Capítulo 13

2277 Palabras

Unos días después, de camino a casa en su coche, Ricardo reflexionó sobre las últimas sesiones. Aún no había forzado demasiado, pero tampoco había retrocedido: de vez en cuando, dejaba que su polla respirara al aire libre, incluso cuando Camila no estaba en la habitación, por si ella entraba y veía que realmente lo había convertido en un hábito. Conseguía mantenerla blanda o semidura como mucho, demostrándole a ella que realmente era una de esas cosas suyas. Ella ya ni siquiera lo comentaba, aunque él seguía sorprendiéndola con la mirada. También había continuado con los masajes de cuerpo entero, y ella tampoco hizo ningún comentario al respecto, a pesar de que casi siempre le rozaba el coño. Creía que era algo normal durante un masaje así, o simplemente era tan fácil condicionarla para q

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR