bc

Giros del destino

book_age18+
25
SEGUIR
1K
LEER
HE
drama
sweet
pelea
tierra realista
gay
like
intro-logo
Descripción

Desde muy pequeño, Ezequiel Hernández no ha tenido una vida fácil. A muy corta edad tanto a él como a su mejor amigo Víctor, los abandonaron por lo que tuvieron que valerse de sí mismos para sobrevivir. Ezequiel, al ver la difícil situación por la que estaba atravesando decidió prostituirse y comenzar a vivir una vida complicada llena de hombres que solo buscaban satisfacer sus necesidades a través de su cuerpo. Poco a poco Ezequiel fue perdiendo la noción de quién realmente era y lo que quería por lo que comenzó a generar grandes problemas de inseguridad y depresión. En un punto de la historia, Ezequiel se topa con Dante, un sujeto misterioso que se interesó inmediatamente en su atractivo; ambos vivirán situaciones que los unan cada vez más hasta llegar a un punto en donde florecerá el amor y de ahí, desarrollarán un tipo de relación que posteriormente se verá amenazada por la llegada de viejos enemigos.

chap-preview
Vista previa gratis
Capítulo 1
Era una noche algo lluviosa y helada, me coloqué la ropa de una forma apresurada y le pedí al viejo el dinero por el servicio que le había dado, una vez tuve el dinero en mis manos salí de aquella habitación y me dirigí al primer piso. Era un motel de mala muerte en donde me encontraba, todo estaba oscuro y desgastado, el olor no era el mejor, sin echar vista atrás bajé las escaleras y llegué a la recepción en donde detrás del mostrador se encontraba un hombre dormido; este era muy gordo, tenía una barba desarreglada y se podía observar cómo una gota de saliva bajaba y dejaba un rastro blanquecino. Sin decir nada salí del motel y comencé a caminar en dirección de mi hogar pero antes de cruzar siquiera una cuadra escuché una voz rasposa que se dirigía a mí - Hey, tú, niño – me detuve y me di la vuelta, la voz venía de un vagabundo que se encontraba sentado en el suelo al pie del motel – te he visto salir de aquí durante varias noches, este no es un sitio para ti, creéme. Puedes terminar como yo o hasta peor - Métase en sus asuntos, a mí déjeme en paz - respondí estrelladamente y me fui casi corriendo de ahí dejando al viejo con las palabras en la boca. Si algo había aprendido durante mis años en la calle era que nunca debía acercarme a personas así, que estuvieran en este tipo de lugares lugares y en horas como estas. Seguí el camino hacia mi hogar, o bueno, más que hogar era una habitación barata que había logrado conseguir hace dos años más o menos. Recorría las calles vacías y heladas de esa noche, las únicas personas que se veían por ahí eran vagabundos que dormían en el suelo o borrachos que se tambaleaban y vomitaban en las canecas de basura. Luego de caminar casi 30 minutos por fin llegué, eché una leve mirada a ese edificio viejo y sucio en el que vivía, suspiré y caminé hacia el apartamento que compartía con mi mejor amigo que trabajaba en el mismo negocio que yo. Entré sin hacer mucho ruido y abrí la habitación del cuarto, prendí la luz y comencé a desvestirme, estaba demasiado cansado y tiritaba del frío, me recosté en el desgastado colchón y caí profundamente dormido. Al siguiente día me levanté nuevamente con un dolor de espalda infernal y fui a la cocina a prepararme algo. Estaba revisando un periodico antiguo que estaba sobre la mesa mientras mordía una galleta cuando de pronto salió mi amigo con una cara de muerto, tenía unas ojeras que llegaban casi hasta sus pómulos - ¿A qué hora llegaste ayer? No te escuché – me preguntó mientras bostezaba y se dirigía a la nevera para sacar algo de tomar - Llegué casi a las 4. El cliente de ayer me pidió dos horas