina? A veces se le ocurren unas cosas, de película en serio. Está saliendo de la cabaña, con un maletín, saludo a todos
— hola chicos, es un placer para mí, informarles que la guarida el “gato n***o” hace entrega de dardos capaces de dormir a un oso pardo adulto, los dardos tienen dos presentaciones, los que tienen la cinta amarilla que son capaces de dormir hasta por una hora y media y los que tienen cinta negra, para dormir a un objetivo hasta por veinticuatro horas, no tienen ningún efecto negativo, pues estos fueron hechos con bayas y plantas del bosque, usarse con responsabilidad, eso es todo chicos y les deseo buena suerte – entregando el maletín a Mark, este se los fue repartiendo a cada persona de su grupo, mientras este decía
— bien chicos, como escucharon a Sabrina, debemos ser cautelosos, el día de hoy solo utilizaremos los tranquilizantes de cinta amarilla, no tienen muchos tiros, así que apuntado perfecto, no importa si se demoran quiero un tiro perfecto ¡me escucharon! – todos de inmediato respondieron con un fuerte “si” mientras el continúo hablando — ¡perfecto! Vamos, debemos ser como fantasmas para esta misión, recuerden ¡con la astucia y agilidad de un zorro! – todos volvieron a decir en grupo un fuerte ¡si señor!
Vaya que tiene una gran forma de liderar el buen Mark, es envidiable ciertamente, tras haberles dado los tranquilizantes nos pusimos en marcha, con dirección a la mina, debíamos tener información y la debíamos tener ya, sin pensarlo dos veces nos apresuramos a adentrarnos en la zona, mientras yo iba pensando si hacer todo esto, valía la pena, es decir estamos arriesgándonos y mucho, con solo saber que los que hacen guardia en la entrada están armados, no me da una buena espina todo esto, tras estar a unos cuantos metros, el “grupo A” se separó de nosotros, al igual que el “grupo C” junto con Andy, yo mirándolo preocupado, mientras este sonreía y se iba corriendo, bien solo espero que todo esto salga bien.
Al pasar unos minutos estábamos frente a la entrada, a la espera de la señal, los perros que tenían en la mina se levantaron, debieron ver algo, estos se echaron a correr de inmediato y los que se encontraban vigilando se quedaron mirando de que se trataba, cogiendo sus pistolas y un rifle fueron tras los perros de caza. Tragando saliva, me quede esperando a ver que sucedía, con mi monóculo trataba de ver que pasaba, no hubo disparos, o al menos no todavía, eso es bueno, lo que no es tan bueno es que no he escuchado ninguna señal y los de mi grupo se encuentran sentados descansando un poco, parecen muy calmados realmente, me pregunto si saben a donde estamos entrando. Pasando otro poco de tiempo, hubo un canto de búho, es extraño a esta hora no debería haber búhos despiertos, mi grupo se puso en pie y listos con unas ballestas pequeñas, me miraron y asintieron.
Claro, esa es la señal, tiene sentido para mí, me levanté tras ellos y nos fuimos escabullendo hasta la entrada, llegando hasta unas rejas, uno de los chicos saco unos alicates y se apresuró hacer una entrada, realmente vienen bien preparados estos tipos, una vez dentro, sentía un escalofrío no sabía a qué nos estábamos metiendo, pero no era momento de echar marcha atrás, estábamos dentro y debíamos averiguar todo lo que podamos, mientras entramos, la sección estaba iluminada con focos en todos los túneles, uno de los chicos de mi grupo se puso anotar diferentes cosas que lográramos ver y yo también, recordando que había venido hacer saque mi diario para anotar las cosas importantes, adentrándonos más y más en la cueva, íbamos caminando, tras pasar unos minutos llegamos hasta un gran agujero, era ¡gigantesco!
Lo que me temía, dentro de la mina habían hecho un punto para su base, de aquí había varios túneles en todas direcciones y a unos cien metros de profundidad estaban discutiendo uno de los mineros con un tipo con traje y corbata, supongo que son los encargados de distribuir el trabajo aquí, como sea necesitaba oír lo que decían.
