Repaso la lista de cosas que deberían estar en su lugar, mientras camino por toda la casa.
-Comida, listo. - voy tachando de la lista.
-Música, listo. - contraté a un Dj. Lo haría yo misma, pero hoy quiero alcoholizarme hasta perder la memoria.
-Stripers, contratadas. - vendrán en eso de las 10:00pm.
-Barman, listo - hoy habrá mucho alcohol.
Nana se está alistando en su habitación, hoy estará como invitada, no como empleada doméstica. Mi ropa ya está lista, tendida en mi cama. Para hoy elegí un short de mezclilla y un crop top color n***o, con tenis a juego.
Después de una muy larga ducha, me visto con la ropa que elegí y me dedico a maquillarme. La puerta de mi cuarto se abre dándole paso a Nicole. Hoy lleva un vestido rosa pálido y tacones.
-Llegaste temprano - saludo sin despegar la vista del espejo.
-Pensé que necesitarias ayuda - se encoje de hombros.
Le sonrío a través de mi reflejo y continuo mi labor. Una vez lista, ambas nos dirigimos a la sala, no tardan en llegar los invitados.
-Están hermosas - escucho a mi padre desde las escaleras.
-Gracias, pa. Tu también estas fabuloso - le guiño el ojo.
Lleva puesto un traje azul rey, con una camisa blanca, sin corbata y los dos primeros botones desabrochados.
Los primeros invitados son amigos de mi padre (sin sus esposas, por orden mía), luego llega Ian y poco a poco se va llenando la casa de personas.
Para cuando se hacen las 10:00pm, aun no hay rastro de Sr.Músculos o de Julian y sus amigos. Llegaron las chicas que contraté, pero les digo que me esperen hasta que les de la señal.
-Bueno, bueno, Señores... - grito subiendome a una mesa para que todos puedan verme. - La mayoría aqui saben que todos los años le hago una fiesta a mi padre... - muchos asienten - Pero este año tengo un regalo muy especial para él ... ¡Adelante chicas! - doy luz verde a las stripers.
Todos hacen sonidos de sorpresa con enormes sonrisas en el rostro. La mayoría de los invitados son hombres, así que hay mucha divercion en sus caras.
La música inunda la sala y las chicas bailan sensualmente ganándose los alagos de los hombres presentes.
-¿Que es esto? - pregunta Nicole con un leve tono de molestia.
-¿Stripers? - respondo con obviedad.
Rueda los ojos y me arrastra del brazo hacia la terraza.
-Pero no me dijiste que harias eso - frunce el ceño.
-¿Y cual es tu problema? - reclamo - Es el cumpleaños de mi padre. Creo que puedo regalarle lo que me de la gana.
Suspira - Si, es que... ¿Que haremos las mujeres?
Levanto la copa de martini que tengo en las manos.
-Pues beber - sonrío y tomo un trago. -¡Disfruta! No seas cerrada.
La veo calmarse poco a poco mientras se gira para mirar al océano frente a nosotras.
-¿Que hay, rubia? - escucho una voz que me hace voltear.
Julian, Erik y Matias me saludan simultáneamente con un beso en la mejilla.
-Hola chicos. Ella es mi mejor amiga, Nicole - la presento.
-Un placer - hablan al unisono.
Veo que ya tienen algo de rato aqui porque tienen bebidas en las manos. Hoy ninguno tiene traje, todos están vestidos casual, sinceramente se ven espectaculares.
-¿Quieres bailar? - me pregunta Julian.
-Claro - sonrio y tomo su mano.
La música es sensual, la pista está llena y hay mujeres semidesnudas por todas partes. Bailamos hasta que nuestros cuerpos están sudados y la respiración entrecortada. Este chico si se sabe mover.
-¿Me devuelves a mi novia? - pregunta un muy enojado Ian.
¿Donde rayos estaba? Julian se ha puesto de mil colores, casi se le cae la cara de vergüenza.
-Si - es lo único que sale de su boca mientras se separa de mi.
-Ah, Ian. Él es Julian, un compañero de trabajo - los presento para aliviar la tensión.
-Un placer - dice mi novio con mala gana.
-Iré por algo de beber - señala Julian incómodo.
Nos quedamos solos, camino hacia la cocina que sé que estara vacía, nos servirá para hablar.
-¿Que te sucede? - pregunto irritada.
Me mira con el ceño fruncido.
-¿Que me pasa de que?
-No te hagas el imbécil - mascullo - Sabes que odio las escenas de celos.
-¿como no quieres que esté celoso? Si voy a tomar una llamada y cuando regreso veo a mi novia bailando muy sensual con un tipo - escupe furioso.
¡Ja! Si supieras que me estas celando del equivocado.
-Eres un dramático - ruedo los ojos.
No dice nada, solo me mira con furia, como si con eso ganará algo. Yo por mi parte lo ignoro y busco un vaso para tomar agua.
-Lo siento - suspira y me abraza por la espalda.
¿Que le pasa a los hombres con esa palabra? Con eso no se resuelve nada.
