Visita al pasado

2467 Palabras
Pero… ¿Cómo era posible? Me pregunté de inmediato, tras ver la cinta, la escena del accidente, eran solo restos de madera incinerada, hecha ceniza por el fuego, toda la casa había sido consumida con el fuego, devastado de inmediato me pregunté “¿y papá?” “¿estará bien?” “¿Dónde se encuentra?” varias preguntas empezaron a invadir mi mente, sin lugar a dudas una terrible jaqueca consumió mi mente de inmediato — ¡debo preguntarle a alguien! – dije mientras levantando la mirada, corrí hasta la casa que estaba junto a la mía, tocando de inmediato la puerta como si se tratara de un maniaco, salió una señora, era la señora Mullen, muy tiernamente dijo — Ey, tranquilo jovencito dañaras mi puerta y no creo que me ayudes a repararla – yo mirándola entre lágrimas le pregunte — señora Mullen, me podría ayudar… ¿Qué le paso a mi casa? – ella acomodándose sus lentes, me miró fijamente y sorprendida, dijo — no puede ser… ¿Eres tu Jake? – yo de inmediato asentí desesperado Les pongo en contexto, como no tenía amigos, lo que podía hacer un pequeño de mi edad en vacaciones era ver películas hasta aburrirme o ver jugar a otros niños en la calle, cualquiera de las dos me tenía más que aburrido, por lo que un día cualquiera durante las vacaciones de verano, la señora Mullen, se encontraba regando las rosas de su jardín, yo obviamente no tenía nada más interesante que hacer, por lo que desde mi ventana le pregunte — Señora Mullen ¿Por qué le gustan tanto las rosas? – ella mirándome con una sonrisa contesto brevemente — es por su olor, pequeño Jake, es por su olor – y como todo un pequeño curioso, bajé de inmediato desde mi recámara hasta su jardín y acercándomele dije — ¿puedo oler? – ella entre risas asintió, fue el olor más agradable que sentí, después de ello, pasaba la mayor parte de mi tiempo libre en casa de la señora Mullen, la consideraba mi amiga Si una mujer de cincuenta años y un niño de doce pueden serlo claro está, solíamos hacer diversas cosas, algunos días, ella se encontraba limpiando su casa y yo le ayudaba, después de todo la recompensa después de haber trabajado arduamente, era una sopa especial, una receta única de ella sin lugar a duda, algunos otros días, solíamos jugar ajedrez, usualmente siempre terminaba ganando, lo cual no me divertía mucho, pero en ocasiones, a la señora Mullen se le ocurrían tácticas para distraerme, lo cual me hacía perder mi concentración y con ello las partidas, sin lugar a dudas era muy astuta, también solíamos hacer pays de manzana, eran más que deliciosos, exquisitos, un manjar de dioses. Así que, volviendo al presente, ella me quedo observando y abriendo la puerta de par en par se abalanzó y abrazándome dijo — ¡por Dios Jake! Eres tú, me alegra tanto volverte a ver hijo, no sabes cuánto he rezado por tu bienestar, realmente he estado muy preocupada por ti muchacho, pero no te quedes ahí parado, abraza a esta pobre anciana que ha pasado tantas noches implorando por tu regreso y ahora al fin estas de vuelta, al fin puedo decir ¡gracias Dios mío por escuchar mis plegarias! – Avergonzado, la abracé luego de unos instantes ella mirándome con lágrimas en los ojos dijo — pero no te quedes en la entrada muchacho, vamos entra, entra, que debes estar cansado, debes contarme dónde has estado todo este tiempo que no ha sido poco eh – limpiándose las lágrimas, cerró la puerta y de inmediato dijo — debes tener hambre mi pequeño ¿no es así? Aigh, pero que pregunto, claro que debes tenerla, déjame te caliento algo de inmediato, creo que me sobro algo de pay de manzana, el que tanto te gusta ¿recuerdas? – yo siguiéndola hasta la cocina le pregunte — señora Mullen ¿Qué sucedió con mi casa? – ella mientras ponía un pedazo de pay, se detuvo un instante, como si algo malo y traumatizante hubiera pasado, mirándome sonrió levemente, para después poner el plato sobre la mesa y mirando por la ventana que daba a mi hogar dijo — aigh Jake, cuando tú te fuiste, tu padre… se volvió loco, realmente un psicópata, no le importaba nada ni nadie, pues lo había perdido todo, todo lo importante había desaparecido en un instante para él, su esposa y ahora su hijo, la vida se los había arrebatado de las manos, sin poder hacer más, este furioso y borracho llegaba todas las noches y empezaba hablar solo, supuse que en algún punto todo cambiaria y tal vez empezaría a ser un mejor hombre, pero nada de eso pasó y lo único que pasaba, era que las cosas empeoraban a cada instante, lo despidieron del trabajo por faltar tanto y los únicos