Abriendo mi boca hasta el piso, quede impactado por lo que acaba de ver, es decir Pamela había salido sin cubrirse por completo llamando la atención para generar una pelea o tan solo salió de descuidada, tal vez tan solo no se dio cuenta de que estaba semidesnuda
— así que, si yo llegue primera, se pueden largar, estamos ocupados – dijo en un tono molesto, creo que la segunda opción se acaba de ir por un caño, digo no es como que la segunda opción hubiera ayudado tanto.
— ¿Pamela? – dijo sorprendida Luisa, mientras su mirada se apagaba y sin dar explicaciones o dar palabra alguna se echó a correr sin mirar atrás, parecía que empezaba a llorar
Al verla, no tuve más opción y sin más, fui tras ella
— ¡ey! Luisa, espérame – dije mientras corría y ella tan solo empezó a tapar su cara con sus manos, mientras gritaba
— ¡aléjate Jake! ¡Lárgate! – hasta que llegamos al patio, donde por fin se detuvo frente al bosque
— Luisa ¿qué sucede? – ella entre lágrimas y con su voz que se ahogaba dijo
— ¡Lárgate! ¡Estoy bien! – yo confundido negué con la cabeza
— vamos, dime… es decir somos los mejores amigos, puedes contarme lo que sea, sé que no estás bien, no estás llorando por nada ¿cierto? – dije mientras reposaba mis manos en sus hombros, ella furiosa las aparto de inmediato y fuertemente dijo
— ¡NO QUIERO QUE ME TOQUES! Y deja de decir esa maldita ¡palabra! – yo retrocedí un poco, realmente estaba muy molesta y no entiendo por qué…
— ¡ey! ¡Basta! ¿Qué rábanos te sucede? Apenas viste a Pamela saliste como un rayo, totalmente molesta y enojada. Y ahora también me dices que no te diga esa maldita palabra ¿Cuál, la de que somos amigos? ¡Pues lo somos! O al menos de que ya no quieras serlo ¿es eso? – ella entre lágrimas negó y pasando sus manos por su cabeza, solo se dio media vuelta y dijo
— solo… eres un idiota ¿sí? Eres un ciego y un idiota, ¡eres un ciego idiota! – me sentí insultado y por mi mejor amiga, pero antes de que yo pueda decir algo ella continúo hablando — solo, te deseo suerte con Pamela, yo… necesito un tiempo para procesar lo que vi, por favor, déjame sola – ella al decir estas palabras, se sentó en la entrada y recostándose sobre sus piernas comenzó a llorar
¿Qué debo hacer? Es decir, me pidió que me vaya, pero también no creo que sea lo correcto dejarla sola en estos momentos, se debe sentir fatal. ¿Me debo quedar entonces? Pienso que no, ya está muy molesta y si me quedo opino que arruinaría todavía más las cosas, debería hacer algo al respecto, debería… tan solo sí, pudiera acercarme un poco, empecé acercar con mi mano para frotar su espalda, al menos para que no sienta que está sola, pero a solo unos centímetros de ella, cerré mi mano y dándome media vuelta, no tuve más opción que marcharme del lugar. Ella quiere que la deje sola, tengo que respetar su decisión, no hay más
Volviendo al cuarto, note que ya todas las chicas se habían marchado, al entrar a la habitación estaba Pamela mirando por la ventana, ella con una sonrisa me recibió
— pensé que jamás nos dejarían solos, cariño… - mientras me vino abrazar, yo sin ánimos y sintiéndome culpable porque Luisa este tan mal, extrañamente no sé el porqué, pero así es, siento como que, si fuera mi culpa eso, pero ni la menor idea del porqué
— Pamela, tal vez fue suficiente por hoy, por favor ¿te puedes marchar? – ella de inmediato se apartó y viéndome lánguido, solo suspiro
Dándome un beso en la mejilla, miro desanimada hacia la puerta y tras marcharse de inmediato, yo me recosté sobre la cama y tomando la almohada, me tapé con ella y gritando con todas mis fuerzas dije
“¡MALDITA RÁBANA SEAAAAA!”