extras por lo que tuve que acceder - Entiendo - ¿Y a ti cómo te fue ayer, Victor? – pregunté para hacer charla - Bien. Siempre igual, un viejo me pidió que lo acompañara a su departamento – respondió sin mucho interés pero de pronto cambió de expresión como si se acabara de acordar de algo – es cierto, ayer vi un aviso. Hoy en el bar “La Parada” habrá un evento por lo que creo que será fácil conseguir clientes en dicho lugar. ¿Qué dices? ¿Vienes conmigo? - No lo sé… ¿Estás seguro que César te deje conseguir clientes por tu cuenta? – pregunté algo dudativo pues nuestro “jefe” era alguien de muy mal temperamento - ¿Otra vez con eso? Ya te dije que no necesitamos a ese viejo mugroso para conseguir dinero - La verdad me da algo de miedo, tú sabes cómo es César cuando se pone de mal genio - No digas estupideces, él no sabrá nada, acompáñame esta noche que seguro conseguiremos buenos clientes - … - tal vez tenía razón, ya se acercaba la fecha para pagar la habitación y no había conseguido mucho dinero durante este mes – está bien, iré Asintió y me comentó que tenía que salir por lo que se alistó rápido y luego de unos 20 minutos salió del apartamento. A Victor lo conocí cuando era un niño de 5 años y desde ahí nos volvimos inseparables, nuestros padres eran amigos y prácticamente eramos vecinos. Desgraciadamente, al igual que a mí, a él también lo dejaron a su suerte desde casi adolescente por lo que hemos estado buscando qué haceres en la calle para poder sobrevivir y no dormir más en el suelo o en un asiento. Hace un par de años, yo me enfermé gravemente pero no teníamos dinero para comprar medicina o para llevarme a alguna clínica por lo que él decidió salir a buscar desesperadamente dinero. Para esa época tenía miedo de que mi amigo fuera a robar o algo similar, ese día, ya en horas tardías de la noche llegó con unos buenos billetes y una medicina en una bolsa por lo que me sorprendí e insistí que me dijera de donde había conseguido ese dinero pero él no quiso decirme ya que estaba un poco incómodo, fue hasta un par de meses que él me confesó todo Comienzo de Flashback: Estábamos almorzando en una pequeña habitación que habíamos conseguido gracias al trabajo de Victor, desde que me enfermé mi amigo estuvo algo ausente y casi siempre trabajaba de noche. Yo con algo de preocupación acostumbraba a preguntarle sobre su trabajo, quería saber de dónde estaba consiguiendo el dinero, no toleraría que él estuviera robando o expendiendo droga. Me eché una cucharada de aquel arroz a la boca y comencé a verlo fijamente - En serio, Victor, dime en qué andas metido para ganar este dinero… - No me dejaras en paz hasta que te lo cuente, ¿no? – asentí con la cabeza y el me vio con una mirada algo cansada - Esta bien… -  tomó aire y me miró fijamente – ese día que estabas tan enfermo me desesperé demasiado, no quería que la fiebre subiera más y comenzaras a convulcionar o algo similar. Comencé a recorrer las calles en búsqueda de avisos que dieran trabajos así sea por labores diarias pero no encontraba nada. Luego de casi una hora caminando me adentré a una zona en la que habían prostíbulos y los hombres merodeaban las calles en búsqueda de personas que satisfacieran sus deseos. Recorrí rápidamente esas cuadras cuando de pronto, al pasar la avenida un tipo muy grande y musculoso se me quedó viendo y se acercó a mí, me preguntó si estaba ofreciendo mis servios por lo que quedé confundido, era muy adolescente e inoscente aún por lo que le dije que sí. Él me llevó hacia una discoteca que quedaba por aquella zona y entramos a una parte en donde solo habían cuartos, entramos a uno y al observar la cama lo entendí todo, entendí a lo que se refería cuando