días que iba, iba en un estado fatal, ebrio e impresentable, un desastre total. Las deudas que tenía fueron imposibles de pagar con todo ello – suspirando, tomo asiento y mirándome nuevamente, agacho la mirada — señora Mullen ¿Qué sucedió después? – ella quedándose estática por unos segundos, sin decir palabra o siquiera reaccionar, negó y desviando la mirada, continuó — él… bueno, tu padre un día solamente, escucha nada todavía ha sido probado o siquiera se tiene conocimiento de que sucedió exactamente, pero una noche, un misterioso incendio comenzó y no se detuvo para nada, para cuando llegaron los bomberos lo único que lograron hacer es controlar las llamas para que no se extendieran por el resto de hogares, pero el tuyo fue consumido hasta sus cimientos, unos dicen que tu padre lo provoco, otros que un fallo eléctrico, más nada es concreto, los bomberos no lograron determinar que paso, lo único que sobrevivió de entre las cenizas fue un aparato de música – ¿un aparato de música? Supongo que se debe referir al MP3 suspirando, tome asiento, tenía que hacer la pregunta más difícil de todas, así que tomando de las manos a la pobre señora Mullen, le pregunte — señora Mullen, dígame que… ¿Qué sucedió con mi padre? – mientras mi garganta empezaba atorarse y a agudizar las palabras, ella simplemente mirándome afligida empezó a contarme — escucha Jake, seré sincera contigo, tu padre… bueno, él… - empecé a desesperarme, ya que estaba poniendo demasiadas trabas y no hablaba pronto, quería ¡ya! La información — ¡dígame ya sin rodeos que paso! – ella un poco asustada, solo agacho la mirada y continuo — tu padre, bueno, la noche que ocurrió el incendio, él desapareció, no se han encontrado ningún rastro de él, nadie sabe dónde está, hay especulaciones, pero nadie tiene nada claro, encontraron las cenizas de lo que parecía ser un c*****r, pero no es nada seguro, como dije solo eran cenizas. No pierdas la esperanza Jake, él debe seguir vivo en algún lugar, tenlo por seguro – Levantándome de la mesa, camine rápidamente hacia la puerta, mientras la señora Mullen comenzó a decir “Jake ¿A dónde vas?” “vuelve” pero yo únicamente escuchaba su voz como eco dentro de mi cabeza, sin prestar más atención, nada más me fui corriendo del lugar, no sabía a donde ir, no quería estar con alguien, quería estar solo por un tiempo, sin darme cuenta comenzó a llover a cántaros, estaba empapado por completo, mojado de pies a cabeza en cuestión de segundos, seguí corriendo por varias calles bajo la lluvia, mientras iba pensando en todas estas lo mismo “ahora si no tengo familia” mi única familia de sangre que tenía y se fue ahora ¿Qué se suponía que haga yo? ¿Qué debía hacer? Estaba demasiado confundido para pensar y demasiado cansado para continuar, así que deteniéndome un momento me detuve en una esquina, estaba exhausto, no sabía dónde estaba en realidad, creo que me había alejado mucho desde lo último que conozco, estas calles, en mi vida las había visto, correr sin rumbo alguno no fue una buena idea, debo regresar Agitando mi cabeza, trate de volver en mí y tratando de recordar por donde vine, mire hacia los lados, pero nada se me hacía familiar, así que eligiendo una calle al azar, empecé a ir por ella, tras unas cuantas manzanas, de inmediato me di cuenta de que ahora estaba más perdido que antes, todo se volvía cada vez más extraño y para colmo no había ningún alma la cual me pudiera ayudar a regresar al camino de donde vine, todo se ve igual, si tan solo pudiera ver las montañas, sería un poco más sencillo supongo, mientras caminaba mire a una persona que estaba caminando por la zona, yo muy contento fui corriendo de inmediato tras ella — ¡señor! Por favor, ¿podría ayudarme? – dije mientras di un pequeño toque a su espalda, este se detuvo de inmediato y dándose vuelta, no parecía alguien de fiar — ¿Qué dices pequeño? ¿Qué te has perdido acaso? – poniendo una mirada maliciosa, note de inmediato sus intenciones, no eran nada buenas Si bien se dice que no juzgues un libro por su portada, no es sencillo no juzgar a alguien si tiene un aspecto como si se tratase de una persona salida de un manicomio — te ayudaré pequeño… pero dime, ¿tienes dinero? – dijo, mientras veía a los lados, yo ya un poco asustado comencé a retroceder dando unos cuantos pasos hacia atrás, mientras iba buscando mi ballesta, el hombre al mirar que yo retrocedía, me vio furioso — perdón señor, creo que ya recordé hacia donde quiero ir, que tenga un lindo día… ¡Adiós! – dije de inmediato, echándome a correr en