-No podemos dejar a la audiencia que se pierda de tan esperado espectáculo, no crees, sonrió Julia de una forma burlona.
-Gracias Julia por ayudarme, le pedí ayuda a tu padre y sabes lo que hizo le dijo a María donde me escondí, ya tengo rato tratando de esconderme, y con una mirada de niño llorón.
-Esta bien de ahora en adelante estas bajo mi mando, harás todo lo que te diga sino quieres que te hechas a esas fieras, jajaja se burlo Julia.
-Lo que ordenes, mientras no me lances a ese precipicio, de fieras hambrientas, jajaja exclamo Antonio jugando con Julia.
-Ven vamos a la cocina de todas formas si tengo que sacar algo para la mesa ya casi esta vacía no me había dado cuenta si no pasa esto, jajaja se rio Julia. Estos chicos de verdad comen.
Ya estando en la cocina, Antonio veía como Julia sacaba de todo y lo acomodaba rápido en las bandejas, era un torbellino con la rapidez que hacia las cosas.
-Ey, dijiste que me ayudarías, que haces ay parado ve llevando a la mes por favor, comento Julia
Llenaron de nuevo la mesa con muchos pasapalos, Julia estaba muy contenta por que veía a sus hermanas reír como nunca antes. Ellas eran unas chicas muy buenas, obedientes, y sobre todo nunca dejaron decaer a su madre cuando vivían en la finca de Juan. Por eso las consentía tanto.
-Listo señorita, quedo nuevamente llena la mesa como usted quería, en que otra cosa le puedo ayudar, exclamo Antonio.
-Gracias ya te puedes ir a bailar, con las fieras, jajaja se burlo Julia.
-Noooo, por favor no me eches a esas fieras, me devoraran en un instante, nooooo en eso se arrodillo Antonio y llego Anais.
Ella se les quedo mirando y Antonio no se pudo levantar tan deprisa como quería porque el traje no se lo permitía, de pronto Anais les dice muy seria.
-Y usted que hizo, que ya esta pidiendo perdón, hermana castigue lo tiene cara de culpable, y todos ahí se carcajearon en el instante. Entre risas Anais le comenta al señor Antonio estamos esperando que salga a bailar ya las chicas subieron la apuesta.
Julia y Antonio se miraron y se carcajearon de nuevo.
-Amigo de esta no te salvas así que cuando quieras puedes salir, no te podre esconder mas, jajaja se rió Julia.
-Ok, todo sea por salvar la reputación de mis sobrinas, ellas no merecen que yo las abandone en estos momentos, jajaja exclamo Antonio.
Julia le sirvió un buen vaso de Whiskys para darle valor, cuando ya estaba saliendo al salón vio como sus sobrinas que lo miraban, y de un tirón, tomo de la mano a Julia sacándola a bailar. Ella quedo atónita y toda nerviosa le dijo yo no se bailar.
-No te preocupes solo déjate llevar, esta música no tiene ritmo haz como yo, y todo alocado empezó a dar brincos y salto de una forma desenfrenada que Julia solo podía reír hasta que de pronto ella también estaba brincando.
Todos dejaron de reír y solo observaron a Julia y Antonio bailar, nunca habían visto reír tanto a Julia se veía tan feliz como nunca antes. Jacob y Marie que estaban sentados lejos de los chicos no aguantaron la curiosidad y se levaron dirigiéndose a donde estaban bailando. De pronto entre brincos y sacudidas le dice Antonio a Jacob ven vamos a sacudir el esqueleto, y este tomando a Marie de la mamá la llevo a la pista de baile, los chicos al ver a sus padres sacudirse como una licuadora no dejaban de reír. Ya después de unos minutos de estar bailando cambio la música empezó a sonar el merengue. Antonio tomo a Julia de la mano cuando ella trato de safarce él la jalo, ven acompáñame solo déjate llevar por mi. Ella lo miro y solo dejo que su cuerpo la dirigiera, era un momento de confusión al acercar sus cuerpos los latidos de sus corazones lo podían sentir el uno del otro. Julia no sabia si bailaba o estaba siendo movida como un títere, solo que no quería soltarse de esos brazos. Ese olor que emanaba, el sudor en su cuerpo y esos latidos la hipnotizaron. Cuando de pronto despertó al escuchar a su padre decir:
-Hija no sabia que bailabas tan bien, en eso la hizo perder el control y tropezó con los pies de Antonio y casi se caían.
