PRIMERA

2572 Palabras
¡¿Pamela?! ¿A esta hora de la noche? Me pregunto qué querrá, tal vez solo venga a disculparse por lo que paso antes, es decir, supongo que se arrepintió, no la culpo yo estoy igual, creo que una disculpa honesta por parte de los dos estará bien, algo como “lamento lo que sucedió antes, no volverá a pasar, solo fue un momento de confusión” (claro “confusión” realmente quería besarla, es decir solo de ver esos labios quería probarlos, mejor aún, en realidad quería que mi primer beso fuera con ella) como sea en silencio, abrí lentamente la puerta y allí estaba, de pie bajo la luz de la luna que entraba por una de las ventanas, haciendo deslumbrar su pijama, ahora que la veo se ve un poco apretada, me pregunto si no le da frío con algo tan ligero puesto — Pamela, me alegro de que vinieras, escucha sobre lo que paso… yo quer… - antes de que pudiera decir otra palabra más, se acercó rápidamente y cogiéndome de la camiseta me haló contra ella para que la empezara a besar nuevamente, yo sin poder hacer nada, simplemente impactado, continúe besándola Ella me fue apretando, entrando al cuarto cerró la puerta con sutileza, mientras a mí, todavía me tenía atrapado entre sus labios, lo cual no voy a negar realmente se siente… ¿Algo extraño? O sea, no puedo describirlo, pero ¡se siente bien! Como no te imaginas, sintiendo una adrenalina que crecía dentro de mí, más y más a cada instante, el doble, ahora que lo pienso en este momento no pensé en Benji, el pobre se había ido hasta una parte de la habitación, donde había un pequeño sofá inflable, como el que tenemos en mi cuarto, pero este es más pequeño, así que volviendo mi mirada nuevamente a Pamela, me di cuenta de que esta se encontraba totalmente sonrojada, sus mejillas parecían dos manzanas las cuales, con gusto hubiera mordido, pero por el momento tengo unos labios sabor fresa que me están gustando más. Tengo que admitir que, aunque sea mi segunda vez besando a alguien, mis manos no saben qué hacer, es decir simplemente me imagino como me vería alguien desde el techo y parecería a simple vista que Pamela me está comiendo mientras yo parecería un completo muerto, literalmente no he movido más que mi cabeza y eso solo para besarla ¿Qué más debo hacer? Tal vez si le pregunto, sabría cómo actuar. Quién mejor para saber que te gustaría que te hagan que la persona a la cual se lo vas a hacer ¿no? Así que, reposando mis manos sobre los hombros de Pamela, la aparte y está abriendo sus lindos y delicados ojos me miro enardecida, yo al ver esto solo me puse más nervioso y entre cortando mis palabras dije — Pamela, ¿qu-Qué debo hacer, con mis manos? – ella sonrió y dando una pequeña carcajada, agacho la mirada, sentándose encima de mi cintura dijo — bueno, si te soy sincera, hace unos instantes robaste mi primer beso, así que yo digo que, con tus manos, puedes tocar… cualquier cosa – esta última parte lo dijo con una mirada lasciva Yo sin más poder, no… hmmm ¿Cómo se dice? ¿Yo más sin poder? Perdón, si estoy mal estructurando mis pensamientos, pero eso último malogró todas mis neuronas y no sé ni siquiera como pensar bien, denme unos segundos … Listo, creo que ya está, ahora si volviendo a la historia, ¡Yo sin poder hacer más! Me quede totalmente en blanco (supongo que ya se dieron cuenta con lo que no pude pensar bien, hace unas oraciones) sonrojado, empecé a temblar como si me tratara de un pollito con frío o como si tuviera hipotermia, créanme trataba de controlarlo, pero el solo hecho de pensar que ella me acaba de dar permiso de tocar cualquier cosa, me habré la puerta a diversas y variadas oportunidades, es decir, siempre me pregunte ¿Por qué los chicos más grandes, siempre en sus revistas obscenas, tenían a las chicas, bueno… sin brasier? Y, es más, siempre que estaba pasando cerca de ellos y tenían una de esas revistas en las manos decían algo como “Dios, como quisiera apretar y lamer esos pechos” ahora supongo que entenderé el porqué, no pienso que sea la gran cosa ¿cierto? Es decir, son pechos y varias veces al bañarme tengo que enjabonar los míos y bueno, no se siente la gran cosa me pregunto si tocando los de una… mujer se siente distinto Ahora que lo pienso, los pechos de una mujer realmente, se ven distintos, jamás los había visto tan de cerca o tan solo jamás me había puesto a pensar en ello, así que Pamela cerrando sus ojos miro hacia el techo, mientras yo me senté y tratando de acomodarme mientras ella seguía encima de mí fue un poco incómodo no lo niego, pero acomodándome se sintió