-Algo aconteció no sabemos que pero se tubo que marchar, enseguida salio de la cocina, nos encargo a las niñas, nos dijo que sino llegaba se quedaran esta noche aquí. Lo único que vimos fue que cuando iba saliendo de la cocina venia hablando por teléfono.
El silencio reino por un rato en ese grupo cuando de repente, todos los chicos empezaron a bailar de nuevo de una manera desenfrenada en eso llegaron Anais y Nancy tomándolos a todos de la mano, para que fuesen a bailar. De momento Julia se resistió pero fue mas la fuerza de las chicas no se pudo resistir mas. Estando en la pista todos bailaban no había nadie sentado la alegría los invadía por completo, ese un momento tan especial en la familia que nunca olvidarían. De momento Francisco se le cruzo por la mente a Julia no se imaginaba porque su hermanito menor había tomado licor y luego lloraba como un bebe, pero por ahora no lo podía ayudar solo le quedaba esperar a que llegara. La musica no terminaba, y ya los pies le dolían a Julia ella no era como sus hermanas que podían pasar todo un día bailando y no se cansaban eso no era para ella. Cuando decidió sentarse se quito los zapatos y dejo salir un suspiro, y una mano en su hombro la hizo brincar de susto. Era Antonio habia regresado pero esta vez con un par de zapatos diferentes, ella al verlo solo pudo pegar un grito.
-Dios santo Antonio entonces fue cierto que te lastime, no puede ser discúlpame no fue mi intensión, te duele mucho, Julia toda desesperada no sabia que hacer.
-Déjame sentar, pues como te dije si me saque la uña, pero no fue tu culpa realmente, fui yo quien irresponsable me lastime, te cuento hace días vine y me corte las uñas de los pies y me hale un cuerito pero no lo saque completo la cosa es que se infecto y no le preste la mayor importancia las niñas esta mañana me vieron es dedo y se asustaron y me dijeron que no podía colocarme zapatos en esas condiciones pero imagínate un traje con unas sandalias, lo cierto del caso que no les preste la atención que a meritaba y bueno me arriesgue y aquí estoy. Tu solo me diste el toque final, pero gracias a eso reventó y el doctor pudo sacar lo que queda sin mucho percance, eso fue todo, sonrió Antonio al decir estas palabras. No fuiste tu la responsable de lo que me paso entendiste, Julia me estas oyendo, Julia, Julia.
Ella permanecía atónita ante aquellas palabras y ante lo que había pasado. Hasta que él la tomo de un brazo y la jalo hacia él, ella no dejaba de pensar en lo que había sucedido. Solo reacciono cuando sintió el calor de su cuerpo cerca al de ella.
-Te duele mucho, ya no puedes beber mas me imagino que te inyecto algún antibiótico y desinflamatorio.
-No me duele, el medico me coloco anestesia en el dedo, eso esta dormido, que tal Julia una parte de mi cuerpo ya esta durmiendo que chistoso, jajaja
Julia no lo veía chistoso de pronto vio que Antonio iba a tomar un trago de whiskys, y ella lo arranco de sopetón.
-Estas loco no sabes el peligro que es mezclar licor con antibióticos, comento Julia.
-No preocupes, soy duro de matar, jajaja en serio Julia mira no me colocaron nada porque les conté que estaba en una fiesta y me estaba divirtiendo mucho y no iba a permitir que mi dedo me estropeara la velada, ellos me dijeron que pasara mañana por el consultorio para empezarme el tratamiento.
-Seguro no me estas mintiendo mira que me siento responsable en cierta parte por que en verdad te lastime, aclaro Julia.
-Tienes razón algo de culpa tienes, así que debes cuidarme de ahora en adelante, tendrás que irme a curar y cambiarme el vendaje hasta que sane, comento Antonio.
En eso aparecieron Jacob y Marie casi arrastra, estaban muy cansados no podían mas, Jacob solo dijo:
-Gracias a Dios que mañana es domingo, vamos a la misa de la tarde, te parece mi amor, acento Jacob. Y tu amigo mio a donde fuiste, sin darse cuenta aun del pie de Antonio.
-Mira papá lo que ocurrió ahora cuando me hiciste tropezar a Antonio, exclamo Julia.
-Dios Antonio te partió el dedo, cuéntame que te sucedió. Y fui yo él culpable. exclamo Jacob.
-No por Dios, ya le conté a Julia lo que paso realmente no te preocupes es toda mi responsabilidad, no exageren que no soy un niño, comento Antonio mas serio.
-Antonio tiene razón déjenlo en paz hoy estamos celebrando ya el medico lo vio y lo receto por supuesto que no permitiste que te colocaran nada que perjudicara esta celebración, mira que aun falta la torta y el brindis final comento Marie, un dedo no puede perjudicar tanta diversion, jajaja.
-Jajaja eso le dije a Julia, así que brindame un trago Julia me lo retiro de la mesa, comento Antonio.
