De pronto Paula, despierta demasiado temprano y escucha a Elizabeth está a punto de ir a trabajar. —¡ Espera amiga!, voy contigo, no me dejes. Paula, era divertida dinámica, audaz y muy inteligente. Una mujer qué siempre estaba alegre, por él camino iba contando, anécdotas qué hacían reír mucho a Elizabeth, era él segundo día y ahí estaba Paula, junto a Elizabeth, en la entrada del consultorio, Rubén apareció. —Hola, un gusto Elizabeth, me habló de ti , qué bueno qué hallas venido a visitarla, se siente muy feliz. — Gracias, doctor . —Mi nombre es Rubén. Paula llama a su madre, le cuenta qué está todo bien. —Hola madre, él viaje estuvo perfecto, estoy con mi amiga, conocí a su hijo, a fin de año piensa viajar con él, lo llevaré a casa madre, un beso, Te quiero. Elizabeth estaba ta