mejor, ahora estando frente a frente, note que su cuello era realmente muy sensual… ¿Sensual? Desde cuando uso esa palabra, creo que esto de cosas lascivas y pervertidas están dañando mi mente, juvenil, pura y casta. Pero debo admitir que ¡no me quejo! Continuando, me dieron ganas de besar su cuello, por algún extraño motivo allí fui, acercando lentamente mis labios empecé a pasarlos por todo su cuello, de inmediato sentí un escalofrío por todo mi cuerpo, esta sensación de lascivia solo va creciendo más y más, no entiendo el porqué, pero mejor solo averigüémoslo al paso, seguí besándola por unos segundos, pero al instante cambié mis labios por mi lengua y al hacerlo, Pamela dio un pequeño suspiro, aunque más que suspiro creo que lo llaman “gemido” como sea, se sintió tan bien, que empecé a notar que había un fuego creciendo dentro de mí a cada instante, no me resistí más, así que mis manos actuando por inercia, subieron por su cintura, ella comenzó a abrazarme y apretarme contra su cuello y con una mano iba empujando mi cabeza para que bajara, llegue hasta donde su pijama me permitía, como era en forma de “V” mi lengua llego hasta la mitad de su pecho, a ella cambiando de inmediato a un estado en llamas, me quito la camiseta y yo al instante atrás de ella, le seguí la corriente y también ale la parte de arriba de su pijama, dejando a la luz un par de senos los cuales parecían dos melones con una punta, ella al ver que me quede apreciando sus pechos, me abrazo y empujo contra la cama, tapándose. Yo, por otro lado, ya… ya había muerto, no sabía que acabe de ver, pero… me gusto jajaja aunque, creo que se avergonzó, por tanto, al haberla estado apreciando, pero no me pueden juzgar son los primeros pechos que veo en mi corta y buena vida. Bueno solo corta porque buena, tal vez los últimos años, ella sonrojada, empezó a respirar agitadamente en mi hombro, cerca de mi cuello lo cual me hizo poner mis pelos de punta de nuevo, haciendo que me den escalofríos por todo el cuerpo ella jadeando entre suspiros me dijo — no las mires fijamente, me da… vergüenza, nadie lo había hecho – a ver, a ver momento, ¿me dejara tocarlas, pero no mirarlas? ¿Qué clase de brujería es esta? Si no fuera un fiel creyente de la ciencia diría que esta chica está loca, pero bueno la ciencia tampoco lo explica, está loca o solo está con las neuronas fritas al igual que yo por el calor del momento, así que con miedo de equivocarme con lo que iba a contestar fue que dije — tal vez estés nerviosa, pero yo también lo estoy, si te soy sincero realmente me da miedo de equivocarme a cada movimiento que hago, si te incomode con mi mirada… lo lamento, pero es mi primera vez viendo algo, tan… bueno, algo tan hermoso – ella mirando hacia otro lado sonrojada contesto — eres un tonto… - creo que arruine todo ¿cierto? Como dije hace poco, me falta mucho para comprender el pensamiento de las chicas Antes de que podamos hacer algo más, alguien llamaba a mi puerta, tocándola tres veces, una voz detrás de ella, me llamo — Jake, ¿estas despierto? – esa voz… era la de ¿Luisa? — necesito hablar contigo, no puedo conciliar el sueño… - ¡RÁBANA MADRE! Un poco asustado miré a mi lado, solo para notar como la mirada sonrojada de Pamela, paso de ser tierna y lasciva, a ser completamente asesina, mirándome dijo en voz baja — ve a ver que necesita… - torciendo los ojos, creo que no le gusta nada, pero nada… Luisa, asintiendo avergonzado, me puse de inmediato la camiseta y ella tomando una cobija se la puso como bata cubriendo su desnudez, yo saliendo rápidamente, cerré la puerta y en el pasillo estaba Luisa viendo por la ventana, al escucharme que había salido, se volteó de inmediato y sonriente dijo — ¡Jake! Lo lamento si te desperté, pero realmente necesito hablar contigo, no tienes idea de cuanto lo necesito, en serio ¿podemos? – yo frotando mis ojos dije — si… claro es decir, no estaba dormido así que no te preocupes, estaba… pensando en ¿frutas? – ella de inmediato me miro confundida, mientras yo tosiendo un poco para regresar al tema dije — pero bueno ¿de qué quieres hablar? – ella asintió la cabeza y agachando su mirada empezó a juguetear con los dedos de sus manos Saben si esta situación la estuviera viendo Andy diría algo como “al pobre hurón se le volvió a mezclar la comida” digo, es un poco divertido y tampoco sé por qué se me vino el pensamiento en este momento, pero solo llego y ya. Estúpido Andy — si… vine porque, hoy cuando estábamos en la sala de estar, yo te estaba buscando, porque quería pasar un momento a tu