Volteo hasta tenerlo de frente y rápidamente besa mis labios. Su forma de besar es tierna, no me muerde, ni busca intensificarlo, solo disfruta de mis labios de forma lenta mientras me toma de la cintura.
Escucho a una pareja discutir cada vez mas cerca, hasta que llegan a la cocina quedandose sorprendidos al vernos allí, al mismo tiempo que dejamos de besarnos.
Nelson nos mira con el ceño fruncido al igual que su esposa, aunque la molestia de ella no creo que tenga que ver con nosotros.
Todos nos miramos, pero nadie hace nada.
-Disculpen, buscabamos un lugar privado- se explica Erika.
-Esta bien, nosotros ya nos íbamos - habla Ian tomándome de la mano.
La molestia en la cara de Nelson me confunde, no se si tiene que ver conmigo o con su esposa. Opto por la segunda y decido que no me interesa, yo voy a disfrutar de la fiesta.
**********
Estamos sentados en circulo en la arena de la playa. Ian, Erik, Matias, Julian y yo, tomando de una botella de wiski y contando anécdotas divertidas. Ya casi todos estamos ebrios.
-Ok, ¿Como es que Erik es mayor y Cielo es su jefa? - pregunta Ian entre risas.
-Bueno es que este Metro sesenta son de puro talento - explico orgullosa y todo ríen - Aqui la pregunta es ¿Por que Julian no me dijo que es el hermano del jefe?
-Es que no me gusta que lo sepan - se encoge de hombros. - Preguntale a Matt por que no tiene novia. - desvia la atención hacia su compañero.
Miro directamente a Matias, no tengo que preguntar, ya sabe que me tiene que decir.
Suspira - Es que mi mamá les da miedo - se sonroja.
Abro la boca de sorpresa. ¿Tan mala es como suegra?
-¡Juramelo! - rio.
-En serio, es como una versión mujer de tu papá - asiente. -Simplemente intimidante.
Seguimos riendo y haciendo preguntas tontas hasta que Ian hace una coherente.
-¿Dónde está Nicole?
Miro a todas partes, apenas y me doy cuenta de que no estaba con nosotros.
-Ni idea. - hablo mirando a los lados.
Busco mi celular en mi bolsillo trasero para escribirle un mensaje, aun hay mucha gente y música en la casa, espero que si me conteste. Tengo pereza de ir hasta alla solo a buscarla.
Sky: ¿Donde diablos estas?
Simple, sencillo y un poco grosero el mensaje, pero totalmente efectivo, ya que me responde rápido.
Nicole: Con el barman. Por cierto creo que una pareja se metió en tu habitación. Deberías venir a ver.
Frunzo el ceño, creí aclararles a todos que el segundo piso estaba clausurado. Mi papá debe estar muy ebrio para darse cuenta, tendré que ir yo y deshecerme de ellos.
-Ya vengo, chicos - me levanto sacudiendo la arena de mi trasero.
Asienten y siguen con la conversación mientras yo camino devuelta a la casa. Visualizo a Nicole en la barra, riendo como demente por algo que le dijo el barman.
¡oh, vaya! Mi amiga ya está ebria.
Voy directo a mi habiacion, abriendo la puerta si tocar. Me sorprendo al verla completamente vacía, y peor aun cuando me empujan dentro cerrando la puerta detrás.
-¿Que te pasa? - reclamo a Nelson.
-Todo - suelta de golpe - Tuve que rogarle a Nicole para que te trajera aqui. - pasa la mano por su cabello.
Ruedo los ojos. Amiga traidora.
-¿Que quieres? - me cruzo de brazos. - ¿Donde está tu esposa?
Resopla ruidosamente e intenta acercarse a mi, pero retrocedo lo mismo que él avanza.
-Erika se fue hace una hora - explica.
-Aja, que bueno - digo con sarcasmo.
Vuelve a hacer el ademán de acercarse, recibiendo la misma reaccion de mi parte. Eso parece molestarle.
-No me rechaces por favor - masculla. - y menos muerdas tu labio. No sabes lo mucho que me pones.
Suelto el labio que no me había dado cuenta que mordia y lo miro directamente a los ojos. Su mirada es oscura, se le nota impaciente por algo.
-¿Para que me trajiste aqui? - pregunto.
-Porque no quiero perderte, Sky. - esta vez dejo que se acerque - No se que me pasa contigo... pero no sabes cuanto te deseo - susurra muy cerca de mi cuello.
Mi respiración aumenta, es imposible que esas palabras no logren hacer estragos en mi interior. Yo también lo deseo con todas mis fuerzas.
No digo nada, no salen palabras de mi boca. Siento sus labios en mi cuello, justo en ese punto débil de mi traicionero cuerpo que me hace gemir de placer.
-Solo regalame cinco minutos y yo me encargaré de hacerlos eternos - susurra con voz ronca.
Asiento como una boba por la incapacidad de dejar salir algo de mi boca que no sean jadeos. Siento sus labios envolverme de forma salvaje, mordiendo, chupando, jugando con mi lengua hasta que se nos acaba el oxígeno.