dijo “servicios”, pero ya no había marcha atrás, además necesitaba ese dinero. En fin, pasó lo que tuvo que pasar y al final me dio una buena cantidad de billetes que fue con lo que te compré la medicina - ¿T… te acostaste con ese señor? No tenías que hacer semejante cosa, Victor – estaba en schock, no podía creer el punto al que había llegado mi amigo con tal de ayudarme. No estaba bien, no quería que él vendiera su cuerpo para que pudieramos vivir mejor – Es decir que… ¿durante este tiempo que me has dicho que has estado trabajando en realidad lo has estado haciendo con ese tipo? - Bueno…  - se rascó la cabeza – en realidad no. Solamente ese día lo hice con él, desde ese entonces él consigue hombres que quieran hacerlo conmigo por lo que podría decirse que es mi proxeneta - ¿Proxeneta? – pregunté confundido - ¿Qué es eso? - Básicamente es mi jefe, él consigue a los clientes y yo le doy una parte de lo que gano - No… no sé qué decir - No tienes que decir nada, Ezequiel, lo hago para que estemos mejor y podamos dormir bajo un techo - Pero tú no tienes que hacer eso, podemos conseguir trabajo en otro lado – insistí de una forma preocupada - Hemos recorrido casi toda la ciudad y nunca encontramos nada, por el momento es la mejor opción que tenemos La conversación terminó ahí, necesitaba tiempo para procesar todo lo que me había dicho Victor, no me imaginaba las cosas que hacía con esos tipos simplemente para ganar unos billetes. Durante un par de días mientras buscaba algún trabajo siempre pensaba en lo que me había dicho mi amigo, él se estaba esforzando por ambos y yo aún sin conseguir algo… Tenía que hacer un esfuerzo, tenía que hablar con el jefe de Victor para trabajar también, pero conociendo a mi mejor amigo él no me expondría a eso y no me diría nada más sobre su trabajo. Al día siguiente, sin que él lo notara lo seguí cuando salió a su trabajo, intentaba ocultarme lo mejor posible para que no se diera cuenta que por ahí. Lo seguí hasta unas calles a las que nunca había ido, muchas mujeres y algunos hombres se encontraban caminando por ahí, llevaban poca ropa por lo que dejaban poco a la imaginación. Vi como Victor ingresó por una puerta así que luego de unos segundos entré también, era un tipo de discoteca. Victor se acercó a un tipo muy fortachón que concordaba a la descripción de su jefe y luego de unos minutos se fue hacia un pasillo que se encontraba al fondo. Yo que estaba demasiado nervioso por lo que respiré profundo y me acerqué al hombre con el que había hablado mi amigo, él se encontraba sentado en unas sillas redondas y tenía frente a él una mesa llena de botellas de trago - H… hola - Hola precioso ¿Cómo te llamas? - Mi nombre es Ezequiel - Mucho gusto, Ezequiel, me llamo Cesar. ¿Cómo alguien tan tierno como tu anda en un lugar como este? – dijo el hombre sonriéndome de una forma muy intimidante - Y… yo, quería saber si usted es el jefe del chico con el que acabó de hablar - ¿De Victor? – preguntó extrañado - ¿Quieres un servicio de él? ¿No eres muy joven? - N… no, no señor. Yo quería saber si podía darme trabajo también – bajé la mirada y comencé a jugar con mis dedos, el nerviosismo no se iba de mi cuerpo - Entiendo todo. Claro que podría darte trabajo – levanté rápidamente la vista y vi que aún tenía esa sonrisa sancarrona – Sin embargo necesito saber qué tan bueno eres haciendo esto para así ver si estás hecho para el trabajo - Bueno, pues yo… - Ven, acompáñame chico Lo seguí hacia el pasillo en el que había ingresado mi amigo hace nos minutos, comenzamos a caminar y observé cómo habían muchas puertas seguidas, ingresamos por una de ellas y observé cómo en aquel lugar se encontraba una gran cama junto a una mesita de noche y en la pared se encontraba un pequeño televisor. Él tipo se acercó a la mesita de noche y sacó de ella un par de sobres plateados, eran condonos, me tensé de inmediato y retrocedí un poco - ¿Qué pasó? ¿Te arrepentiste? – me preguntó con una expresión lujuriosa. Respiré nuevamente profundo, recordé todo lo que había hecho Victor y sin más me acerqué a aquel hombre. Fin de Flashback Esa noche perdí mi virginidad en medio de dolor, sudor y lágrimas, salí de aquel lugar muy asqueado y me preguntaba cómo hacía mi amigo para hacer esto todos los días. Al final Cesar me había dicho que le encantó cómo lo hice por lo que comenzaría a trabajar para él, durante estos últimos dos años siempre iba a aquella discoteca a hacerlo con hombres que no conocía solamente para ganar unos billetes, ya no me reconocía. Terminé de recordar todos esos sucesos medio traumáticos y me levanté a lavar la bajilla que había ensuciado, necesitaba organizar un poco antes de irnos esta noche. El día pasó medio rápido, me fui a bañar y ya cuando estuve listo llegó Victor para irnos a ese bar que había comentado. Comenzamos a caminar y luego de media hora llegamos a un bar/discoteca que quedaba por una zona algo esclusiva de la ciudad, entramos y sentía cómo la música retumbaba en mis oídos, todos estaban bailando y tomando, con Victor nos dirigimos al servidor y pedimos dos bebidas. Luego de un par de minutos más gente se fue acercando para tomar alguna que otra bebida, algunos hombres nos hablaban e invitaban un trago, de pronto, de un momento a otro me sentí algo mareado por lo que decidí que pararía de tomar, me levanté y me dirigí al baño para lavarme el rostro. Caminé hacia el fondo de aquel bar y entré a la puerta de los baños de hombres, me dirigí al lavamanos, abrí la llave y me mojé el rostro, no me sentía nada bien tal vez no fue buena idea venir después de todo. Seguí echándome agua para ver si se me pasaba un poco el malestar hasta que escuché una gruesa voz detrás de mí - ¿Te invito otro trago? Así se te pasará la cara pálida que llevas – vi por el espejo a un hombre alto, con una barba muy bien arreglada, tenía los ojos azul brillante, su cabello era n***o y lo llevaba algo corto, sin duda era una de las personas más guapas que había visto en la vida - ¿Quién eres? – pregunté con algo de miedo - Me llamo Dante, un gusto – respondió presentándose - ¿Qué dices, vamos por esa copa? - Y… yo, no gracias. Creo que será mejor que me vaya - ¿Tan pronto? Pero si apenas comienza la noche – dijo el hombre y se fue acercando a mí con una sonrisa muy sexy – vi que con tu amigo le estaban coqueteando a los hombres que se les acercaban, ¿Por qué no me aceptas una copa y hablamos un poco más… agusto? - N… no. Me tengo que ir – dije colorado y algo nervioso pues el atractivo y porte de ese hombre era algo que muy pocas veces he visto Algo mareado aún esquivé al barbado y salí del baño, estaba tambaléandome mucho, no era normal. Caminé en dirección en donde se encontraba mi amigo y para mi gran sorpresa, este no se encontraba solo, la escena que observaba me dejó helado hasta los pelos, Cesar estaba sujetando del cuello a Victor y este solamente lo veía con gran terror en sus ojos - ¿Creías que podías conseguir clientes así como así? Firmaste un contrato conmigo y debes trabajar para mí, no puedes andar así de puta en cualquier lado – vi cómo Cesar iba a golpear a mi amigo por lo que rápidamente me acerqué a ellos y empujé a aquel hombre - ¿Cómo tu por aquí? ¿También estás buscando lo que no se te ha perdido? ¡Cuántas veces no les he repetido que ustedes trabajan es para mí! - Victor… - lo llamé con gran preocupación pues este se encontraba sin aire - Ezequiel, corramos de aquí Y así, seguí la orden de mi amigo y esquivamos a César quien estaba a punto de agarranos. Nos escabullimos entre la gente y por fin llegamos a la salida del lugar, tenía la respiración muy agitada y no podía mantenerme muy estable producto del mareo que sentía. - Tenemos que irnos de aquí pronto, César siempre anda con sus hombres y seguramente comenzarán a buscarnos – dijo Victor muy nervioso Efectivamente tenía razón, observamos cómo varios hombres salieron también del lugar y nos miraron fijamente por lo que con mi amigo comenzamos a correr por las calles para tratar de perderlos pero eran muy rápidos, en menos de nada nos atraparían - Ezequiel, sigue corriendo, yo haré de señuelo y los entretendré - ¿Qué? ¿De qué hablas? No te voy a dejar solo – dije desesperado - Hazme caso y huye de aquí Vi cómo Victor se detuvo y comenzó a correr en otra dirección por lo que unos tipos comenzaron a seguirlo, sin embargo, dos de los hombres de César continuaron siguiéndome por lo que comencé a correr con más intensidad tratando de perderme en los callejones, pero para mi gran fortuna entré en uno muy oscuro que al parecer no tenía salida - Muy bien ratita, así ya no correras. Tú y tu amigo cometieron un gran error al huir del jefe – dijo uno de esos hombres mientras se acercaba a mí, era igual o más alto que César por lo que intimidaba enormemente El hombre me tomó del cuello y me golpeó fuertemente el estómago por lo que caí en posición fetal al suelo, me sacó todo el aire y no pude volver a levantarme. El otro hombre se acercó y comenzó a darme patadas por el costado izquierdo, trataba de ahogar los quejidos que me producían estos dos mastodontes, no había nadie que me pudiera ayudar, seguramente Victor aún estaba corriendo de los otros que fueron detrás de él. Sentía que con cada patada y golpe, mi consciensa se iba más y más, estaba cada vez más débil hasta que de un momento a otro dejé de sentir esos constantes golpes y a cambio escuché un fuerte crujido pero no abrí los ojos, estaba muy cansado ya - ¡¿Pero qué haces, maldito?¡ – gritó uno de esos matones con una expresión desesperada - ¿Qué narices están haciendo con este muchacho? – Esa voz… Con gran esfuerzo abrí los ojos y levanté mi cabeza para confirmar lo que estaba pasando. El hombre de barba con el que había hablado en el baño estaba frente a mí impidiendo que esos matones me golpearan más Detallé más la situación y vi cómo uno de esos tipos se sostenía su brazo, sorpresivamente su antebrazo se encontraba completamente dislocado y tenía una expresión de dolor en su rostro. El otro hombre se abalanzó sobre Dante y él con un rápido movimiento lo golpeó en la zona abdominal dejándolo sin aire como anteriormente me habían dejado a mí. Dante me extendió su mano y con gran dificultad me puse de pie con su ayuda - Vamos, tenemos que irnos rápido de este lugar Me ayudó a caminar y nos dirigimos a la avenida en donde se encontraba estacionado un auto n***o, me ingresó en el puesto del copiloto y entró después para comenzar a conducir. Me sentía cansado, todo se estaba volviendo muy borroso, lentamente comencé a cerrar mis ojos - Hey, hey, no te duermas. Tienes que mantenerte despierto… - luego de esas palabras caí en una profunda oscuridad.

editor-pick
Dreame - Selecciones del Editor

bc

Omega

read
100.5K
bc

El Destino Del Dragón: Un Matrimonio Inevitable.

read
3.4K
bc

El Príncipe y el Esclavo

read
22.1K
bc

Policía Encubierto

read
2.7K
bc

Mi sexy compañero de piso

read
2.0K
bc

Eres lo que deseo

read
4.7K
bc

La Esposa del Heredero Paralitico

read
18.3K

Escanee para descargar la aplicación

download_iosApp Store
google icon
Google Play
Facebook