lado, pero cuando llegue hasta ahí y vi que te estabas besando con Pamela, realmente me entro mucho… demasiado coraje, verte en esa situación – yo confundido puse mi mano en su hombro y le pregunte — Luisa, ¿Por qué te pones así? Dime ¿ocultas algo? Es decir, somos los mejores amigos ¿no? Creo que podemos contarnos todo ¿no crees? – ella negó de inmediato y apretando sus manos dijo — ese… ese es el problema yo ya no quiero ser una simple amiga – yo todavía más confundido le dije — entonces ¿quieres ser como mi hermana? Jaja – ella de inmediato levanto la mirada y avergonzada, a punto de sacar unas cuantas lágrimas dijo — ¡quiero ser tu nov…! – antes de que pudiera decir algo más alguien nos gritó desde el final del pasillo — ¡ey! ¿Qué hacen aquí ustedes dos? – mirando de quien se trataba era Diana, esta estaba en pijama al igual que Luisa y tras acercarse corriendo, llego un poco cansada y pregunto — ¿Qué hacen aquí los dos a esta hora de la noche? – yo de inmediato le conteste — ow… pues no mucho, Luisa me tiene que decir algo importante, pero justo no escuche con tu grito ¿quieres continuar Luisa? – está poniéndose más roja todavía, negó y mirando a Diana le dijo molesta — ¿y tú que haces aquí? ¿No deberías estar durmiendo? – Diana avergonzada puso su mano detrás de su cabeza y respondiendo de vuelta dijo — realmente si… pero necesitaba hablar de algo con Jake, en… privado jaja - ¿en privado? Frunciendo el ceño, la miré confundido, ¿de qué se trataba esto? ¿Justo ahora tienen que venir todas las chicas que conozco? Esto tiene que ser un sueño o parte de un libro, ya que no tiene más explicación — ¿de qué se supone que hablaras con él? Es más ¡yo llegué primera! Así que la que necesita un tiempo a solas con Jake, soy yo – dijo Luisa, mientras Diana poniéndose a la defensiva le dijo — ¿así? Y si no quiero irme ¿Qué harás enana? – esto se puso turbio, creo que lo mejor será separarlas y darles un espacio a las dos — chicas, chicas vamos, una por una ¿si? Díganme ¿Qué necesitan? Tal vez pueda ayudarlas ¡o mejor aún! Me lo comentan en la mañana cuando todos estemos más descansados, ¡hasta mañana! – dije mientras me daba media vuelta y tomaba la perilla de la puerta, pero antes de que pudiera girarla siquiera las dos contestaron con un rotundo “¡NO!” yo deteniéndome de inmediato me di vuelta y mirando a cada una a los ojos les dije — bien, entonces díganme que necesitan, ¡ya! Que mañana tengo que estar listo para cualquier situación respecto al plan que hicimos – Diana de inmediato, tomando la ventaja se apresuró a tomarme del brazo y poniendo una mirada tierna dijo — oh, Jake hay algo importante que debo decirte y con el beso que te vi dándole a Pamela, ahora estoy más segura de esto… - Luisa de inmediato la miro furiosa y apartándola, dijo — ¡No! Yo soy la que ahora está más segura de esto Jake, lo que te iba a decir antes de que llegara… esta tipa era que… - — ¿chicos que hacen despiertos? – lo que me faltaba, que se uniera otra más de las locas (no es por llamarlas locas, pero estos días han actuado como tal, así que me disculpan, pero las llamaré locas hasta saber por qué actúan así) así que, dando un manotazo contra mi cara, dije en voz baja — hola Sabrina… - esta se acercó lentamente y en pijama también igual que todas dijo — hola chicas, hola cariño – esto último mientras me miraba y ponía su mano en mi pecho, Luisa y Diana de inmediato se pusieron rojas de la rabia, yo solo pude ponerme nervioso y dije — Sabrina… ¿Qué haces aquí? – ella mirando a las chicas dijo — bueno, solo venía a saludar a mi hombre… - okay, Sabrina está en el grupo de las locas, jamás me había llamado así, lo máximo que había llegado fue a “cariño” pero esto es pasarse de la raya, Diana y Luisa de inmediato le dijeron cada una — ¡no lo toques, yo llegue primera! – — ¡Así es! Pero en realidad ¡yo llegué primera! Así que ¡váyanse ustedes dos y déjenme hablar con Jake! – Sabrina volteando los ojos dijo — vamos, no se pueden decidir quién llego primero, así que yo seré la primera en hablar con él… - yo nervioso me recosté contra la puerta, pero sin darme cuenta, alguien la abrió desde el otro lado y todos nos quedamos en silencio mientras vieron cómo se abría la puerta y de ella salía Pamela, sin la parte de arriba de su pijama, tapada solo por una ligera sabana mostrando que estaba semidesnuda se acomodó en el marco de la puerta y dijo — bien, si están peleando por quien llego primera aquí, pues pierden todas. Yo llegué primera – …
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