— ey, ¿pueden llevarme más cerca? Necesito escuchar que es lo que dicen – viéndose entre ellos asintieron. Mi grupo hizo un círculo y susurraron entre ellos, tras unos segundos asintieron y uno se acercó y me dijo en voz baja
— nos podemos acercar, ven conmigo te llevaré hasta allí sin que nos vean –
Asintiendo, confíe de inmediato en él, pues no tenía otra manera, el lugar donde estaban discutiendo era el centro del agujero, viéndolo así parece como nuestra caverna atrás de la cascada, pero este lugar en diez veces más grande, por lo que hay una pequeña casa o cuarto, no sé cómo describirlo, pero es gigantesco este lugar, así que alrededor de esa pequeña “cabaña” se podría decir, había varios camiones de carga, el ambiente aquí sin duda era pesado, hacía demasiado calor, así que empezamos a descender a gran velocidad con el chico que me había susurrado, mientras el grupo se dio vuelta por todo el lugar para llegar hasta la otra punta, supongo que harán una distracción para que nosotros podamos acercarnos. Al llegar a unos cuantos metros, ellos seguían discutiendo, parecían muy molestos, me pregunto ¿de qué hablan? Como sea, nos escabullimos entre los camiones gigantescos, hasta estar a unos cuantos metros cerca de la cabaña, allí detrás de unos barriles me senté a escuchar
— ¡Señor es imposible continuar! Los techos están colapsando por su peso, ayer casi perdimos a la mitad de nuestros hombres, ya no hay más oro que podamos extraer, no hay más plata, no más cobre, ¡ya no queda nada! Si seguimos minando, todo se vendrá abajo. – dijo el minero, mientras el señor de corbata respondió de inmediato
— ¡es en serio! ¡Cuántas veces te lo tengo que decir maldita sea! No me interesa si Juanito o Pedrito pierden uno o dos dedos, quiero que para la noche terminen el trabajo, aún nos queda una sección sin explorar y allí debe estar la mayor reserva de oro de la historia, así que más te vale terminar ese túnel para mañana temprano o si no ¡te deportaré, junto a todos tus hombres para que regresen al país del que nunca debieron salir! – el minero, muy indignado, asintió y sin más tuvo que marcharse, no sin antes darle una advertencia.
— está bien señor, pero que algo le quede claro, si no hay oro al terminar ese túnel, no me importara que me deporte, ni a mí y ni a mis hombres, nos iremos de este lugar, en unas horas estará finalizado el túnel, señor patrón –
El tipo de corbata sonrió y entrando a la cabaña, dijo
— malditos mineros, no se dan cuenta de que pueden ser ricos, como sea no me interesa, en unas horas al fin llegaré a la mayor reserva de oro de la historia, al fin seré tan rico como quise, tantos años de esfuerzo solo para este momento – interesante, todo lo que me pareció relevante termine anotándolo y tras ello el chico que estaba junto a mí, pregunto
— ¿esa es toda la información? O ¿necesitas algo más? – yo asentí y respondí de vuelta
— tengo todo, pero me falta algo importante, necesito saber hasta dónde quiere llegar este tipo. Si tan solo tuviera el mapa que estudia para saber cuál es su plan, sería más que magnifico – él asintió, supongo que no hay mucho para hacer con algo así, es pedir demasiado él mirando hacia arriba donde se encontraba el resto del grupo encendió una linterna, prendiéndola y apagándola repetidamente por unos segundos, yo sin entender nada mire hacia arriba donde, al igual que aquí una luz se prendió y apago por unos segundos. El chico mirándome dijo
— escucha, te daremos un poco de tiempo, más te vale ser rápido, recoge toda la información que quieras, no te preocupes por nosotros, cuando veas que salga el señor de la cabaña corre y recoge la información ¿entendido? – yo asentí un poco confundido, me pregunto ¿Qué va a hacer?
Él se fue corriendo a tocar la puerta, el señor de corbata salió furioso y dijo
— ¿Quién demonios toca mi puerta? – mientras que el chico se escondió de inmediato, mientras desde la cima un camión se acercaba al risco, y este ¡empezó a caer a gran velocidad! ¡¿Pero qué demonios?! Dije muy asustado, el señor de corbata al ver esto salió corriendo mientras gritaba
— ¡EY CUIDADO A TODOS! – el camión siguió bajando, mientras que todos los mineros y camiones que había cerca se retiraron del lugar, y se quedaron observando como el camión se iba chocando y haciendo añicos, hasta llegar al suelo y estamparse contra una pared frente a él, quedando hecho chatarra, el chico me silbó y haciéndome una seña, para que entre de inmediato, entendí que ese era el momento
Apresurándome ingrese y mirando las paredes y escritorio, había demasiados mapas, memorizándolos todos, mire que había una “X” en todos los mapas en el mismo lugar sorprendiéndome, me quede impactado
— este tipo está loco… no puede ser, quiere… este tipo ¡¿quiere minar por debajo del lago?!
…