No entendía para nada, lo que acabo de pasar, de un segundo a otro, di mi primer beso y hasta hace unos instantes jamás había visto… pechos, tengo que admitir que me gustaron, pero para solo instantes después, todo dejara de tener sentido y llegaran todas las chicas a las cuales considero mis amigas y aigh, en serio no entiendo nada, tal vez solo debería descansar un poco, reponer fuerzas y energías, mañana será otro día
…
Mientras dormía, empecé a soñar, estaba en un gran cuarto vacío, no… no era un cuarto era un baño, donde estaba sumergido, parecía un sitio agradable, cerré los ojos para acomodarme, todo parece tan tranquilo, inclusive el masaje que me están dando, espera ¿me están dando un masaje? Abriendo nuevamente los ojos, mire de quien se trataba, era Pamela, que completamente desnuda, tan solo tapada por la espuma del jabón me estaba dando un masaje con una sonrisa lasciva, yo salte del agua de inmediato y mirándola, me sonroje, ella no hizo más que reírse y empezarse acercar lentamente, yo solo retrocedía más y más, atrás de ella apareció una silueta que parecía sollozar, mirando de quien se trataba, era Luisa, esta al mirarme empezó a correr, nada alejada de la vida real ¿no creen? Como sea, empecé a seguirla de inmediato, pero al hacerlo todo a mi alrededor comenzó a derrumbarse, sin entender por qué trate de hacer un último esfuerzo para alcanzarla antes de caer al vacío, antes de caer a la nada salte para atraparla, justo cuando la iba a tener en mis manos ella me miro y dijo
— Jake ¡DESPIERTA! – ¿Qué despierte? A que se refiere con eso, a claro, estoy en un sueño, lo había olvidado, de inmediato y sin darme cuenta abrí los ojos y sin darme cuenta estaba más que asustado, sentándome de inmediato grité su nombre
— ¡LUISA NO! – dije de inmediato, mientras me senté, solo para luego poner mis manos en mi cara y ver hacia la ventana, ya había amanecido, pero… ese sueño ¿Qué rábanos fue?
— ¿Luisa no? Jaja estás traumado con lo que paso ayer supondré ¿está todo bien Jake? – yo volviendo a la cama, me tape de inmediato con las cobijas, no quería hablar al respecto y menos apenas levantándome, así que
— no quiero hablar al respecto Andy, así que déjame dormir un poco – el de inmediato se acercó y mirándome empezó a moverme para que me levantara, yo trataba de taparme más y más con las cobijas, pero él no me dejaba — ¡Basta! – él alejándose un poco, avergonzado me comento
— aunque no quieras levantarte, no tienes opción, pues hoy es el día que tienes ir a visitar a la directora Williams – yo de inmediato me senté de nuevo en la cama, era verdad, aunque no quisiera tenía que levantarme
— está bien, ya me levantaré… - dije somnoliento
Andy, salió del cuarto un poco nervioso, yo sin más tuve que levantarme, recogiendo mis cosas, fui hasta la sala de estar, allí se encontraban Diana y Sabrina, las cuales estaban hablando al llegar, las salude
— ¡hola chicas! Buen día ¿Cómo están? – ellas al mirar que me les acerque, se levantaron y sin mirarme se fueron sin decir palabra alguna
— bueno, parece que están molestas, amigo, otro día hablaran – dijo Andy, yo suspirando solo mire hacia el frente y asintiendo le conteste
— supongo que sí, pero ¿tú qué sabes al respecto? Andy – él tragando saliva, miro hacia otro lado y se alejó nervioso
— no tengo nada que decir, sé lo mismo que el resto… - dijo este mientras yo por detrás levantándole la voz le dije de inmediato
— ¡que es lo que el resto sabe exactamente Andy Hamilton!! – el de inmediato se echó a correr, era obvio que ocultaba algo
Sin poder alcanzarlo, este salió de inmediato. Suspirando tuve que irme en marcha de la directora Williams, ya se me había hecho tarde, saliendo por el bosque me encontré con Pamela, ella de inmediato al verme me abrazo y me dijo
— Jake, ¿Cómo amaneciste hoy cariño? – yo un poco confundido solo levanté mi mano apartándola y le dije
— lo lamento Pamela, no tengo mucho tiempo el día de hoy tengo que ir directo con la directora Williams – ella viéndome confundida, con una mirada afligida asintió y tan solo se quedó de pie despidiéndose, mientras yo me perdía entre los árboles
