Lo que yo más quiero es olvidarlo.
Ya no aguanto más las noches en las que lo sueño con él o aquella estúpida costumbre de mirar mi celular esperando tener un mensaje de él.
He caído muy bajo y son innumerables las veces en las que le he escrito a mi ex.
A veces le escribo algo amigable, le envío información que le podría interesar o le recuerdo sobre algún evento que yo sé que él disfrutaría. Y entonces él me mata con su indiferencia. O lo que es aún peor, me escribe fríamente diciendo que deje de preocuparme por él.
Otras veces es peor y le escribo reclamándole y luego aseguro perdonarle por todo el daño que me hizo.
Si tengo suerte él no responde nada.
Pero la mayoría de las veces sólo me expongo a la humillación de sus afirmaciones. Me ha preguntado qué espero de esos mensajes y yo no sé qué decirle. Y cuando me ha ignorado, más reclamos le he hecho.
Y por supuesto, al final siempre le aclaro que ya lo he perdonado por todo.
Y eso que él jamás me ha pedido perdón...
He perdido las ganas de todo.
Ya nada tiene sentido y lo único que siento es culpa.
Me culpo por haber permitido tantas cosas en la relación. Luego me culpo por mis reacciones, por haberlo dejado que se marchara.
Lamento las recriminaciones, la ira y todo lo malo que le dije. Incluso llego a olvidar los motivos por los cuales yo estaba tan decepcionada de él.
Y finalmente me culpo por ser tan débil y escribirle nuevamente, aunque yo sé que lo que más quiero es no volver con él."