-Muy bien, ustedes son adultos y son responsables de sus actos, yo no estoy de acuerdo con que sigas bebiendo pero si es su gusto ya les traigo la botella, toda enojada salio y los dejo atónitos por su reacción.
Julia toda enojada llamo a uno de los chicos y les hizo llegar la botella a la mesa, no quiso seguir discutiendo y no pretendía soportar no ser escuchada, ya que era como de costumbre comportarse como una madre abnegada. Antonio al ver que Julia no llego con la botella y la envió con los chicos de una vez pensó la hice enojar, de pronto se levanto y dijo ya vengo voy por hielo.
Jacob y Marie se miraron ya que en la mesa había una cubeta con hielo de pronto pensaron debe ser que no se dio cuenta. Y no dijeron palabra al respecto. Mientras tanto julia que estaba en la cocina arreglando los platos y los vasos para el brindis no se daba cuenta que Antonio estaba parado en la puerta observando cada movimiento, muy silencioso entro y se puso detrás de ella, se inclino y le susurro al oído.
-Te enojaste conmigo señorita, pregunto Antonio
Ella que no podía moverse de la cercanía, solo le pudo responder secamente pero casi con un nudo en la garganta.
-Para nada señor Antonio, usted es mayor de edad y puede hacer lo que mejor le parezca, respondió Julia muy secamente.
-Ok ahora me vas a tratar con indiferencia y de señor, esta bien ahora te responsabilizo de lo que me pueda suceder de este momento en adelante, aclaro Antonio.
-Y a mi porque usted fue muy claro yo no tuve nada que ver con lo que le paso, respondió Julia.
-No de eso pero si de que me emborrache, no vuelva a comer y tampoco de que vaya al medico mañana a ponerme el tratamiento, dejare que mi dedo se pudra así recordare todos los días a la chica que me lastimo y me dejo morir poco a poco.
-Pues le llevare una flor el día del entierro, respondió ella aun mas enojada.
De pronto Antonio se alejo un poco de ella y dando la vuelta solo le dijo espero vengas a mi casa a visitarme antes de morir, sonrió en secreto y se retiro, ya había detectado el punto débil de Julia era demasiado protectora, y sabia que no lo iba abandonar.
Ya eran las nueve de la noche cuando Julia ya había arreglado la mesa de la torta, solo veía desde lejos a sus padres reír con Antonio, pero no iría para allá estaba muy enojada con esos testarudos. De pronto se acerco a la mesa donde estaba Adan con sus amigos y se sentó al lado de Beto dando la espalda a donde estaban sus padres. Adan feliz porque su hermana por fin se sentaba con ellos a compartir un momento, le comenta con cariño.
-Hermana te felicito por la valentía que tuviste al bailar en publico que por cierto lo haces muy bien yo aun estoy temblando y eso que me medio moví, comento Adan.
-Jajaja, por Dios Adan, yo ni se bailar solo hice lo que todos hacen moverme como loca y ya, jajaja era tanta la gracia que Julia no dejaba de reír.
De pronto sintió que alguien se paro tras de ella y le susurro al oído.
-Tu papá manda decir que te acuerdes de la botella de champan para el brindis.
En ese momento su sonrisa se fue de la cara, y con mucha educación se levanto y le mando a decir:
-Dígale que no se preocupe que todo esta en donde tiene que estar, que la responsabilidad es uno de sus méritos, y con una sonrisa a medias le dio la espalda y lo dejo ay parado.
Ella a paso veloz fue a la repisa y busco la botella y la metió en el refrigerador, como se le había olvidado ese detalle, menos mas que le habían recordado sino que pena hubiese pasado. Ya cerrando la puerta de la nevera, se asusto de nuevo, él tan cerca de ella. Y con un dejo de burla le dijo Antonio:
-Viste que ya se te había olvidado que hubiese pasado si no te lo recuerdo, asentó Antonio.
-Puesto no fue usted directamente sino mi madre que lo envió a recordarme, respondió Julia.
-Julia de verdad vas a seguir así conmigo, hoy a sido un día muy feliz para mi , es la primera vez que la paso también con alguien nunca me había sentido así, pero si tu de verdad después que termine la fiesta no cambias de actitud conmigo no volveré a molestarte. No quise hacerte enojar solo te conté la verdad para que supieras que me sentía bien, pero te tomaste muy a pecho lo de seguir celebrando. Déjame terminar feliz este día tan maravilloso que me regalo la vida, exclamo Antonio.
Julia que era muy sensible pero a la vez terca solo pudo verlo a los ojos y decirle.
-Señor Antonio, usted es amigo de mi padre, las puertas de esta casa siempre estarán abiertas para cuando guste venir yo no soy importante dado el caso que fue hoy que hemos tenido este contacto, no se preocupe por mi, de verdad no me ha ofendido y yo creo que tampoco a usted. Gracias por el detalle de hacerme reír y divertirme, de verdad que también fue la primera vez que me he sentido tan despejada y tranquila, gracias de verdad y si lo he hecho sentir mal disculpe no ha sido mi intensión.