Yo corría y corría, tratando de huir de los pensamientos, pensamientos tales como “que sucedió ayer” “que sucederá con Luisa” “que debo hacer con Pamela” “Diana y Sabrina ¿me odian?” ¡agh! Maldición debo concentrarme en el plan, no tengo tiempo para andar pensando en boberías de niños pequeños, ahora entiendo por qué jamás perdía el tiempo de pequeño en relaciones afectuosas, como sea tras haber corrido varias calles, había llegado al fin de nuevo a la escuela, aquí se encontraba la directora, parada esperándome al llegar la mire de inmediato y me acerque
— lamento la demora directora Williams – ella mirándome con una sonrisa dijo
— tranquilo, en realidad llegas temprano, hace unos instantes que llegue aquí – yo un poco más calmado, asentí y le pregunte
— muchas gracias señorita Williams, dígame ¿logró lo que le pedí el día de ayer? – ella asintiendo con una sonrisa me entrego un sobre
Confundido lo tome, ella me dijo que lo abriera, así que haciéndole caso, lo tome y vi lo que realmente era, una carta, escrita por el mismo alcalde, con firma y sello del mismo, no me detuve a leer, ya que por su mirada presentí que era algo bueno, así que sin más le di un fuerte abrazo y con entusiasmo le agradecí
— ¡muchas gracias señorita Williams! – ella abrazándome contesto de vuelta
— no hay nada que agradecer pequeño, después de lo que te hice pasar, te lo debía realmente, espero sea de gran ayuda, ahora te pido que seas fuerte y sigas siendo el mismo chico alegre, entusiasta e inteligente que siempre has sido, cuídate tesoro – yo asintiendo me di media vuelta y corrí de vuelta a la cabaña, tenía lo que quería y debía presentárselo al resto, debía leer con atención que era y que mejor que hacerlo con los otros líderes
Así que, poniéndome en marcha, lleve de inmediato la carta para que la pudiéramos leer todos, pero una voz dentro de mí, comenzó hablar “Jake ¿realmente debes hacerlo?” una voz susurrante, como si viniera desde lo más profundo de mis pensamientos deteniéndome de inmediato, me pregunte ¿Qué estoy haciendo? Y no me refiero a que estoy haciendo con el simple hecho de que sea el líder y tenga un hurón como mascota y viva en la mitad del bosque, me refiero a ¿qué estoy haciendo con mi vida? Es decir, ¿Por qué hago todo esto? A las personas que voy a ayudar podrían ser perfectos extraños, auch… mi cabeza me duele ¿Qué está pasando? Jamás había sentido esta sensación antes, me siento desdichado, sin ánimos, acaso ¿esta es la parte de la vida a la que llaman crecer? O simplemente son esas cosas que llaman “crisis existenciales” son un golpe fuerte, que quieren que les diga, en este instante no tengo ni la menor idea de hacia dónde estoy caminando.
Tras haber caminado varias calles, llegue por alguna razón hasta la calle en la que solía vivir, intrigado, me pregunte ¿Cómo estará mi casa? Mi hogar… no creo que tenga prisa, por lo que, guardando el sobre en mi mochila, mire a Benji y le dije
— haremos una pequeña visita Benji, conocerás mi vieja casa… - el pequeño hurón me miro confundido y sin más que hacer, cerré su tronco y acomodándolo, me puse en marcha
Con dirección a mi hogar, mientras llegaba, note que había varias cosas distintas, la casa del señor Robinson tiene un color diferente, la valla de la señora Morton al fin esta reparada y pintada, el árbol de la familia Tomson ya creció y mucho. Mientras sonreía mirando cada parte de mi barrio, llegue hasta la que solía ser mi casa, estaba un poco nervioso, es decir ¿Qué tal si esta mi papá? Es más ¿y si me reconoce? Sería un gran problema, aunque me sienta un poco acongojado no quiero quedarme nuevamente en esta casa, eso sí sería una pesadilla. Los días que pase aquí fueron como sentirme en una prisión, igualando en cierto sentido el cómo me sentía en el orfanato con Abby, pero eso no tiene importancia tomando valor y tragando saliva, di vuelta en la última esquina
Al fin llegué a casa, solo para darme cuenta de algo que no esperaba para nada. Esta, no estaba, mirando por encima de la valla, note que el terreno donde debía estar esta, estaba vacío ¿una casa de dos pisos que no se logre ver? Tienes que estar de broma, de inmediato corrí hasta el frente de la misma, esta tenía una cinta amarilla de peligro, cubriendo la escena de un terrible accidente.
…