otra dirección el señor muy furioso antes de que pudiera hacer tal movimiento me tomo del brazo y me grito — ¿crees que te escaparas maldito mocoso? No saldrás de aquí, estas en mi zona y lo que entra aquí, se queda aquí, ahora ¡dame todo el dinero que tengas encima! – mientras me arrastro hacia un callejón y empujándome contra la pared, me di un fuerte golpe Mierda, digo… Rábanos, realmente hoy sí que ha sido un mal día, pero nada que una ballesta con un somnífero no detenga, desenfundando de inmediato mi ballesta trate de apuntarle, pero este tipo con una gran velocidad y fuerza pateo mi mano, haciendo que suelte la ballesta y la tire lejos, bueno ahora si no pienso que tenga otra idea más, al menos las cosas no pueden empeorar, el tipo me dio unos cuantos golpes y dejándome en el suelo, comenzó a buscar entre las cosas de mi mochila, al ver que tenía un sobre, lo abrió de inmediato, pensando que el mismo contenía dinero, pero al ver que solo se trataba de una carta, se enfureció tanto que me dio repetidas patadas en el estómago, dejándome sin aliento — ¡Maldición, tan solo eres un niño pobre! Agradece que no termino con tu patética vida en este instante ¡mocoso mal nacido! – propinándome un último golpe, quede malherido en aquel callejón. Volviendo a ponerme en pie, buscando ayuda entre las calles, no me di cuenta de que deje todas mis cosas en aquel callejón, mi mochila, mi ballesta y mi poca dignidad supongo, lo único que tenía conmigo era a Benji, el cual estaba asustado y mojado, yo, por otro lado, estaba mojado y golpeado, también asustado, pero necesitaba valor y determinación para poder continuar, pero tosiendo, vi que me salía sangre, creo que me golpeo muy fuerte, no lo sé… me siento sumamente adolorido, la vista se me va nublando poco a poco, el frío que está empezando hacer tampoco ayuda y menos con lo empapado que estoy, si tan solo la lluvia parara, podría ver un poco mejor hacia donde estoy yendo, como si fuera poco un banco de niebla empezó a cubrir la ciudad, limitando todavía más mi vista, para mi suerte, tras haber caminado un poco divise a lo lejos una luz muy brillante ¡genial! Al fin alguien podrá ayudarme, así que con las últimas fuerzas y esperanzas que me quedaban corrí hasta el lugar, sin lograr encontrarme con nada más y nada menos que, un simple poste de luz, había oscurecido ¿Cuánto tiempo había pasado desde que me fui de la cabaña? Es una broma ¿cierto? No podía ya haber anochecido, es totalmente absurdo… rábanos, sentándome contra el farol bajo la lluvia me puse en posición de feto, esperando que un milagro me salvara, tenía mucho frío, mucha hambre y mucho sueño, creo que es lo último que sienten las personas cuando van a padecer, sosteniendo el tronco de Benji, trate de hacer lo posible para que este no se congelara, pero no creo que sea de gran ayuda, con esta lluvia. Tras unos minutos, escuche la bocina de un auto que se acercaba, yo abriendo rápidamente mis ojos, me fije para ver si no había oído mal, pero ¡si! Así era, era un coche, o bueno al menos veía la luz de este, levantándome emocionado, pensé ¡al fin alguien podrá ayudarme! Esto será fantástico, poniéndome en media calle, comencé a agitar mis brazos de lado a lado para que se detuviera, pero este se estaba acercando a gran velocidad, a esa velocidad no creo que logre frenar a tiempo, así que apartándome a un lado continúe agitando mis manos, a ver y si me ve con esta niebla… espero que si De pronto una bocina de un tráiler sonó nuevamente, no me jodas ¡lo que había escuchado antes no había sido una bocina de auto, sino la de un tráiler! Claro, solo que como estaba tan lejos sonó como si fuera la de un simple auto, ¡debo apartarme! Dije de inmediato asustado, retrocediendo unos pasos, ya lo vi de frente era un tráiler monumentalmente enorme que paso a gran velocidad el cual con el viento hizo que retrocediera varios pasos, una vez paso suspire — bueno, no creo que reciba hoy un milagro ¿cierto? – desdichado menee la cabeza y al tratar de dar un paso, las piedras crujieron y mirando en donde estoy pisando, ¡era un acantilado! No me había dado cuenta por la niebla, pero estaba en el filo de este gracias a la fuerza con la que me empujo el tráiler — bueno… eso estuvo cerca, pude haberme caid… - antes de poder completar la frase, el borde el cual estaba pisando, se partió llevándome hasta al vacío… lo único que pude hacer al caer, fue gritar con fuerza y desesperación, pues una muerte segura, me esperaba abajo …
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