Ella toda apenada se soltó de la mano y se fue a la cocina, estando ahí busco un vaso con agua cuando ya estaba por terminarlo, Antonio se lo quito y le dijo dame un trago tengo mucha sed y se lo bebió de un sorbo y sonriendo le dijo me das un poco mas, por favor. Ella busco otro vaso y le sirvió de nuevo, en eso él le dijo me puedes servir en este mismo vaso por favor. Ella se sonrojo pero hizo lo que él le pidió. Y levantando el vaso lo volvió a beber pero esta vez degustado el frió del agua. De pronto dijo.
-Gracias Julia por no entregarme a esas fieras sino hubieras sido tu aun estaría allá en la pista, jajaja y eso que me dijiste que no bailabas lo hiciste muy bien lo malo fue el pisotón que me diste aun me duele yo creo que me sacaste una uña, comento Antonio entre risas.
-Dios de verdad, te lastime, déjame revisarte, exclamo Julia.
-No te preocupes, lo mas seguro es que tenga que ir al medico a que me la saque, sonrió Antonio.
-Ya voy a llamar a mi papá para que te lleve exclamo Julia.
Tomándola de la mano le dijo:
-No te preocupes Julia solo bromeaba, vamos a seguir divirtiéndonos.
-Ve primero yo voy a ver a Francisco, comento Julia
-Si quieres te acompaño, yo también he hecho cursos de primeros auxilios, sonrió él.
-Anda ve donde los chicos, solo lo miro y salgo, el debe de estar bien, exclamo Julia.
-Te incomodaste por lo que dije de mi pie, era solo una broma, julia, comento el ya serio. Si quieres me quito el zapato para que lo revices, volvio a decir.
-No vale es que necesito ir al baño y refrescarme un poco esos brincos de verdad que hacen sudar a cualquiera.
-Esta bien entonces te espero en la pista, sonriendo le guiño un ojo y salio.
Ella al ver que ya se había marchado fue directo al cuarto de Francisco, al abrir la puerta lo vio sentado en la cama. Ella toda conmovida se le acerco y le dijo.
-Que te paso mi n***o te duele algo y él que todavía estaba bajo el efecto del alcohol, solo la abrazo y siguió llorando.
-Esta bien llora todo lo que quieras yo estaré aquí contigo no te dejare solo, y no te preocupes todo pasara, quédate tranquilo.
Antonio que había regresado a decirle a Julia que se marchaba solo pudo escuchar la manera como se abnegada en cuidarlos a todos como una madre. Sin hacer el mayor ruido salio y no dijo nada. Ya después de un buen rato de tanto llorar Francisco se volvió a dormir. Julia como pudo se levanto y lo arropo con mucho cuidado ya sacudiéndose el vestido se fue al baño a terminar de arreglarse, ya estaba oscureciendo cuando salio nuevamente a la fiesta. Lo primero que diviso fue la mesa aun tenia muchos pasapalos. Luego se dirijo a donde estaban sus padres.
-Hola hija que te hiciste, como esta tu hermano, comento Marie.
-Bien mamá aun duerme, gracias a Dios aun no ha vomitado. Y como ha estado la cosa por aquí, se están portando bien todos, exclamo Julia.
-Si hija tus hermanas lo único que hacen es bailar y pobre de aquel que no lo haga, comento Marie.
-Con razón veo la mesa full todavía, comento Julia.
-No hija esta ronda la arregle yo, esos chicos devoran todo lo que ven, gracias a Dios que preparaste bastante, exclamo Marie.
-Y donde esta Antonio, que no lo veo, solo a las niñas aun se les esta escondiendo, sonrio Julia al decir esto.